SEGÚN DEL LADO DE LOS 50 CM

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MÁS DE LO MISMO…

Seguimos en la Fase 0, o lo que es lo mismo, no pasamos a la Fase 1.

MANUEL MARÍA -Articulista-

Sobre esto, podría decir varias barbaridades; que no pocas… entre otras, políticas, o como no, con aquello tan recurrente, sobre todo para ocasiones similares, de la ley, o de la norma, como quieran denominarla: “agravio comparativo”.

Pues ese podría ser el caso; o al menos lo parece; con respecto a otras comunidades. Pero se da el caso que una Comunidad (uniprovincial, por más señas) le han denegado el pase, pese a haber lo pedido, el pase de Fase. Y claro, si ésta no, pues las demás tampoco; y menos si son de mandatarios distintos a los “nuestros”- que dirán algunos- aunque aquí cabría señalar que a otras sí, y también de mandatarios distintos, e iguales o casi circunstancias, pero bueno, nos conformaremos.

Pero lo que si está claro, es que es una Comunidad como ésta, que siempre ha tolerado, que siempre ha permitido, que siempre ha sido transigente, que siempre ha estado ahí… de la que siempre se han burlado, se han mofado, la han “peyorativamente” encasillado, en fin, podría seguir con los “siempres”,  pero mejor dejarlos…; y sinceramente creo que no hay derecho; no hay derecho a infravalorarla; no hay derecho a dejarla a su suerte; a abandonarla; no, no hay derecho. Acaso, deberíamos decir “basta”, “basta ya de tanta tontería” que decía la canción… Señores que están jugando con nosotros, que están jugando con nuestras vidas y las de los nuestros; que están jugando con nuestro vivir, con nuestro pan… ¡Basta ya! ¡Hagan algo!, por favor: ¡Hagan algo!

O sea, que como digo, ahora, sería el momento de decir, a la par que oír, muchas y diversas barbaridades… sobretodo de reproches políticos…

Podría preguntar: ¿Qué han hecho nuestros dignatarios políticos actuales? ¿Qué peso específico tienen éstos mandatarios sobre la realidad? ¿Qué pueden hacer?

¿Por qué no han luchado más por nosotros, por su tierra?

¿Dónde hemos olvidado nuestra entereza? ¿Dónde hemos dejado, abandonado nuestra fuerza moral, ética, solidaria… donde? ¿Cuánto vamos a tardar en darnos cuenta de que esto, estas circunstancias no van de reproches políticos? ¿Cuánto vamos a tardar en darnos cuenta que esto va de otra cosa? De que nadie hubiera querido encontrarse con el “bicho” y sus circunstancias.

En fin, que seguimos con nuestro derecho al pataleo; que seguimos con nuestra Fase 0; que seguimos dando la talla. Seamos un poco más favorables, más jocosos, más solidarios… Volvamos a la realidad latente…

La hostelería, en general, está que arde, esto no hay quien lo aguante, ¿oh no? -díganme ustedes-. Las circunstancias mandan.

Esto no se puede tolerar, pero ¿no sería peor volver a caer en más de lo mismo? –Me pregunto yo- ¿no sería peor que todo este sufrimiento, todo este penar que estamos padeciendo no hubiera servido para nada? Pues ya está, ustedes lo han dicho, o cuando menos deberían decirlo.

No es por ser alarmistas, pero, y a quien corresponda, quisiera preguntar: ¿Nos ha servido esto de experiencia? ¿Vamos a estar preparados para “cosas/circunstancias” venideras? ¿Nos va a dar éstas circunstancias experiencia y preparación de medios y personas para las causas venideras? ¿No es cierto que en el otoño/invierno venidero se esperan más movimientos extraños (por llamarlos de alguna manera)? ¿Vamos a estar preparados?

Ahora, cambiando un poco el tema, para intentar animar, perdón si no lo consigo, pero cambio, últimamente, se usa mucho un término: “nueva normalidad”.

A ustedes les suena la palabra ¿oximoron?, no, pues mírenla en el “espabila burros”, ahora llamado: Google, ahí podrán ver el significado de la mencionada palabreja; y por tanto ya me dirán como va a ser ¿nueva? Algo que es ¿normalidad?, me aclaro, si es nuevo no es normal; o a la inversa: si es normalidad no puede ser nuevo ¿no? digo yo – que decía el cartero de “Crónicas de un Pueblo”- ¿se acuerdan de aquella serie? Bueno, la verdad sea dicha, lo que nos queda es: tolerar, soportar, sobrevivir… pues eso: sobrevivamos; aprendamos a vivir de “otra manera”.

Un abrazo, cómo no, cariñoso y por supuesto, VIRTUAL, (ya queda menos). ¡Ah! Y por favor, no lo olviden… INTERACTUEN…

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