✍Antonio Gómez Romera
Domingo, 4 de enero de 2026
En el CCXVII aniversario del nacimiento de Louis Braille, inventor del sistema táctil de lectura para personas ciegas

Tal día como hoy, domingo, 4 de enero, festividad de Santa Ángela de Foligno (1248 – 1309), religiosa de la Tercera Orden de San Francisco, conocida ya en vida como “Magistra Theologorum” y llamada la Mística de la Pasión de Cristo, en la que ya es primera semana de 2026, se cumplen 217 años (miércoles, 1809) del nacimiento del pedagogo francés Louis Braille, que revoluciona la comunicación para personas ciegas al inventar el sistema táctil de lectura y escritura que lleva su nombre y que se va a convertir en un legado fundamental para la inclusión y accesibilidad.
La Asamblea General de Naciones Unidas en la 55 sesión plenaria celebrada el lunes, 17 de diciembre de 2018, aprueba la Resolución A/RES/73/161, que “Decide proclamar el 4 de enero Día Mundial del Braille, que se celebrará todos los años a partir de 2019, a fin de crear mayor conciencia sobre la importancia del braille como medio de comunicación para hacer plenamente efectivos los derechos humanos de las personas ciegas y con deficiencia visual”.

Breves Notas Biográficas
Louis Braille nace en la localidad francesa de Coupvray. Es el hijo menor de la humilde familia formada por Simón René Braille (1764 – 1831) y Monique Barón (1769 – 1854), que se dedican al trabajo artesano de los talabarteros, los guarnicioneros que hacen talabartes (cinturones de cuero) y otros correajes. Tiene 3 hermanos mayores: Monique Catherine Joséphine (1793 – 1875), Louis Simon (1795 – 1856) y Marie Céline (1798 – 1841).
La villa de Coupvray, situada a 35 km al este de París, se extiende sobre una pequeña colina. En lo alto se encuentra la iglesia de Saint-Pierre. En esta iglesia, diminuta y modesta, el domingo, 8 de enero de 1809, es bautizado el pequeño Louis. El hecho es recordado por una placa. A los 3 años (1812), tiene un accidente que le hace perder la vista: toma un tranchete, herramienta puntiaguda que se usa para cortar cuero y, queriendo imitar a su padre, de oficio talabartero, gremio de artesanos que fabrica objetos de cuero para caballerías, se provoca una herida en el ojo izquierdo. La inflamación daña también al globo ocular derecho, y a los 5 años (1814), ya ha quedado totalmente ciego. La ceguera, a tan temprana edad, también tiene consecuencias sobre su movilidad facial, ya que la expresividad ocurre como efecto natural de la imitación de otras personas. Según refería Louis, dirigiéndose a su madre “oigo los pájaros, pero no los veo. ¿Por qué me dejas en la oscuridad? No he hecho nada malo”. A la madre de Louis le desesperan los lamentos de su hijo y tarda largo tiempo en hacerle comprender que no padece un trastorno pasajero, sino que ha de aplicarse para superar su irremediable desgracia.

Los sentidos y la inteligencia de Louis se desarrollan en su noche eterna. Lejos de resignarse, su padre aprovecha su oficio y le enseña a leer usando tachas sobre cuero y madera, las cuales, con su relieve, forman los dibujos de las letras. Cuando Louis tiene 6 años (1815), un nuevo sacerdote, el padre Jacques Palluy, llega a la parroquia de Coupvray, y comienza a darle clases en la rectoría de la Biblia, de Historia, de Ciencias…etc. Pero el padre Palluy no es maestro y Louis tiene muchas ganas de aprender y cada vez le hace preguntas más difíciles de responder. Así, decide hablar con el maestro de la Escuela, Antoine Bêcheret, y éste se sorprende al observar que posee una actitud muy predispuesta hacia el aprendizaje pese a tener que aprender exclusivamente mediante la transmisión oral. El padre Palluy y el maestro Bêcheret hablan con el hombre más rico y poderoso del pueblo, el marqués de Orvilliers, que hace las gestiones para obtener una beca para que Louis pueda continuar sus estudios (1819) en el Instituto Nacional para Jóvenes Ciegos de París que se encuentra instalado en el corazón del prestigioso distrito 7. El Instituto lo forman distintos edificios en su mayor parte viejos y poco acondicionados para recibir estudiantes. En ellos tienen que vivir y trabajar un centenar de jóvenes estudiantes con discapacidad visual, además del personal de servicio. Está equipado con una capilla, una biblioteca, una imprenta, unas aulas para las clases de instrumentos y un salón para los ejercicios públicos, además de las habitaciones de los alumnos que residen como internados. El comedor de los alumnos es una galería con una escalera a cada extremo y el taller principal, el telar, es un patio cubierto, con lo cual se priva de luz a los pisos bajos contiguos. Los talleres restantes se separan con una simple balaustrada y las habitaciones dan unas con otras. También hay un cuarto de baño que deja entrever unas pésimas condiciones higiénicas, además de que suelen bañarse solamente una vez al mes. Muy posiblemente, el estado de salud de Louis y la enfermedad de tuberculosis que le va a acompañar desde temprana edad se originaron en las viejas instalaciones del Instituto.

