✍Domingo A. López Fernández
Cronista Oficial de la ciudad de Motril
Motril ha vuelto a vivir en el plazo de una semana dos solemnidades que son comunes al mes de junio, la festividad del Corpus Christi, que tenía lugar el pasado domingo, y la Fiesta de las Espigas que se ha celebrado en la mañana de ayer, 14 de junio, festejos que la tradición popular denomina popularmente como corpus grande y corpus chico. Las dos atesoran en su organización la exaltación a Jesús Sacramentado que se hace presente en la hostia sagrada que recorre las calles de Motril para bendecir al pueblo. La tradición es antigua y arranca en nuestra ciudad en el siglo XVI, aunque la Fiesta de la Espiga cobra especial protagonismo desde 1912, año en el que queda fundada la sección de la Adoración Nocturna de Motril, que será la que comenzará a organizar esta fiesta que también recibe el nombre de Octava del Corpus.

CORPUS CHRISTI EN MOTRIL
Un año más, la tradición se vuelve a imponer en Motril el día del Corpus Christi con una solemnidad digna de encomio, pues llegado el día de su celebración, el domingo, 7 de junio, la expectación ha sido grande, y ello a pesar de que se han efectuado significativas modificaciones. Se puede considerar a 2026 el año en el que la celebración del Corpus rompe con la tradición arraigada en los últimos años en su forma de proceder. Primeramente, la celebración eucarística y la misma procesión se ha trasladado a la tarde, tras consultar con las hermandades y cofradías, que habían sugerido el cambio para mitigar los rigores de las altas temperaturas, lo que suponía una dificultad añadida a los niños y niñas que participaban en la procesión tras haber cumplido su primera comunión. Igualmente, a los hermanos cofrades que marchaban en representación de sus respectivas hermandades y los propios que portaban los estandartes durante el recorrido de la procesión, ya que en algunas ocasiones se habían suscitado momentos de dificultad por causa del sol de justicia que cae hacia el mediodía. También, durante la celebración en la calle, ha cambiado el tradicional itinerario de la procesión eucarística con motivo de las obras que se llevan a cabo en la Iglesia de la Encarnación, lo que ha llevado a efectuar su salida por la puerta posterior del templo. E, innovación ha sido, igualmente, procesionar la sagrada custodia en una parihuela que ha cedido la Real Hermandad de la Vera Cruz y que ha sido portada por una cuadrilla de jóvenes costaleros a propuesta del nuevo párroco de la iglesia de la Encarnación, con idea de hacerles partícipes de la importancia de la festividad.

Históricamente, en Motril, tiene un gran arraigo la fiesta del Corpus Christi. Desde luego mucha tradición, pues está probado documentalmente que la cofradía más antigua instituida en Motril es la que da culto a Jesús Sacramentado bajo el nombre de Esclavitud del Santísimo Sacramento, corporación que remonta su existencia al mes diciembre 1534. Además, no va a ser la única en la costa granadina, en Guájar Faragüit existe una hermandad del Santísimo que remonta su existencia a 1567, en Lobres a 1607, en Gualchos e Itrabo en 1673, Guájar Alto en 1693, Sorvilán en 1694, Lújar y Otívar en 1697, Albondón en 1733, Albuñol en 1740, Almuñécar en 1765 y Vélez Benaudalla en 1767. Otros lugares tiene perdidas sus reglas como las hermandades del Santísimo Sacramento de Lentejí, Guájar Alto, Salobreña o Guájar Fondón. Por tanto, una gran trascendencia en todas las localidades aludidas que escapa a lo puramente espiritual y confieren una fe y una devoción a la hostia sagrada que representa el cuerpo y sangre de Cristo y su triunfo sobre la muerte. La hermandad del Santísimo Sacramento de Motril radicaba en la iglesia Mayor de la Encarnación y consta documentalmente que quedó renovada en 1721 por las constituciones aprobadas por el Arzobispo de Granada D. Francisco Perea y Porras.

