DEVOCIÓN A PIE DE CALLE ANTE LA REINA MADRE DE CAPUCHINOS

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Domingo A. López Fernández

Cronista Oficial de la ciudad de Motril

Fotos: EL FARO

La Pastora vuelve a recibir las muestras de veneración del pueblo que la acoge desde hace 275 años

El fervor mariano, la devoción a la Madre del Hijo de Dios en su advocación de la Divina Pastora, se ha vuelto a hacer presente en Motril en la tarde del domingo, 16 de octubre, en el humilde barrio de Capuchinos. Un año más, la ciudad volvía a ver procesionar por sus calles a la titular mariana arropada, en todo momento, por un pueblo que se entrega a sus pies, que vive con pasión su amor filial y que le ofrece a diario sus rezos y plegarias. Un momento único, sin duda, en el que la mirada del fiel se posa en sus ojos con el sentimiento que destila su devoción y le pide su mediación divina. Desde luego, no hace falta momento de desventura o de enfermedad para rogarle, pues la Virgen siempre está presente en los corazones de todos los vecinos, de todos los hijos de Dios. Mirar de tú a tú a la Virgen en ese ambiente glorioso que recala en la procesión supone un momento exultante y más que gratificante para el alma del vecino, pues da rienda suelta a su corazón para hacer reafirmar ese amor de Madre Redentora que tamiza su sereno semblante.

Por segundo año consecutivo, la Pastora ha vuelto a llevar la alegría y la grandeza de espíritu a los hermanos de hermandad, a vecinos y visitantes, pero muy particularmente a éstos últimos que, no olvidemos, son incontables, pues se trata de una imagen de gloria que invita por sí misma a participar en la procesión mariana, y ello desde lejanos puntos de nuestra Andalucía y aún del resto de España. Ha sido por segundo año consecutivo, pues hemos de recordar que su Real Hermandad se convertía en la primera corporación de gloria en procesionar a su imagen titular en la etapa post-covid. Así pudo ser, desde luego, puesto que desde el mes de marzo de 2019 no se habían podido celebrar actos públicos en la calle en virtud del decreto del Ilmo. Sr. Arzobispo de Granada, D. Francisco Javier Martínez, de fecha 30 de diciembre de 2020. Conocida la derogación del decreto en fecha de 15 de octubre de 2021, en el plazo de 48 hrs la junta de gobierno de la Real Hermandad se puso manos a la obra y pudo efectuar el recorrido procesional por el barrio que le da culto y, por tanto, no faltar a la que ya es cita obligada del tercer domingo de octubre.

El domingo, 16, era, pues el gran día, el más ansiado y más esperado por los hermanos de hermandad para cumplir con la tradición. Fue, por encima de todo, un día solemne, ya que tuvo lugar la función principal de instituto en un templo en el que no cabía un alma. Sin embargo, en sus prolegómenos, la incertidumbre hizo mella en la junta de gobierno, ya que a ratos descargaron unos cortos pero intensos aguaceros que dejaban en el ambiente una más que probable suspensión del acto de alabanza mariana. Afortunadamente, no fue así, al menos hasta bien entrada la noche, aspecto que obligó a la hermandad a acortar el itinerario para preservar la calidad artística de la imagen y la propia seguridad del cortejo. En la mente de todos quedaba impresa  la imagen de la procesión que tuvo lugar en el año 2015, en la que una lluvia torrencial descargo en la noche, precisamente cuando el cortejo marchaba por la calle Canteras, la misma por la que transitaba la procesión el pasado domingo y en la que con muy buen acierto se determinó “revirar” el paso y acortar el recorrido transitando por la calle Depósito.

El domingo, sí, fue el día ansiado y aunque estaba todo preparado, las horas que siguieron a la función principal de instituto fueron de gran actividad. El cuerpo de costaleros había sido convocado en la iglesia de Capuchinos a las 15:00 hrs, al objeto de igualar a sus componentes y trasladar el paso desde el interior de la iglesia hasta el atrio. Por lo que respecta a los demás miembros del cortejo, hermanos de hermandad, camareras de la Virgen, representaciones, cuerpo de acólitos…, etc., también habían sido convocados, aunque a una hora más tardía, las 17,15 hrs, para prevenir la formación del séquito. El tiempo, todavía revuelto, movió al capataz, Sergio Chamorro,  a aguantar hasta el máximo en el interior de la iglesia en previsión de algún inoportuno chubasco, de forma que el trono de la Reina de Capuchinos pudo atravesar el dintel de la puerta a las 17:45 hrs.

