Fuente: Mucho Deporte/Obituario
Ligado también al mundo del atletismo, en el Pazito a Pazito, empezaría su relación con los medios de comunicación escribiendo en el Semanario El Faro

No necesitaba carta de presentación: su nombre era familiar para varias generaciones de motrileños, bien por su trayectoria en el deporte local o por su larga labor como policía municipal. José Luis Mantecón, quien hoy precisamente cumplía 82 años, se va dejando un legado imborrable como fundador del Semanario Mucho Deporte y como una figura clave en la formación deportiva de muchos niños motrileños.
Un canario con corazón motrileño
Aunque nació en el barrio de Lomo Apolinario, en Las Palmas, la vida de Mantecón dio un giro en 1960 cuando se trasladó a Granada por motivos militares de su padre. No fue hasta julio de 1972 cuando recaló en Motril, buscando un futuro laboral que pronto encontraría, primero en empleos locales y, a partir de 1974, como miembro de la Policía Municipal, profesión que desempeñó durante muchos años.
Su entrada en el «mundillo» deportivo motrileño fue de la mano de Luis de La Torre, en 1976, siendo uno de los fundadores de la Peña Ayuntamiento.

Más tarde dejaría su huella en la escuela de fútbol del Santa Adela. Durante dos temporadas, Mantecón no solo ejerció como entrenador -título que obtuvo gracias al apoyo de Gabriel Cabrera- sino que se convirtió en una figura paternal para muchos niños que hoy, ya adultos, le seguían recordando con profundo cariño.
Ligado también al mundo del atletismo, en el Pazito a Pazito, empezaría su relación con los medios de comunicación escribiendo en el Semanario El Faro.
En 1995, junto a Kiko Rodríguez, José Luis puso en marcha el Semanario Mucho Deporte. En esta publicación se definía como un «todoterreno», disfrutando especialmente al realizar las crónicas de los equipos infantiles y al exigir mejoras al Área de Deportes, a la que no dudaba en «dar caña» cuando era necesario. Pese a quienes vaticinaron que el proyecto duraría poco, su fe inquebrantable permitió que el semanario se consolidara como un referente informativo.
Se mostraba especialmente crítico con las actitudes agresivas en las gradas, lamentando que el comportamiento de algunos padres y entrenadores empañara la esencia del deporte. Su admiración se dirigía a los que trabajan de forma altruista, a los atletas paralímpicos y a aquellos que, sin ser los más rápidos, demuestran una fuerza de voluntad inquebrantable.
En sus últimos años, trasladó su residencia a Valencia, donde seguía conectado a su pasión por la comunicación a través de Radio Lunita, una popular emisora en línea. Hoy, Motril despide a un hombre que, desde la policía, el campo de fútbol o la redacción, siempre trabajó por y para su comunidad. Descanse en paz.
Desde EL FARO MOTRIL, nuestras más sinceras condolencias a su familia, a sus compañeros de profesión en la policía y el periodismo, a sus amigos y conocidos.
Descansa en paz, compañero. Siempre en el recuerdo…