Tradición y modernidad se dan cita, pues todos los años en esta fiesta grande del cristianismo. Este año, la solemnidad de la fiesta comenzaba el domingo, 7 de junio, con una eucaristía a las nueve de la mañana, quedando suspendía la de las 12 del mediodía para darle toda su preeminencia a la santa misa que iba a tener lugar a las 19:30 hrs de la tarde.
Como viene siendo habitual, la iglesia Mayor presenta un aspecto excelso, quedando todo su recinto sagrado completamente atestado de fieles, entre los que destaca la representación oficial del ayuntamiento que preside la alcaldesa, Luisa Mª García Chamorro, y todas las cofradías y hermandades de la ciudad, tanto sacramentales como penitenciales y de gloria. Como es costumbre, los templos cierran sus puertas para celebrar una única función en la iglesia de la Encarnación. La santa misa ha sido concelebrada por párrocos y sacerdotes de la localidad, estando presentes el vicario territorial, D. Alberto Sedano Rodríguez, el titular de la parroquia, D. José Ignacio Martínez Garzón, el de la parroquia de la Divina Pastora, D. Antonio Rodríguez Hervás, el del Santuario de la Patrona, D. Hermes Moreno Arias, y los padres agustinos D. Fortunato Pablo Urcey, obispo emérito de la Prelatura de Chota (Perú), el prior, D. Antonio Manuel Martín Blanco, el capellán de las Madres Agustinas Recoletas Nazarenas, D. Bonifacio Díez Pérez y el Padre César Irigoin, director del colegio de San Agustín. Especial significación ha tenido el momento en el que la sagrada hostia consagrada ha sido introducida en el viril de la Sagrada Custodia para que reparta bendiciones entre la feligresía a su paso por las calles.

Terminada la santa misa se ha organizado la procesión del Corpus Christi desde el interior de la iglesia, momento en el que los fieles se han dispuesto en dos filas para reverenciar el paso de Jesús Sacramentado a su salida a la calle. Abre el cortejo la cruz parroquial y dos ciriales, a los que han seguido las representaciones de las hermandades y cofradías. Figura en primer lugar la cofradía del Santísimo Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Paz, que va seguida de la cofradía de la Oración de Nuestro Señor de la Humildad en el Huerto de los Olivos y María Santísima de la Victoria, hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima del Mayor Dolor, hermandad de Nuestro Padre Jesús de Pasión y María Santísima de la Amargura, cofradía de Nuestro Padre Jesús del Perdón y María Santísima de la Misericordia, cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, hermandad de Nuestro Padre Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén y Nuestra Señora del Rosario, cofradía del Santísimo Cristo de la Salud y Nuestra Señora del Mayor Consuelo, Real Hermandad de la Vera Cruz, cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Santísimo Cristo Yacente, cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza, Agrupación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa, Asociación de Santa Rita, hermandad de la Virgen del Carmen de El Varadero, hermandad de la Divina Pastora y la hermandad de Nuestra Señora de las Angustias. Siguen a ellas las que priman en su título el carácter sacramental como es la hermandad de la Santa Cena, la hermandad Sacramental de Nuestra Señora de la Cabeza Coronada y la cofradía del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de los Dolores, a la que sigue la sección de la Adoración Nocturna Motrileña que cierra este orden corporativo. Tras estas representaciones se han dispuesto los niños y niñas que este año han tomado su primera comunión, cortejo que ha superado con creces su número con respecto al de otros años. Sigue, a continuación, la representación municipal que ostenta la alcaldesa, Luisa Mª García Chamorro, junto a Inmaculada Torres Alaminos, concejala de Participación Ciudadana, Gerardo Romano Ortega, concejal de Fiestas, Magdalena Banqueri Forns-Samsó, concejala de Patrimonio Industrial Azucarero y María Teresa Jiménez Cabrera, concejala de Relaciones Institucionales con Cofradías y Hermandades. Seguidamente marcha el cuerpo de acólitos que precede al paso de la Sagrada Custodia, que este año inaugura su paso a costal y que va dirigido por su capataz, Juan Miguel Benavides. El paso es portado por 15 jóvenes costaleros de entre 16 y 20 años, propuesta novedosa a instancias del párroco de la Encarnación. La sagrada custodia de la iglesia Mayor es de estilo de sol y va elevada sobre la peana de espigas que aparece orlada de motivos eucarísticos, figurando en su parte superior el viril con la sagrada hostia que representa el triunfo de Jesús sobre la muerte. Este año, además, va flanqueada con cuatro candelabros del Cardenal Belluga. Tras Jesús Sacramentado ha marchado la representación eclesiástica de los sacerdotes que han oficiado la santa misa y ha cerrado el cortejo la banda de música de GranaMusic de Granada.