La junta de gobierno de la hermandad había fijado la hora de salida procesional para las 18:00 hrs, permitiendo su formación con el cancel de la iglesia cerrado, lo que facilitó su disposición. Con unos breves minutos de retraso sobre la hora anunciada tenía lugar su partida, abriendo paso la cruz parroquial y ciriales, a los que seguían dos largas filas de fieles devotos con velas encendidas para cumplir las tradicionales “mandas” a la Virgen. A continuación se ordenaban las corporaciones penitenciales y de gloria de la ciudad, con sus estandartes al frente, y sus respectivas juntas de gobierno con báculos presidenciales. El orden dispuesto mantenía en su cabeza a la hermandad de la Santa Vera Cruz, seguida de la hermandad de Pasión, Salud y Consuelo, Soledad y Cristo Yacente, Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santo Sepulcro, Virgen del Carmen del Varadero, Santa Rita de Casia, Nuestra Señora de las Angustias, Nuestra Señora de la Cabeza Coronada, Nuestro Padre Jesús Nazareno de Almuñécar, hermandad de la Divina Pastora de Gójar (Granada) y Asociación Cultural de la Divina Pastora de El Morche (Málaga), estas dos últimas desfilando con los típico cayados pastoreños. Hay que hacer constar que la cofradía nazarena de Almuñécar cumplía con el sentimiento de hermano que anida en una corporación cofrade  y agradecía con su gesto la presencia de la hermandad pastoreña de Motril en la pasada procesión extraordinaria conmemorativa del 75 aniversario de la llegada de la imagen titular a la ciudad, manifestación de fe que tuvo lugar el pasado 17 de septiembre.

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Tras las corporaciones, se ha ubicado la innovadora sección de la “pavera” infantil, compuesta por jóvenes componentes de la hermandad ataviados con hábito de color blanco y esclavina de color azul celeste. Portan todos unas cestas de mimbre que han sido donadas por una hermana de hermandad para que estos representantes del “Grupo Joven” puedan repartir  estampitas de la Divina Pastora y caramelos entre el público. Asimismo, van tañendo campanillas de bronce que igualmente son un estreno y que anuncian la próxima llegada de la Reina Madre de Capuchinos. Tras ellas marcha la sección de camareras de la Divina Pastora, tocadas con traje negro y mantilla de color blanco, figurando en su tramo de cierre la Camarera Mayor, María López Antúnez, y la secretaria de la hermandad, Conchi Maldonado Martín. Seguidamente, la representación oficial de la ciudad, que ha ostentado Ángeles López Cano, concejala de Anejos, juntamente con Francisco David Martín Alonso, concejal de Andalucía por Sí. Detrás, el concejal de Fiestas, Alejandro Vilar Moreno, la concejala de Patrimonio Industrial, Magdalena Banqueri Forns-Sansó y el concejal de Deportes Juan Daniel Ortega Moreno. Finalmente, y precediendo al estandarte de la hermandad, flanqueado por dos mantillas, la concejal de Participación Ciudadana, Inmaculada Torres Alaminos, y la de Seguridad Ciudadana, María Ángeles Escámez Rodríguez.

La presidencia oficial de la procesión se ha dispuesto a continuación, figurando en su centro el hermano mayor de la hermandad, Eloy Ibar Villa, el pregonero de este año, Juan Carlos Medina, el representante de la hermandad pastoreña de Sevilla, D. Pedro García Pertíñez, que todos los años se hace presente en el cortejo, y el Teniente del Escuadrón de Vigilancia Aérea nº 9 de Motril, D. Antonio Morales López, que días pasados hacía entrega de la condecoración de la Cruz de San Hermenegildo a la Divina Pastora de las Almas. El cuerpo de acólitos e incensarios ha continuado tras ellos para anunciar la inmediatez del trono de la Reina Madre de Capuchinos. Marcha el paso bajo la dirección de su capataz, Sergio Chamorro, y los asistentes Rafael Fernández Suárez, “Fali”, José Santiago y José María Martos. Sobre la canastilla, la impresionante talla de la Virgen, aderezada para la ocasión por sus dos tradicionales vestidores, José Manuel Díaz Bustos y Juan José Guidet. Inmejorable, bella, inmensa y majestuosa fue la insistente respuesta de los fieles que durante la mañana acudieron a la iglesia para contemplarla en sus más mínimos detalles. Tras la Virgen ha marchado el párroco y consiliario, D. Antonio Rodríguez Hervás, acompañado de numerosos devotos de la Virgen. Finalmente, ha cerrado el cortejo la banda de música de Zamarrilla (Málaga) que ha interpretado magistralmente el amplio repertorio de marchas que goza en su programa. Concretamente, tras el himno de España, ha partido desde la iglesia a los sones de “Siempre Macarena”, seguida de “Un Refugio bajo tu manto”, “Rosario de Montesión” y “Se siempre nuestra Esperanza”, a la que ha continuado “Como tu ninguna”. Como vemos, una escogida selección musical alegre y sentida que está muy acorde con la advocación y representación de la Divina Pastora. Por lo que respecta al encierro, y con la incidencia del recorte del itinerario, se ha tenido que retocar la cruceta de forma que en la calle Depósito la Banda de música ha interpretado “Carmen Coronada”, tras la cual se ha podido escuchar “Al cielo reina de Triana”, cerrando como es de prever con la “Marcha Real”.

