EFEMÉRIDES DE FIN DE SEMANA

✍Antonio Gómez Romera

Domingo, 21 de junio de 2026

En el CXVIII aniversario del fallecimiento del célebre compositor y director de orquesta Rimski-Kórsakov

Tijvin, lugar de nacimiento de Nikolai.

Tal día como hoy, domingo, 21 de junio, festividad de San Rodolfo de Bourges (siglo IX), arzobispo, en la vigésimo quinta semana de 2026, se cumplen 118 años (domingo, 1908) del fallecimiento en su finca de Liúbensk, cerca de San Petersburgo (Rusia), del célebre compositor y director de orquesta Nikolái Rimski-Kórsakov, a los 64 años de edad, de un infarto agudo de miocardio.

Es una de las grandes figuras de la escuela nacionalista rusa, consistente en el uso de canciones populares del folklore y sus elementos armónicos, melódicos y exóticos, buscando el distanciamiento con la forma de componer clásica de occidente, aunque no rechazándola. Entre sus obras orquestales más conocidas, destacan “Capricho español” (Op. 34), la “Obertura de la gran Pascua Rusa” (Op. 36) y la suite sinfónica “Scheherazade” (Op. 35). También compone una serie de obras corales, música de cámara y canciones.

El funeral tiene lugar en San Petersburgo. Repican las campanas y el cortejo fúnebre parte de su residencia, Zagorodnyy Prospekt, 28, hoy museo, y recorre la avenida Voznesensky hasta cruzar con la calle Sadovaya, donde una gran multitud formada por miembros de la intelectualidad artística, funcionarios del gobierno y ciudadanos de todas las clases sociales se ha congregado para rendirle homenaje. Una banda de música interpreta melodías solemnes. El ataúd está cubierto con telas ricamente adornadas, acompañado de coronas y estandartes.

Conservatorio de San Petersburgo.

El clero ortodoxo oficia la ceremonia y entre los asistentes al funeral se encuentran numerosos compositores, directores de orquesta, cantantes e instrumentistas, entre ellos: Alexander Glazunov (1865 – 1936), su antiguo alumno y sucesor en el Conservatorio, Sergei Diaghilev (1872 – 1929), el influyente empresario que posteriormente promocionaría las óperas de Rimski-Kórsakov en el extranjero, e Igor Stravinsky (1882 – 1971), joven compositor y discípulo de Rimski-Kórsakov.

Rimski-Kórsakov es enterrado en el cementerio Tíjvinskoie, situado en el monasterio de Alejandro Nevski, en el mismo lugar sagrado donde ya descansan, entre otros, Mijail Glinka (1804 – 1857), padre del nacionalismo musical ruso, Modest Mussorgski (1839 – 1881) innovador de la música rusa en el período romántico y Alexander Borodin (1833 – 1887), gran compositor, químico y médico. En 1909, tras su muerte, se publica su autobiografía: “Mi vida musical”.

Nikolai con el uniforme de cadete naval.

Breves Notas Biográficas

Nikolái Andréievich Rimski-Kórsakov, nace el lunes, 18 de marzo de 1844, en Tijvin, cerca de Nóvgorod (Rusia Occidental). Su padre se llama Andrei Petrovich Rimski-Kórsakov (1778 – 1862) y llega a ser el vicegobernador de la región Novgorod. Su madre se llama Sofya Vasilievna Skaryatina (1802 – 1890).

Perteneciente a una familia de la pequeña nobleza, de tradición marinera, muestra desde temprana edad aptitudes para la música y estudia piano con varios maestros locales. Le encanta leer, en especial sobre el mar. Es por esta razón y por las historias que le cuenta su hermano mayor Voin Andréievich (1822 – 1871) cuando regresa a Tikhvin, que desarrolla una pasión por la navegación y el mar.

En 1856 es aceptado en la Academia Naval de San Petersburgo, aunque ello no supone el abandono de sus estudios musicales. El profesor francés F.A. Canille, desde 1859, le da clases de piano y, en 1861, lo pone en contacto con el compositor Mily Balakirev (1836 – 1910), con quien aprende composición. Balakirev es uno de los fundadores de la escuela de música nacionalista rusa, en la que se encuentran Aleksandr Borodín, Modest Músorgski y César Cui (1835 – 1918). Juntos forman el grupo que más tarde se conocería como “Los Cinco”, también conocidos como “El grupo poderoso” o “El gran puñado”.

