✍Antonio Gómez Romera
Domingo, 8 de febrero de 2026
En el CXCVIII aniversario del nacimiento de Julio Verne, celebre escritor de novelas de aventuras
Hoy domingo, 8 de febrero, festividad de San Jerónimo Emiliani (1486 – 1537), “Patrón universal de los huérfanos y de la juventud abandonada” y fundador de la “Orden de los Clérigos Regulares de Somasca”, en la sexta semana de 2026, se cumplen 198 años (viernes, 1828), del nacimiento en Nantes, la “Venecia del Oeste”, de Julio Verne, famoso escritor francés célebre por sus novelas de aventuras. En concreto, Julio nace, al mediodía, en el islote de “Île Feydeau”, enclavado en el río Erdre, último afluente del río Loira, donde vive su abuela materna, Marie-Sophie Adélaïde Julienne Allotte de La Fuÿe, de soltera Guillochet de La Perrière, hoy, en el nº 4 del Cours Olivier de Clisson.

Infancia y Juventud
Julio, es el primer hijo del matrimonio formado por Pierre Verne (1798 – 1871), abogado y procurador, originario de Provins, y Sophie Nanine Henriette Allotte de la Fuÿe (1800 – 1887), descendiente de navegantes y armadores de lejana ascendencia escocesa. Jules Gabriel Verne Allotte es inscrito a las 3 de la tarde de ese mismo día en el Registro de la alcaldía y bautizado al día siguiente en una ceremonia efectuada en la iglesia “Sainte Croix”, donde sus padres se habían casado un año antes, el lunes 19 de febrero de 1827.
En 1829, la familia Verne se instala en el número 2 de la calle Jean Bart, en una bella y espaciosa casa con vistas al mar, donde van a residir durante 11 años. Tiene 2 pisos, cada uno con 3 puertas y 1 balcón. En ella nacen 3 de sus otros hijos: Paul (1829 – 1897), Anna (1837 – 1919) y Mathilde (1839 – 1920).
A los 6 años (1834), Julio comienza su educación en el internado de Madame Sambain, sito en la Place du Bouffay, nº 5 de Nantes. Ella es una bella viuda de un marino desaparecido en la mar 30 años atrás, que le cuenta anécdotas de sus interesantes y exóticos viajes.

Entre octubre de 1837 y 1839, Julio y su hermano Pablo estudian internos en el “Lycée Saint Stanislas” de Nantes. Ambos figuran en los tablones de honores semestrales de la escuela y Julio es recompensado varias veces con excelentes calificaciones en Geografía, Griego, Latín, Memoria y Música vocal. Pasa las vacaciones en Brains, localidad situada entre el río Loira y el lago Grand-Lieu, a 18 km al suroeste de Nantes, en la finca “La Guerche”, propiedad de su tío materno Prudent Allotte de La Fuÿe (1766 – 1860), un armador soltero y jubilado, que ha dado la vuelta al mundo y ha sido alcalde de Brains entre 1828 y 1837. Julio disfruta jugando interminables partidas al Juego de la Oca con su tío, y tanto el juego como el nombre de su tío van a quedar inmortalizados en dos de sus novelas: “El testamento de un excéntrico” (1899 – 1900) y “Robur el Conquistador” (1886), respectivamente.
A sus 11 años de edad, muchos biógrafos ubican en esta época un intento de escapada aventurera como grumete en un barco que iba a partir hacia la India, invención que fue de su primera biógrafa, su sobrina nieta Marguerite Allotte de la Fuÿe (Marguerite Marie Augustine Pichelin, 1874 – 1959). Muchas biografías escritas posteriormente copian esa anécdota inventada, hasta que mediada la década de 1960, algunos estudiosos de la obra de Verne, como Charles-Noël Martin (1923 – 2005) descubren que la biografía escrita por Marguerite está plagada de datos inventados.

Al año siguiente, en 1840, ambos hermanos entran al seminario menor de Saint Donatien, para iniciar como laicos sus estudios de bachillerato. Ese mismo año, la familia vuelve a mudarse, al nº 6 de la calle Jean-Jacques Rousseau, cerca del puerto. Ahí nace el último de los hijos del matrimonio, una niña, a la que llaman Marie Sophie (1842 – 1913), siendo Julio su padrino. El notable pintor Francisque de La Celle de Châteaubourg (1789 – 1879), amigo y retratista del escritor François-René de Chateaubriand (1768 – 1848), está emparentado de alguna forma con Sophie y es precisamente la familia del tío Châteaubourg la que habita en el número 8 de esa misma calle, muy cerca de la casa de los Verne.
Entre 1844 y 1846, Julio y Pablo continúan sus estudios de Bachillerato en el Liceo Real de Nantes, actual “Lycée Georges-Clemenceau”. Julio conoce al señor Bodin, boticario y librero de la Plaza Pilori, quien lo guía en sus lecturas de viajes y pone en sus manos las obras del Barón de Humboldt, los relatos de los viajes de Marco Polo y de todos los viajeros famosos. Andando el tiempo, su padre compra una casa de descanso en Chantenay (Rue des Réformés, 29), localidad cercana a Nantes, que se ubica sobre un costado de la ribera derecha del río Loira. Allí pasará Julio sus vacaciones con un pequeño telescopio, viendo pasar los veleros y gabarras que surcan las aguas del río.