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Han sido muy numerosos los estrenos que la Virgen exhibe en su atuendo este año, entre ellos, dos broches de cristal swarovski en forma de flor y en llamativo color azul sobre el hombro, el broche con forma de cesta confeccionado en plata y zafiros que ha sido donación del pregonero de este año, Juan Carlos Medina, que va sobre la lazada del sombrero que porta la Reina Madre de Capuchinos. Asimismo, exhibe sobre su pecho un camafeo de su antiguo ajuar, la condecoración de San Hermenegildo y la medalla de oro de la ciudad, juntamente con sus anillos típicos y algunas ofrendas de vecinas del barrio, quedando muy vistoso en su atuendo el siempre atrayente mantolín de color rojo que realza poderosamente su figura. También estrena flores artificiales de imitación a talco en la mano, y flores de fantasía con pedrería de metales que ha sido regalo de su vestidor Juan José Guidet.

Ya sobre el mismo paso, se deja ver el espectacular exorno floral que ha realizado “Floristería Calvente” siguiendo las premisas indicadas por la junta de gobierno para confeccionar un paisaje de carácter asilvestrado en el que destacan orquídeas, rosas, y las siempre llamativas “anthurium, lirium y lisianthus, entre otras muchas más, para ambientar un paisaje típicamente pastoreño. Resulta, pues un conjunto floral de colores más fuertes que los realizados en otros años, incluso con flores no habituales como rosas de color gris traídas de fuera y orquídeas de color verde que no son muy comunes por estos lares. Finalmente, tras la Virgen, el tradicional granado que refleja la aparición de la advocación y que ha sido cortado en la misma mañana para ubicarle en el paso. Notas curiosas, igualmente, son los pajarillos que van sobre los cuatro guardabrisas de las esquinas, detalle que pasa muy desapercibido para el público que asiste a la procesión. La redacción de EL FARO, tuvo ocasión de entrevistar a Carlos Torcuato, prioste de la hermandad, que reflejaba en su rostro la alegría de ver tan completa y exultante a la Virgen. Según nos comentaba, “el exorno floral es más asilvestrado, otro año ha sido en tonos más dulces, más rosáceo, mas melosos, similar a un campo en los tonos. Porta la Virgen la cruz  de San Hermenegildo, la medalla de Motril, como broche su camafeo de oro con los pendientes a juego y la reliquia de Fray Leopoldo siempre con ella. Lleva aureola de doce estrellas con su media luna a los pies representando la señora vestida de sol que se relata en el libro del Apocalipsis, coronada por doce estrellas y la corona, como es costumbre, a sus pies; es la antigua, que se recuperó hace unos años y  la lleva en su paso simbolizando que es la Reina y Señora de todo lo creado y simbolizando también la humildad de María, pues se nos muestra como humilde pastora llevando sombrero por corona”.

El itinerario dispuesto por la junta de gobierno de la hermandad de la Virgen  para este año partía desde el atrio de la iglesia de Capuchinos con un leve retraso por causa de la climatología, para continuar por la Avenida de Pio XII, Rambla Capuchinos, Depósito, Ernesto Mira, Manuel de Falla, Espíritu Santo, Alto de los Leones, Alcázar de Toledo, Blas Infante, Majuelo, 28 de Febrero, Batalla de Brunete, Los Telares y Calle Canteras, desde donde la hermandad decidió suprimir el tránsito por la calle Santísimo, ante la lluvia que por momentos parecía arreciar, de forma que en una “revirá” de 180 grados, el trono de la Virgen marchó por la calle Depósito y con paso forzado accedió hasta la calle Pio XII para verificar el encierro en la iglesia. Con urgencia, hermanos de la hermandad tuvieron que trasladar la “petalada oficial” que todos los años se efectúa en la calle Canteras, hasta los salones parroquiales de la iglesia, desde donde le fue rociada a la Virgen a la entrada de “su casa”. Nota curiosa del itinerario ha sido su paso por la calle Manuel de Falla, donde dos devotos hermanos, Jorge y Bienvenido Calvo Fernández, han erigido un llamativo altar de la Virgen con una imagen de la Divina Pastora a mayor tamaño del natural que ha sido muy visitada por los motrileños y que todo el año permanece expuesta en el salón de la casa familiar.