Louis destaca en materias tan diversas como la historia, el álgebra y la música. Allí, los alumnos “leen” mediante el sistema del pedagogo Valentin Haüy (1745 – 1822), el cual consiste en pasar las yemas de los dedos sobre las letras del alfabeto latino grabadas en relieve a gran tamaño sobre hojas de cartón. En 1784, el encuentro de Valentín Haüy, con la compositora y pianista austríaca Maria Theresia von Paradis (1759 – 1824), ciega desde los 2 años de edad y que ha aprendido por sí misma a leer textos y música palpando unos alfileres clavados en almohadones, refuerza la labor de Valentín para crear su sistema. A Louis, el sistema de Haüy le permite leer muchos de los libros impresos que están en la Biblioteca del Instituto, pero el sistema tiene 2 problemas: la lectura es lenta y no siempre las letras en relieve son comprensibles al tacto. Por eso, Louis comienza a pensar en idear su propio sistema de lectura y escritura para personas con discapacidad visual. La inspiración proviene de Charles Barbier de la Serre (1767 – 1841), un militar que desarrolla un código de puntos en relieve llamado “escritura nocturna” y que está pensado para que los oficiales del ejército pudieran redactar mensajes encriptados y los soldados los descifraran en la oscuridad con los dedos. Aunque el sistema no tuvo éxito como herramienta militar, Barbier pensó que podría ser útil para las personas ciegas. Louis se siente atraído por la idea, pero pronto se da cuenta de que el sistema tiene varias limitaciones: es demasiado complejo, no incluye mayúsculas ni signos de puntuación y usa una transcripción fonética, lo que lo hace difícil de leer para los ciegos. Decide tomar el código de Barbier como base y simplificarlo y perfeccionarlo: reduce la cantidad máxima de puntos de 12 a 6, lo cual se adapta mucho mejor al tamaño de la yema del dedo para agilizar la lectura, y logra que cada combinación represente un carácter, incluyendo la notación musical, en lugar de un fonema, lo que facilita su comprensión.
En 1829 publica su primer libro en braille, “Método para escribir palabras, música y canciones sencillas mediante puntos, para uso de ciegos y especialmente diseñado para ellos” e inventa un sistema de notación musical de seis puntos (Signografía Musical Braille, o “Musicografía”).

En el año 1840 recibe clases de los mejores maestros: Mme. Van der Burch en el piano; Bernard Bénazet (1781 – 1846) para el violonchelo y Mangues para el órgano. Sobre este último instrumento hay que destacar que Braille fue organista durante muchos años en la iglesia de San Nicolás de los Campos de París. En el órgano, dice Cotalt, «su ejecución era exacta, brillante y desenvuelta, y presentaba bastante bien el aire de toda su persona».
Junto con su amigo François Pierre Foucault (1797 – 1871), quien había quedado ciego a la edad de 6 años y era un genio en mecánica, crean una máquina para acelerar el sistema de impresión en braille, el rafígrafo, (1841), que consta de 10 palancas compuestas cada una de tecla y punzón, que están dispuestas en semicírculo, y permite la impresión mecanizada de caracteres visuales en relieve punteado. Se trata de la adaptación de las primeras máquinas de escribir de finales del siglo XVIII y principios del XIX, ideadas por Henry Mill (1683 – 1771) o Pellegrino Turri (1765 – 1828).
Louis Braille fallece de tuberculosis a las 19:30 del martes, 6 de enero de 1852, a la edad de 43 años. El funeral se celebra en la capilla de la Institución Nacional y su cuerpo es trasladado a su pueblo natal para ser enterrado (10 de enero) en el pequeño Cementerio Comunal de Coupvray, al lado de su padre y su hermana que han muerto años antes.