Es ya un joven adolescente cuando muestra sus primeras inquietudes literarias. Se enamora de su prima, Caroline Tronçon y comienza a escribirle versos de amor y también una tragedia en verso para marionetas. Pero Caroline se burla de sus versos y hace caso omiso a sus sentimientos. Esos continuos desaires llevan a Julio a profundas crisis de melancolía; se hace un joven más áspero e intratable, cae en silencios desafiantes, y renuncia a las tertulias y a los amigos, marcando todas estas actitudes una huella profunda en su carácter.
Finalizados sus estudios de Filosofía y Retórica, pasa las pruebas de Bachillerato en Rennes y recibe la calificación de “Suficientemente Bueno”, el miércoles 29 de julio de 1846, a los 18 años. A los 19 años de edad (1847), es enviado a París a realizar los exámenes de Derecho. La tía abuela Charrüel lo recibe en su casa, sita en el número 2 de la rue Thérèse, en la Butte Saint-Roch. Muy cerca, en la rue Richelieu, se encuentra la Biblioteca Real, que más tarde se va a convertir en Biblioteca Nacional.

Julio pasa su examen de primer año en la Facultad de Derecho y va al barrio Sainte-Geneviève donde encuentra a su primo Henry Garcet (1815 – 1871), hijo de su tía paterna Masthie Antoinette Verne, (1795 – 1870), profesor del liceo Henri IV. Julio regresará a Nantes, para intentar convencer a su padre de que es preferible hacer sus estudios en la Facultad de Derecho de La Sorbona a tener que ir solamente a París a hacer los exámenes. A finales de ese año escribe “Alejandro VI”, tragedia histórica en verso y cinco actos, su primera obra teatral. Con la aprobación de su padre, regresa a París, pero su tía abuela Charrüel, por la agitación política de la Segunda Revolución Francesa o de Febrero de 1848, ha dejado la ciudad y se ha marchado a su residencia de campo, en Chartrettes. Así que decide compartir apartamento, el nº 24 de la Rue de l’Ancienne Comédie, piso 3º, situado en el Barrio Latino, con su amigo y paisano Edouard Bonamy, que también estudia Derecho. Julio es apolítico y no toma partido por ninguno de los bandos. Cuando Edouard parte hacia Nantes, alquila en el mismo edificio una habitación. Para él, son más importantes las necesidades del espíritu que las del cuerpo, por lo que con el dinero que le manda su padre compra libros y se mantiene sólo a base de pan y leche. Con el paso del tiempo, Julio recuerda aquellos años como felices.

Es su tío Francisque de Chatêaubourg quien lo introduce en los salones literarios de la sociedad parisiense, y Julio frecuenta especialmente los de Madame de Barrère, amiga de su madre, ubicado en la calle Fermes-des-Mathurins. Conoce y traba amistad con el gran Alejandro Dumas (Alexandre Dumas Davy de la Pailleterie, 1802 – 1870), autor de “Los tres mosqueteros” (1844) y “El conde de Montecristo” (1845 – 1846) y también con su hijo Alejandro (1824 – 1895), sólo 4 años mayor que él.
Mientras continúa sus estudios de Derecho, Julio escribe numerosas obras de teatro. Conoce a un joven compositor que vive en su mismo edificio, Aristide Hignard (1822 – 1898), con quien pronto entabla una buena amistad y le escribe varios textos para que Aristide los adapte como “chansons”. Al año siguiente, obtiene la licenciatura en Derecho (martes, 6 de agosto de 1850). Su padre quiere que regrese a Nantes para hacerse cargo del bufete familiar, pero Julio le informa de su decisión de hacerse un profesional de las letras. Éste le retira la ayuda económica y es a partir de este momento en el que Julio comienza a escribir en abundancia, sobre todo ante la necesidad de comer y vestirse. Trabaja como secretario del Teatro Lírico y es por esta época cuando Julio, influenciado por las increíbles cotas que alcanzan por aquel entonces la Ciencia y la Técnica, concibe la idea de crear un proyecto novedoso: la Literatura de la Edad Científica, en la que va a verter todos los conocimientos en relatos épicos, ensalzando el genio y la fortaleza del hombre en su lucha por dominar y transformar la Naturaleza.

Colofón
En una época de desarrollo industrial y de grandes descubrimientos científicos, cuando aparecen los primeros trenes y los barcos de vapor, Julio Verne imagina las aventuras de los hombres del futuro. Con un siglo de anticipación, los héroes de sus novelas llegan a la Luna, viajan al fondo de los mares y vuelan alrededor de la Tierra.
Durante más de 50 años, éste gran autor de obras de anticipación escribió cada día mientras pudo sostener la pluma, e hizo vivir a sus lectores aventuras que en aquel tiempo parecían increíbles, pero que nuestra época ha convertido en realidad. Entre las numerosísimas pruebas de la fama universal de Julio Verne podemos citar una de ellas, concretamente cuando en 1954 los norteamericanos construyeron el primer submarino atómico que llamaron “Nautilus”, que es el nombre del sumergible de “Veinte mil leguas de viaje submarino”, obra escrita entre 1869 y 1870.

La obra de Jules Verne es universal. Según el “Index Translationum”, con un total de 4.751 traducciones, es el segundo autor más traducido a una lengua extranjera después de Agatha Christie (Agatha Mary Clarissa Miller, 1890 – 1976) y por delante de William
Shakespeare (1564 – 1616). En la actualidad, es el autor francés más traducido del mundo.






