EL FARO
La Costa Tropical exige soluciones urgentes a una infraestructura clave tras más de 20 años de retrasos

La Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo ha remitido una carta institucional el pasado 28 de abril de 2026, a los diferentes representantes políticos que concurren a las próximas elecciones autonómicas andaluzas del 17 de mayo, solicitando un compromiso firme, público y verificable con la ejecución definitiva de las canalizaciones del sistema Béznar–Rules.
A través de su presidente, Maximino Prados Rodríguez, la entidad ha trasladado una demanda histórica del sector agrícola de la Costa Tropical de Granada, que considera esta infraestructura “imprescindible para garantizar el desarrollo económico, social y ambiental de la comarca”.
Una situación insostenible para el sector agrícola
Los regantes denuncian que, pese a contar con recursos hídricos almacenados en los embalses, muchas explotaciones agrícolas siguen sin poder acceder al agua necesaria para sus cultivos. Esta situación obliga a recurrir a acuíferos sobreexplotados, con problemas de salinización y elevados costes energéticos.
“La agricultura representa cerca del 70% de la economía comarcal y se encuentra en un riesgo real si no se actúa con urgencia”, señalan desde la Comunidad de Regantes.
Un modelo de financiación inviable
Uno de los principales obstáculos señalados es el actual modelo de financiación de las canalizaciones, que traslada una carga económica “inasumible” a los agricultores.
Con un coste estimado cercano a los 500 millones de euros, los regantes advierten de que pequeños y medianos productores no pueden asumir este esfuerzo sin comprometer la viabilidad de sus explotaciones ni el necesario relevo generacional.
Además, la paralización de proyectos por exigencias de avales millonarios pone de manifiesto, según la entidad, la necesidad de una revisión urgente del modelo actual.
Solicitud de compromisos concretos
La Comunidad General de Regantes solicita a las formaciones políticas que incluyan en sus programas electorales:
- La ejecución prioritaria de las canalizaciones Béznar–Rules con un calendario realista
- Un modelo de financiación justo, que no recaiga principalmente sobre los agricultores
- La implicación coordinada de todas las administraciones públicas
- La búsqueda de financiación pública suficiente, incluyendo fondos europeos
- La creación de espacios de diálogo permanente con el sector agrícola
Una cuestión de justicia territorial
Desde la entidad subrayan que las canalizaciones no son solo una obra hidráulica, sino una infraestructura estratégica de interés general que permitirá:
- Generar empleo y fijar población en el territorio
- Garantizar la sostenibilidad del sistema agrícola
- Mejorar la gestión del agua y reducir la sobreexplotación de acuíferos
“Se trata de una cuestión de justicia con un territorio que lleva más de dos décadas esperando soluciones reales”, destacan.
Llamamiento a la responsabilidad política
La Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo hace un llamamiento a la responsabilidad de todas las fuerzas políticas para que asuman este reto histórico.
“Los agricultores no pueden ni deben asumir en solitario el coste de una infraestructura que es estratégica para toda la sociedad. Sin agua, no hay agricultura. Sin agricultura, no hay futuro”, concluyen.