Sobre el Sistema Braille
Al principio, el Sistema Braille genera una oposición entre los docentes del Instituto Nacional para Jóvenes Ciegos bajo el argumento de que, al no utilizar las letras tradicionales del alfabeto, provoca aislamiento. Pese a esto, el sistema sobrevive, primero en la clandestinidad, y luego oficialmente en 1853, un año después de la muerte de Braille.
Desde ese momento es utilizado en carteles, transportes y otros lugares públicos para permitir la inclusión de los 1.300 millones de personas que viven con alguna forma de discapacidad visual.
El braille es el sistema de lectoescritura más popular del mundo para las personas ciegas. No es un idioma ni un lenguaje, pues cada idioma adapta sus palabras y tipografías a los puntos. El braille está basado en seis puntos que se ordenan en dos hileras paralelas de tres cada uno. En total, son 64 combinaciones diferentes que representan distintas letras, números, signos de puntuación y musicales, y símbolos matemáticos de acuerdo a qué puntos están en relieve y cuáles no. Además, existen símbolos braille para grafías particulares, signos de puntuación y matemáticas, partituras musicales, etc. Esto lo hace universal, polivalente y capaz de trasladar cualquier letra y carácter. Se lee de izquierda a derecha como otras escrituras europeas, y no es un lenguaje: es un sistema de escritura, lo que significa que puede ser adaptado a diferentes lenguas. Además, se han desarrollado códigos braille para matemáticas y fórmulas científicas. El sistema Braille es de reconocer que tiene la ventaja de ser un alfabeto universal donde las combinaciones de puntos cambian de significado de acuerdo al idioma. Por ejemplo, el braille español está basado en el francés, por lo que se representa la letra Ñ (inexistente en esa lengua) con la vocal Ï (inexistente en español). También se adapta a idiomas que no usan el alfabeto latino como el griego, chino, hebreo, árabe y ruso.

La invención de Braille provoca una verdadera revolución entre la personas ciegas y los discapacitados visuales, ofreciéndoles un mejor acceso a la educación, la cultura y la información, así como un mayor grado de autonomía. Existen multitud de objetos en braille, además de libros, como: Latas de refresco con la fecha de caducidad en braille, Cubo de Rubik en braille. Y multitud de cosas como tatuajes, anillos, baberos o ropa de bebé, bolsos, pastilleros…etc.
El Método Braille es en la actualidad el sistema de lectoescritura punteada universalmente adoptado en los programas de educación de personas ciegas. Con el paso del tiempo el Braille ha seguido el ritmo de la evolución tecnológica y de las comunicaciones en el siglo XXI y actualmente existe una gran variedad de métodos para producir Braille, tanto en papel como en forma digital.

Notas Finales
Jaime Bruno Berenguer, profesor de la Escuela Municipal de Barcelona, introduce el Braille en España en 1840; sin embargo, no es declarado método oficial para la lectura y la escritura de los ciegos españoles hasta 1918.
En 1952, un siglo después de su muerte, los restos de Louis Braille son exhumados y trasladados hasta el Panteón de París, situado en el corazón del Barrio Latino, donde permanece junto a grandes personalidades de la historia francesa como Voltaire, Jean-Jacques Rousseau, Víctor Hugo, Émile Zola, Marie y Pierre Curie, Alejandro Dumas y Joséphine Baker, entre otras. Hecho a destacar es que solo las manos de Louis Braille permanecieron en el Cementerio Comunal de Coupvray, en el interior de una urna. Un asteroide descubierto el 27 de mayo de 1992 y que se encuentra en la órbita del planeta Marte, fue bautizado en su honor como “9969 Braille”.

En toda esta serie de reconocimientos, Bélgica e Italia emitieron monedas conmemorativas de 2 euros en 2009 para celebrar el 200º aniversario de su nacimiento. Y, por lo que respecta a España, la Resolución de 11 de septiembre de 2025, de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, incoa expediente de declaración de «El uso del sistema de lectoescritura braille de las lenguas españolas» como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial. Dicha resolución fue publicada en el BOE (núm. 227) del sábado, 20 de septiembre de 2025.