En pleno recorrido procesional, EL FARO ha podido entrevistar a la presidencia oficial del cortejo, haciéndolo en primer lugar con su hermano mayor, Eloy Ibar Villa, que refería a esta redacción que “un año más podemos estar disfrutando a la reina de Capuchinos en la calle, el barrio se está volcando, tanto engalanando sus balcones como con el encendido de bengalas y vivas y vítores a la Reina de Capuchinos. El barrio está a rebosar de gente de Motril y otros lugares de fuera. Un año más disfrutando de nuestra Madre en la calle y cumpliendo como manda la tradición”. Por su parte, el pregonero, Juan Carlos Medina, exponía a EL FARO, que hoy “estamos disfrutando del retorno a los rincones y calles más castizas del barrio y uno recuerda y retoma aquellos años donde se vivía con la intensidad que se está viviendo hoy la salida de la Pastora. Para mí es un reencuentro con las tradiciones, con las devociones y con la gente del barrio y, desde luego, tiene otro sabor distinto verlo desde la acera como espectador a como lo estoy haciendo hoy, y es verdaderamente emocionante”. Asimismo, D. Pedro García Pertiñez, refería que “para mí no es novedosa esta pasión mariana en la calle; vengo de Sevilla donde nació la advocación y en donde quiera que hay una Pastora encuentro esta acogida con lo cual no estoy sorprendido, al contrario, estoy gratamente emocionado porque lo vivo como si estuviera en mi casa”. Finalmente, D. Antonio Morales, teniente del EVA9 que días pasados entregaba la condecoración de San Hermenegildo exponía a la redacción que “ha sido todo un honor haber hecho esa donación, soy devoto del barrio vivo en la huerta y estoy muy emocionado que la Virgen lleve la medalla. Por momentos se me han saltado las lágrimas”.

La Real Hermandad de la Divina Pastora procedía al encierro anticipado de su titular a las 21:27 hrs de la noche en un cálido ambiente de fervor mariano, el propio que le ha conferido el pueblo de Motril, que no ha dudado en ningún momento de acompañar a la Virgen tras la decisión tomada por la junta de gobierno de la hermandad. Momentos únicos e irrepetibles han sido varios, aunque por encima de todos se puede destacar la salida desde la iglesia y la revirá del paso para adentrarse en la residencia San Luis, donde todos sus usuarios estaban acomodados para contemplar frente por frente a la Divina Pastora. Al tiempo, Carlos Gustavo Fernández Páramo, vocal de la hermandad, hacía entrega a todos los presentes las típicas estampitas de la Virgen para que les puedan dedicar sus plegarias. Igual de emotivo fue la entrega de un ramo de flores a la Virgen por parte del capataz, Sergio Chamorro y su hijo, al recordar los momentos pasados junto a su madre en la residencia, instante que hizo aflorar los sentimientos en ambos. También el paso por la calle Espíritu Santo, donde los vecinos coparon todos los espacios libres y se dedicó a la Virgen un continuo encendido de bengalas desde los balcones y casas. Cálido ambiente fue también su paso por la calle Alto de Los Leones, donde colgaban numerosas banderolas con la efigie de la Divina Pastora y una cartela con los colores de la enseña nacional con el lema “Sombrero por Corona”. Finalmente, destacar las innumerables donaciones realizadas a la Reina de Capuchinos, entre ellas, dos broches gemelos estilo art decó en plata y zafiros, donados por una devota familia madrileña en recuerdo de los pastoreños hoy desaparecidos D. Manuel Pérez García y Doña Josefa Reinoso González, y el regalo efectuado por el bordador David Colomo Martos, natural de Torredonjimeno, pero residente actualmente en Adra, que todos los años se desplaza para estar presente en la procesión. David Colomo ha regalado a la Virgen un sombrero de paja antiguo de la vega de Adra, en el que se han modificados las flores y el encaje de oro, y al que la hermandad ha prometido que lo habrá de lucir en la próxima festividad de la Inmaculada Concepción.

Jornada, pues sublime la vivida el pasado domingo por los vecinos de Capuchinos que han vuelto a recibir en loor de multitud a su patrona, la Reina Madre del Barrio, titular que desde hace 275 años gratifica la devoción de los lugareños en una secuencia temporal que anida en sus corazones y que se ha hecho trasmitir de generación en generación para honra y nobleza de quien es dueña de sus corazones.

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