EL FARO
Damos la bienvenida en EL FARO a Alejandro Martín Martín, quien desde hoy se hace cargo de las crónicas cuaresmales y de semana santa de la villa de Salobreña. Alejandro es director de la página de Facebook “Pasión Cofrade” desde el año 2010 y a través de ella viene trasladando a la villa las noticias más significativas del mundo cofrade local. Es hermano de la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza de Salobreña desde el año 2009 y hermano de la cofradía de la Virgen de los Dolores desde el año de 2014 hasta la actualidad. En el ámbito cofrade hay que hacer destacar que en este año de 2026 ha sido el presentador del cartel de Semana Santa de la villa salobreñera.
✍Alejandro Martín Martín
JOSÉ ESPINEL OFRECE UN EMOTIVO Y SENTIDO PREGÓN DE LA SEMANA SANTA DE SALOBREÑA 2026

En la noche del sábado, 21 de marzo, tenía lugar el Pregón oficial de Semana Santa en el Auditorio Villa de Salobreña “José Martín Recuerda”, acto que dio comienzo a las 20:00 h de la tarde. Iniciado el mismo, actuaba en primer lugar el Grupo de Viento Metal y Percusión GRANAMUSIC, que interpretó varias piezas musicales, concretamente “Ave María”, “Virgen del Darro” y “Siempre la Esperanza”.

Finalizada su intervención, en segundo lugar, accedía al escenario D. Ángel Morales Gutiérrez para presentar al pregonero la Semana Santa de Salobreña 2026, D. José Espinel Calderón, persona que es muy conocida en la villa por haber sido director de la oficina del Banco de Santander en la plaza durante seis años. En el ámbito cofrade, igualmente es muy conocido en la ciudad de Granada, donde ha sido nombrado cronista oficial de la Semana Santa de Granada por la junta de gobierno de la Federación de Cofradías. Asimismo, ha sido pregonero de la Semana Santa de Granada en el año de 2024, de la de Almuñécar en 2025 y pregonero de las Glorias de Granada en el año 2023.

En su intervención, José Espinel ha dividido su pregón en XVI capítulos cargados de simbolismo y de fe que ha hecho trasladar a la historia cofrade de la villa salobreñera. La línea argumental de su discurso ha tenido un sentido preámbulo en su introducción, los saludas de rigor a las autoridades presentes, y los capítulos que ha referido a los presentes bajo el introspectivo “Confío en ti, Señor”, la propia Salobreña y la sinodalidad que deja traslucir que siendo cofrades, somos iglesia. A partir de aquí el pregonero ha hecho un recorrido espiritual de la semana santa salobreñera comenzando en el capítulo VI con la apertura del Domingo de Ramos: “donde todo comienza”, para seguir con el detalle de cada una de las procesiones que caracterizan la pasión en el bello enclave de las calles salobreñeras. Así ha rememorado en primer lugar a la cofradía de la Humildad, para continuar con la de Humillación, “mi Cristo despojado”, el Nazareno de la Esperanza, camino de la cruz junto a Jesús, el Cristo del Perdón que ha nombrado como “la Buena muerte de Dios”, la Sacra conversación de la Virgen de las Penas y San Juan para definir ya el día del Viernes Santo con la Muerte y Dolores de una Madre y, de seguida, el capítulo XIV con el recuerdo de que Salobreña pasea la Soledad de María en la madrugada. Finalmente, la Resurrección del domingo de pascua y el epílogo ha puesto el fin a su discurso con un gran sentimiento cofrade.

En el desarrollo del pregón, José Espinel ha sabido captar la atención del público asistente con algunos recursos poéticos muy admirados como puede ser la espinela que ha pronunciado en su capítulo VII y que ha dedicado al Santísimo Cristo de la Humillación con los siguientes versos:
“Cristo humilde en su pasión
que cargas mi mundo cansado
Rey del cielo Despojado
Por amor y compasión.
Dulce Cristo, Humillación
Calla la luna, noche tranquila
Tiembla el sol, la luz del día
Tu silencio, gran amor
De los hombres, pescador
con esas manos cautivas.

El capítulo IX el pregonero lo ha dedicado a Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Virgen de la Esperanza con frases emotivas que llegan al alma:
“Túnica morada de penitencia, el olor de las flores, el incienso que me invade por dentro y la fe se multiplica por las calles como el aire que respiro. Necesitamos tu presencia entre nosotros, sales a nuestro encuentro y nos convertimos en tus cirineos para aliviar el peso de tu cruz. Abrazo de amor para acoger la cuna de tu muerte sin dudarlo ni un segundo. Y junto a ti, el remanso de paz que nos regala la Esperanza de María. El sueño que viste de verde que, en mis problemas, confía. Ella cree que todo es posible, y por eso espera en El. Sin dudarlo.”

José Espinel ha seguido ofreciendo un recorrido espiritual por la Semana Santa salobreñera, dedicando el capítulo XI al Cristo del Perdón con frases llenas de sentimiento:
“Al llegar el Jueves Santo, Cristo Crucificado se hace presente en las calles de Salobreña. Ignominiosa escena paseando la muerte injusta del mejor de los nacidos. Silencio en la Villa que Cristo se va muriendo por cada esquina y sus brazos extendidos van derramando amor por los balcones abiertos, infinita entrega por nosotros para acoger el perdón de nuestros pecados”.
El pregonero ha dedicado el capítulo XIV a la Virgen de los Dolores en su Soledad donde ha hecho partícipe al pueblo en su sentido acompañamiento:
“En la noche del Viernes Santo, la soledad de María pasea por Salobreña. Todo es silencio a su paso. Ni un murmullo por las calles que María en su infinita Soledad nunca te deja solo. Oración al pie de la cruz por ti y por mí. Tu compañía en su soledad y su cercanía cuando la muerte se ha hecho dueña de su corazón. No se escucha nada por Salobreña. Solo el grito callado del silencio por una madre que se está tragando sus lágrimas, y también las tuyas.”
Y como broche final al espectacular pregón ha referido el Extracto de Siete Días:
“La vida son siete días
Y ya siento que me llamas.
Son días de cofradías
y sueño con la mañana
que está hecha a la “media”
cuando suenan las campanas
y hasta mi piel de gallina
con su emoción te reclama
siguiendo la melodía
escrita en tu pentagrama.
La vida son siete días
y ya siento que me llamas.
Salobreña es poesía
y sus calles preparadas
para soñar la pasión
reviviendo madrugadas
la luna que te proyecta
en fachadas encaladas
y el aroma del jazmín
y el geranio en la ventana
todo un pueblo que es testigo
y ya espera tu llegada.
La vida son siete días
y ya siento que me llamas.
La salvación se pasea
el mismo Dios lo recrea
muy cerquita de tu casa.”
Concluida su intervención D. José Espinel Calderón recibía una gran ovación del público asistente, para a continuación serle entregada una placa conmemorativa de manos del Presidente de la Agrupación de Cofradías de Salobreña D. Antonio Espín de la O.





