ALABADO SEA EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR

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Domingo A. López Fernández -Cronista Oficial de la ciudad de Motril-

Paulino Martínez Moré -Cronista Gráfico oficial de la ciudad de Motril-

BRILLANTE JORNADA DEL DÍA DEL CORPUS CHRISTI EN LA CIUDAD DE MOTRIL     

Fiel a la tradición, el pasado domingo, 2 de junio, Motril ha celebrado con la solemnidad que acostumbra el día del Corpus Christi. Desde hace varias centurias, la fiesta que rige el día se encuentra ennoblecida con un antiguo dicho popular que dicta sentencia: “Tres Jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión”. La realidad es que el paso del tiempo y, sobretodo, los dictámenes políticos, han interferido en el aserto de la frase, pues dos de esos jueves solemnes han trasladado su festividad al domingo que les sigue. Así ocurre con el día de la Ascensión y, también, con el del Corpus Christi, aunque en esta última fiesta existen muy contados ejemplos que mantienen su celebración en el señalado jueves sagrado como pueden ser las ciudades de Toledo, Sevilla o Granada.

Para los católicos, el día del Corpus Christi conmemora el Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, fiesta sagrada que tiene todos los años una fecha variable, pues depende del ciclo lunar. Concretamente, su cálculo viene dado tras el paso de sesenta días contados a partir del Domingo de Resurrección. En síntesis, la celebración tiene lugar el “jueves” que sigue a la novena luna llena de primavera en el hemisferio norte, o lo que es lo mismo, 10 días después del lunes de Pentecostés.

Desde hace años, la celebración del día del Corpus Christi en Motril se concentra en una única parroquia, la iglesia Mayor de la Encarnación. Hasta allí se trasladan todos los párrocos de la ciudad para presidir la solemne eucaristía del día en presencia de las autoridades locales, cofradías y hermandades y fieles en general. En el ámbito organizativo, la fiesta y procesión de fe queda a cargo de las dos únicas corporaciones sacramentales instituidas en la ciudad, la cofradía del Santo Sepulcro y la Santa Cena, cuyos hermanos mayores se encuentran presentes junto a la comisión municipal que preside la alcaldesa, Luisa Mª García Chamorro. Desde un primer momento, la solemnidad acompaña a la institución de la eucaristía tal y como se puede contemplar en el interior de la iglesia, donde en el lado izquierdo del crucero se disponen los niños y niñas que este año han tomado su primera comunión. Y, en el lado derecho, se ubica la sagrada custodia sobre las andas que han de portar los hermanos de la hermandad de la Santa Cena. Junto a ellos, otra institución señera en la ciudad, la Adoración Nocturna, acompaña con todos sus miembros a Jesús Sacramentado.

Como es tradición, la santa misa ha sido fijada para las 11:00 h, momento en el que los fieles presentes han llegado a copar todos los bancos libres, lo que ha motivado que se hayan tenido que habilitar sillas en las dos naves laterales de la iglesia. Como ha quedado dicho, la eucaristía ha sido concelebrada por los párrocos de Motril, además de una representación de la comunidad de Padres Agustinos Recoletos. Concretamente, ha presidido el párroco de la iglesia de la Encarnación, D. José Albaladejo Hernández, asistido por Monseñor Fortunato Pablo Urcey (OAR), obispo emérito de Chota (Perú), el vicario territorial, D. Alberto Sedano Rodríguez, el titular de la parroquia de la Divina Pastora, D. Antonio Rodríguez Hervás y el Rector del Santuario de la Virgen de la Cabeza, D. Daniel Barranco Rodríguez. La función sacra ha sido igualmente amenizada en sus cánticos religiosos por el Coro de Nuestra Señora de las Angustias, que ha podido entonar sentidas composiciones como “Verbum Panis Factum Est” el melódico “Santo” de Haendel, “Padre Nuestro Carismático” o “Jesucristo, tu eres mi vida”, de Marco Frisina, entre otros. Destacar, asimismo, la voz en alto de Begoña Gálvez, que en un sólo gradual ha realzado con fuerza, sentimiento y entonación el contenido religioso de la letra de las canciones.

Instantes antes de finalizar la santa misa, D. José Albaladejo ha procedido a insertar el viril con la sagrada hostia consagrada en el ostensorio de la custodia, al tiempo que los sacerdotes se postraban de rodillas y se procedía a incensar las andas que portan a Jesús Sacramentado.

Tras un breve receso, David Correa Galeote, hermano mayor de la cofradía del Santo Sepulcro, ha dispuesto el orden de las cofradías y hermandades que conforman el cortejo, a la vez que el cuerpo de hermanos portadores de Jesús Sacramentado ha ocupado su puesto junto al trono de Cristo. Seguidamente, la procesión ha salido por la puerta lateral del crucero, figurando a su cabeza la cruz parroquial y ciriales, a los que han seguido las representaciones de las cofradías y hermandades de Motril con sus estandartes al frente. Según el orden, han figurado primeramente las hermandades de gloria, seguidas de las propiamente penitenciales y, finalmente, cerrando el tramo, la hermandad patronal y las dos corporaciones sacramentales que existen instituidas en la ciudad. A continuación,  se ha dispuesto el cortejo de los niños y niñas que este año han tomado por primera vez el pan de los ángeles.