La procesión ha seguido este año un novedoso recorrido por causa de las obras a que está siendo sometida la iglesia en su lateral derecho. Así pues, ha partido desde su pórtico, desde donde ha seguido por Plaza de la Libertad, calle Cardenal Belluga, Canalejas, Comedias, Catalanes, San Rafael, Plaza España, Romero Civantos y García Pizarro, lugar en el que se ha ofrecido una gran “petalá” de flores al paso de la sagrada custodia. La procesión ha continuado por Plaza de San Agustín, Ruiz, Señor de Junes, Rambla del Manjón, Cañas, Jazmín, Plaza de la Libertad y de aquí a su encierro en la iglesia. En ese momento, el público y fieles presentes ha hecho un pasillo de honor al paso de Jesús Sacramentado y ya, dentro de la iglesia, las hermandades presentes con sus estandartes han reverenciado el paso del Rey de Reyes con su exposición, al tiempo que el párroco ha procedido a retirar del viril la sagrada hostia para introducirla dentro del sagrario.

Este año han sido cuatro los altares que han erigido las hermandades de la ciudad y particulares. El primero de ellos, en la calle Cardenal Belluga, junto al Museo de la ciudad, que ha montado Manuel Sánchez García, miembro de la sección de la Adoración Nocturna, que ha presidido un cuadro de la Inmaculada Concepción y que presenta en su altar la sagrada custodia y numerosos elementos eucarísticos. Tras él, sigue el altar que ha montado la Cofradía del Santo Sepulcro, que preside un Niño Jesús y una imagen de la Virgen, junto a los faroles del cardenal Belluga y un cuadro que presenta el triunfo de la eucaristía, entre otras imágenes. Siguiendo el itinerario, junto a la iglesia de la Victoria, la cofradía de la Oración en el Huerto de los Olivos, ha erigido un significativo altar con las imágenes de la Virgen de la Cabeza y San Fernando, originales del escultor D. Manuel González Ligero, además de otra imagen de la Virgen y el sagrario con la puerta abierta para significar que Cristo vive. Finalmente, la cofradía del Silencio ha montado un altar en la puerta de su casa hermandad que preside un cuadro de su imagen titular, junto a una pequeña imagen de la Virgen y los típicos elementos eucarísticos del pan y la vid sobre la pequeña mesa de altar.

LA PROCESIÓN DE LAS ESPIGAS

En la madrugada del domingo siguiente, 14 de junio, se ha vuelto a reiterar la tradicional procesión de las Espigas, cortejo que viene a bendecir los frutos de la tierra desde lo alto de la ciudad con la custodia pequeña que porta en su viril la Hostia Sagrada. La función sacra tiene su adelanto en la noche del sábado, donde la sección de la Adoración Nocturna realiza turnos de vela en el interior de la iglesia para que Jesús Sacramentado se encuentre acompañado en todo momento. A las 6:30 h de la mañana la sección efectuó el canto de los laudes, la primera oración de la mañana, y dio paso al reparto de las espigas de trigo a los fieles que ya comenzaban a prepararse para su salida a la calle a las 7:00 h.