El velero clíper militar ruso Almaz en el Puerto de Nueva York en 1863.

En 1861 comienza a componer la “Sinfonía Nº 1 en mi menor” (Op.1) por el deseo expreso de Balakirev. Basándose en el tratado de instrumentación de Héctor Berlioz (1803 – 1869), empieza el primer movimiento ayudado por los consejos de Balakirev. Termina el movimiento durante las vacaciones de invierno que pasa en su casa de Tikhvín. En el mes de mayo de 1862, tiene terminados el “allegro”, el “scherzo” sin el trío y el final.

Obligado a interrumpir sus trabajos musicales al terminar sus estudios navales, tiene que embarcarse para un largo crucero. Como oficial del velero “Almaz” llega a las costas de Estados Unidos y luego a Brasil, para continuar hacia el Cabo de Buena Esperanza. Cuando el barco recibe la orden de regresar han pasado más de 2 años, durante los cuales solo ha podido componer el “andante” que falta a su sinfonía, mientras se encuentra en Londres.

Cuando regresa a Rusia, le es concedido un trabajo en tierra, en el Ministerio de la Marina. Entonces termina el “trío del scherzo”, dando por acabada su obra. Balakirev la estrena el 19 de diciembre de 1865, dirigiéndola en la Escuela Libre de Música en San Petersburgo. La obra es bien recibida por el público.

Mili Balakirev mentor de Nikolai.

En 1873 Rimski-Kórsakov se retira del servicio activo en la marina para ocupar el cargo de inspector musical de los conjuntos de la flota rusa, ocupación que le permite avanzar en su carrera musical. Su primera ópera, “La doncella de Pskov”, se estrena en 1873. Es un éxito y establece a Rimsky-Kórsakov como un destacado compositor de ópera rusa. Luego compone 15 óperas más, incluidas “La doncella de nieve” y “Sadkó”.

Es un maestro talentoso y enseña composición e instrumentación en el Conservatorio de

San Petersburgo, actualmente Conservatorio Rimski-Kórsakov, desde 1871 hasta su muerte. Es el mentor de muchos compositores jóvenes, incluidos Sergei Prokofiev (1891 – 1953) e Igor Stravinsky.

Nikolay Rimsky Korsakov en 1897.

Es conocida su afiliación temprana al «Grupo de los Cinco», ese puñado visionario que va a buscar la música rusa en el pueblo ruso, en sus tradiciones y diversidad inmensa. Pero el tiempo modifica su postura. Valora el saber acumulado en Occidente, estudia con disciplina aprendida a fuerza de varillazos en la Marina imperial, y así domina las destrezas que precisa. Su estatura artística crece, reúne admiradores, atrae discípulos y también mecenas.

En 1882 toma contacto con el magnate maderero Mitrofán Petróvich Beliáyev (1836 – 1904), todo un campeón para la música de corte más nacionalista. Beliáyev encuentra en Rimsky el consejero idóneo para sus iniciativas en pro de la música, y el compositor agradece el soplo de aire fresco que el nuevo patronazgo alienta en sus ideas. Fruto de la larga asociación entre ambos es nada menos que el tríptico de piezas más célebres del compositor y también algunos arreglos extraordinarios sobre música de sus colegas, como «Una Noche en el Monte Pelado». Entre 1886 y 1890 dirige la orquesta sinfónica de San Petersburgo.

Menos conocida es otra obra de Rimsky-Korsakov dedicada a Beliáyev: la “Fantasía sobre Temas Rusos para violín y orquesta”: toda una belleza. Pero hay más: gracias a la buena acogida que recibe en su momento esta Fantasía, el compositor idea otra más, de mayor porte, sobre temas españoles, el “Capricho Español” que debe su existencia a esta hermosa «hermana menor», numerada con el opus 33.

Entre sus óperas cabe destacar “Sadkó Snegurochka”, La doncella de nieve, (1880 – 1881) “Noche de mayo” (1879), “El zar Saltán” (1900), “Mlada” (1892), “La novia del zar” (1898 – 1899), “Kästchei, el inmortal” (1902), “La noche de Navidad” (1895) y “El gallo de oro” (1906 – 1907) y las obras sinfónicas “Capricho español” (1887), “Scheherazade” (1888) y “La gran Pascua rusa” (1888).