Seguidamente, se ha ubicado el cuerpo de ciriales para abrir paso al trono de Jesús Sacramentado, junto al que ha marchado el cuerpo de acólitos e incensarios y la sección de la Adoración Nocturna de Motril con su bandera representativa, institución que precisamente tiene entre sus fines la adoración al Santísimo.

Con la solemnidad y prestancia que en su paso confiere un trono sostenido a hombros de sus hermanos portadores, ha figurado la sagrada custodia, que figura ensalzada con numerosos conjuntos de flores y dos elementos que le son propios, los racimos de uvas y las espigas de trigo, símbolos eucarísticos del cuerpo y la sangre de Cristo.  La custodia es, desde luego, una joya del arte barroco que afortunadamente pudo ser salvada de la destrucción en la guerra civil. Está realizada en plata sobredorada y cronológicamente puede ser encuadrada en el primer tercio del siglo XVIII. Presenta unas dimensiones de 1,13 cm de alto y un manifestador de 40 cm, y técnicamente puede ser definida como una “custodia de sol”. Lo es por la alternancia de 14 rayos rectilíneos y 12 flameados que rodean su marco circular, figurando en su conjunto numerosos elementos ornamentales de vidriería. Remata la misma una cruz latina de brazos rectilíneos y bisel que finalizan con sendas perinolas. Finalmente, decir que por sus características y diseño es muy posible que fuese labrada en cualquiera de los reputados talleres de orfebrería que se encontraban asentados en la ciudad de Córdoba.

Continuando con el tramo de la procesión, tras el trono de Cristo se ha dispuesto la representación eclesiástica que ha concelebrado la santa misa, a la que se ha unido el padre agustino motrileño D. Antonio Manuel Martín Blanco.  Y, junto a ellos, ha marchado el palio de respeto, que en esta ocasión ha sido portado por hermanos de la sección de la Adoración Nocturna motrileña. El trono de Jesús Sacramentado ha sido seguido por una numerosa representación de fieles, figurando a su cabeza la propia del equipo de gobierno municipal. Finalmente ha cerrado la marcha la Banda de Música de Molvízar.

Como es costumbre, la procesión del Corpus Christi lleva aparejada la erección de altares religiosos en lugares determinados del itinerario procesional. Este año, concretamente se han podido alzar dos, situándose el primero de ellos junto al pórtico de la iglesia de la Victoria, que ha sido montado por la cofradía de la Oración de Nuestro Señor de la Humildad en el Huerto de los Olivos y María Santísima de la Victoria. Bajo su brillante ornato y sobre la mesa del altar se ha dejado ver el sagrario vacío con su puerta abierta, junto a las imágenes de San Agustín, la Virgen de la Consolación y Santa Mónica. Como es preceptivo, al paso de la sagrada custodia se ha realizado una parada junto a él y se han entonado los rezos de rigor.

El segundo altar ha sido realizado por un particular, Manuel Sánchez García y su familia, que pertenece a la Adoración Nocturna Motrileña y que todos los años suele erigirlo en la villa de Salobreña. El mismo ha sido alzado en la calle Cardenal Belluga, junto a las puertas del museo de la ciudad y su montaje se ha iniciado a las seis de la mañana. Sin duda, puede definirse como un portento de símbolos religiosos y eucarísticos.  Figuran en él el pan y el vino, la Santa Cena, la imagen de la Virgen con el Niño y un Niño Montesino, una pequeña imagen de Fray Leopoldo y una capillita con el Padre Pío. Asimismo, la sagrada Biblia, que aparece  abierta por la página donde se narra el bautismo de Cristo, figurando en la pared dos cuadros de la Sagrada Familia con el Padre Eterno y la Encarnación de la Virgen María. Finalmente, como realce de la eucaristía, figura un copón con una cruz que ha sido cedido por el párroco de la Divina Pastora. Y en su conjunto, todo ello figura regado por un tapiz de romero que Manuel Sánchez cultiva expresamente para su aderezo. En palabras referidas a EL FARO, reconocía su artífice que lleva haciendo altares para el Corpus desde hace diez años, todos en Salobreña y que este año, como motrileño que es, ha decidido alzarlo en la ciudad. Según informaba a la redacción, todos los elementos expuestos en el altar son de su propiedad y avanzaba que el año que viene piensa dedicar al Santísimo otro altar con mayor número de símbolos eucarísticos, pues “no considero un altar del Corpus sin la Santa Cena, esa es mi seña de identidad, pues todo empezó ahí”. Emotivo ha resultado, sin duda, el paso de la sagrada custodia frente al altar, ya que ha dejado una fina estampa de religiosidad y fe, profunda fe, pues Manuel Sánchez se ha postrado de rodillas con lágrimas en los ojos, al tiempo que el párroco entonaba los sagrados rezos.

Como es tradición, la procesión ha finalizado su recorrido por la puerta norte de la iglesia de la Encarnación, al tiempo que todas las cofradías con sus estandartes al frente disponían su escolta de honor. Una vez dentro, D. José Albaladejo, ha procedido a retirar el viril de la custodia y ya en el altar, ha realizado la bendición frente a los fieles. Aquí se daba por finalizada la jornada de este día grande que el pueblo motrileño ha refrendado con su masiva presencia para acompañar en todo momento a Jesús Sacramentado por las calles de Motril.

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