Abriendo el día, efectuaba su partida el cortejo que aparecía abierto por la bandera de la Adoración Nocturna de Motril junto a la “bacalá” de la cofradía del Santo Sepulcro que representa el carácter sacramental de esta corporación penitencial. Tras estos emblemas se han dispuesto en dos filas los devotos con velas y las espigas de trigo en las manos, situándose en su centro el presidente de la Adoración Nocturna de Motril, José Jiménez Bautista, que ha dirigido el paso con canticos religiosos y, en algunos momentos, ha rescatado el origen de la institución que representa y a su fundador, Luis de Trelles y Noguerol, que en estos momentos se encuentra en proceso de beatificación. Tras él se ha situado el incensario, que ha dado paso a la sagrada custodia que ha portado el párroco de la Encarnación, D. José Ignacio Martínez Garzón, revestido de capa pluvial, y que marcha bajo palio para reverenciar la presencia divina del Rey de Reyes. Junto a él ha marchado el vicario territorial, D. Alberto Sedano Rodríguez, que por momentos también ha portado la sagrada custodia. El párroco lleva, igualmente, paño de hombros con el que sujeta la custodia, ya que ante la grandeza del Señor se muestra la indignidad de la persona que en ese momento camina con Jesús Sacramentado para darle dignidad y hacer hincapié que es el Dios mismo quien se encuentra entre sus manos.

Como es tradicional, el cortejo ha dirigido sus pasos hasta la iglesia de la Visitación de Nuestra Señora, donde se ha realizado el rezo de la mañana y se ha bendecido a los presentes. De aquí ha marchado hasta la casa hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, donde los hermanos han erigido un pequeño altar sobre el que se ha depositado la custodia y se han entonado los tradicionales rezos que comienzan con “Alabado sea el Santísimo sacramento del altar”, donde nuevamente la custodia ha sido expuesta a los fieles para su bendición. A las 7:45 h, el cortejo ha llegado a la ermita de Nuestra Señora de las Angustias, donde con enorme presencia de fieles se ha rezado y, ya en la escalinata, se ha procedido a la bendición de los campos de Motril. Siguiendo el itinerario, la procesión de las Espigas ha realizado estación en la casa hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón, que ha erigido para la ocasión un llamativo altar de cultos para Jesús Sacramentado. El trayecto procesional ha sido amenizado con rezos y canticos religiosos dirigidos por José Jiménez Bautista, quien en su transcurso ha tenido sentidos recuerdos para las personas fallecidas, entre ellos ha dedicado una mención especial a Pepe Gómez, Adorador Nocturno fallecido hace unos meses, del que recordó su gran participación en la celebración del centenario de esta institución en Motril. Posteriormente el cortejo ha accedido a la iglesia del Carmen, donde se han vuelto a reiterar los rezos y la bendición a los fieles. Desde aquí, y pasadas las 8:30 h, la comitiva ha accedido a la iglesia Mayor por la puerta Norte, donde el sacerdote ha vuelto a colocar la hostia sagrada en el sagrario, a la espera de impartir la santa misa que estaba prevista para las 9:00 hrs de la mañana.

Clausurada la procesión en el templo Mayor, EL FARO tuvo la oportunidad de entrevistar al párroco, D. José Ignacio Martínez Garzón, para que expresara el significado de las dos fiestas sagradas en éste año que supone su presencia por primera vez en Motril. Según expuso “acabamos de terminar la procesión de las espigas tras una noche de intensa oración, pues empezábamos a la 12 y toda la noche hemos estado con el Señor rezando por los que no rezan, por los que se han alejado de la fe, y los que no han podido estar, y luego el culmen ha sido esa procesión de las espigas, preciosa e íntima con un grupo de gente bastante bueno, y en ello haría hincapié en que ha sido el mismo Señor que salió el día del Corpus Christi y que el Señor cuando sale a la calle hemos de acompañarlo sea el día del Corpus por la tarde o en la Fiesta de las Espigas por la mañana; es el mismo Cristo y animo a los motrileños a que vengan porque es un momento precioso en el que el Señor nos va bendiciendo por las calles. Muchas personas no son conscientes que Dios está pasando por su puerta y, sin embargo, así Dios pasa por nuestra vida aunque a veces no nos demos cuenta. Esa es la grandeza de nuestra fe que Dios nunca nos deja solos, que el señor os bendiga”.

Aquí finalizan en Motril dos días de grandes solemnidades que han visto como en el plazo de una semana, el cuerpo y sangre de Cristo ha recorrido las calles de Motril para bendecir al pueblo en la que es una de las tradiciones religiosas de más raigambre del pueblo cristiano.