Retrato de Nicolai – óleo de Valentin Serov – 1898.

Rimsky-Korsakov en Asturias

Rimsky-Korsakov tiene una gran amistad con el asturiano José María Bernaldo de Quirós y González Cienfuegos (1840 – 1911), VIII marqués de Campo Sagrado, que entonces es embajador de España en Rusia y vive en San Petersburgo. Se conocieron durante las fiestas de coronación del zar Alejandro III y la zarina María Fiódorovna (28 de mayo de 1883 – catedral de la Asunción del Kremlin).

A mediados de junio, finalizados los actos de las fiestas de coronación, Bernardo de Quirós regresa a Madrid y, tras despachar los asuntos oficiales propios de la embajada, se dirige a Asturias para pasar unos días en el pueblo natal de su madre, en Castropol. Korsakov, por su parte, emprende un viaje de recreo invitado por unos amigos a bordo del yate “Livadia”, el más grande de la realeza europea, con una eslora de 79 metros por 46 metros de manga, con un desplazamiento de unas 4000 toneladas y un espacio interior de más de 1500 metros cuadrados para los alojamientos reales decorados con diferentes estilos. Con él tienen la intención de dar la vuelta al mundo, pero después de salir de Brest y navegar frente a la costa de la Bretaña francesa, durante una galerna que tiene lugar el 8 de octubre, el “Livadia” sufre la perforación de un compartimento de proa. Como consecuencia, una parte se inunda, obligando al capitán Ippolit Vogak (1829 – 1889) a buscar refugio y recalar en el puerto de El Ferrol el día 10 de octubre, donde el yate va a permanecer amarrado más de tres meses hasta que reciben las piezas desde Rusia y la avería puede ser reparada.

Estando Bernardo de Quirós en Castropol, se entera de que su amigo Korsakov se encuentra en El Ferrol. Viaja hasta allá y lo invita a visitar Asturias. Pasan unos días en Castropol, dando algunos paseos en barca por la ría del Eo. Después se trasladan a Oviedo, pues está muy interesado en que el músico ruso conozca a un compositor asturiano llamado Anselmo González del Valle y González-Carvajal (1852 – 1911).

Ya en Oviedo, Korsakov se hospeda primero en la finca del doctor Faustino García Roel (1821 – 1895) y luego en casa del propio González del Valle, que lo recibe con mucha admiración y respeto. Años más tarde, Anselmo aún conserva un viejo sillón en el que no deja que nadie se siente porque en él se había sentado Rimsky y, cuando volviera, quería mantenerlo intacto para una nueva visita, como le había prometido.

Bernaldo de Quirós es uno de los principales accionistas de “Duro y Compañía”, una fundición de hierro que lleva funcionando con éxito desde 1858. Bernaldo lleva a Korsakov a La Felguera, para que visite la fábrica. Allí Korsakov se hospeda en una casa conocida como el “Palacio de Villa”, en Riaño, al pie del Picu Villa, un lugar precioso que todavía hoy algunos siguen llamando «La casa de Rimsky». En agradecimiento por las muchas atenciones que recibe allí, quiere componer unas notas que luego se van a convertir en el himno de La Felguera.

El compositor ruso estrenó “Capricho Español” el 31 de octubre de 1887, y sucedió, según recordaba él mismo años después, que desde el primer ensayo y apenas concluyó la primera sección, toda la orquesta se puso de pie y aplaudió durante varios minutos.

Tumba de Nikolai en el cementerio de Tijvin.

Colofón

Con la muerte de Rimsky-Korsakov termina el periodo nacionalista de la música rusa, pero su escuela continuará su obra. Entre sus alumnos encontramos a Glazunov, Liadov, Arensky y al joven Stravinsky.

En palabras de Richard Taruskin (1945 – 2022), director, crítico, musicólogo y escritor estadounidense, “Nikolai Rimski-Korsakov es y sigue siendo uno de los compositores más subestimados de la historia de la música, un genio universal considerado injustamente un “artesano que se dedicó con éxito a cosas más triviales”.

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