EL FARO
La figura del fisioterapeuta se integra en la unidad para abordar los efectos de la ventilación mecánica, la sedación o la inmovilización

El Hospital Santa Ana de Motril, dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, presta tratamiento de fisioterapia a los pacientes ingresados en la unidad de Cuidados Intensivos (UCI). La figura del fisioterapeuta se encuentra integrada plenamente en el equipo multidisciplinar que atiende a enfermos críticos, formado por médicos intensivistas, enfermeros, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería y celadores.
Más de un centenar de pacientes han recibido tratamiento de fisioterapia en la UCI del Hospital de Motril desde abril de 2024, cuando se puso en marcha la integración de la fisioterapia en la unidad. La especialización en la atención asistencial que se presta aporta beneficios respiratorios y musculoesqueléticos al enfermo, acelerando su recuperación y mejorando su calidad de vida tras su paso por UCI. El jefe de UCI del Hospital Santa Ana, Antonio Carranza, considera “indispensable” la participación de los fisioterapeutas en todo el proceso, “desde el ingreso del paciente hasta el alta”. “Sus beneficios son múltiples y los resultados son palpables”, ha dicho.
“El tratamiento de fisioterapia en pacientes críticos ayuda a prevenir complicaciones respiratorias, reduciendo la incidencia de neumonías asociadas a la ventilación mecánica”, ha especificado la fisioterapeuta Lydia Jurado. Asimismo, se reduce considerablemente el tiempo en ventilación asistida gracias a una mejoría de la función pulmonar y de los músculos respiratorios. En pacientes de alto riesgo, en concreto, también disminuye el riesgo de reintubación.
La integración del fisioterapeuta en la unidad de Cuidados Intensivos, por otro lado, ayuda a mitigar la pérdida de masa y fuerza muscular que suele provocar la inmovilización del paciente de UCI, los efectos de la sedación, la ventilación mecánica y otros factores de riesgo asociados. Desde una perspectiva neurológica, se consigue una mejora del estado emocional y motivacional del paciente, disminuyendo la posibilidad de depresión, ansiedad y sensación de aislamiento. Los beneficios de aplicar la fisioterapia en UCI, por lo tanto, son “globales” sobre el paciente, que suele acelerar su recuperación, reducir su estancia en UCI y prevenir posibles reingresos.
Con todo, se produce una mejora de la calidad de vida del paciente después de su paso por UCI. “El fisioterapeuta contribuye a mejorar la capacidad funcional del enfermo, aumentar su movilidad y fuerza muscular y reducir posibles secuelas. Esto facilita que reciba el alta antes y necesite menos tratamientos posteriores lo que se traduce en una mayor calidad de vida y una mejor integración tras el alta, incluyendo una incorporación laboral más temprana también”, ha resumido la fisioterapeuta.
La derivación a Fisioterapia en el hospital Santa Ana de Motril se indica principalmente en pacientes post-quirúrgicos; en shock séptico; con insuficiencia respiratoria o cardíaca; EPOC reagudizados; ictus; o politraumatizados. Las técnicas empleadas por el fisioterapeuta incluyen desde una primera evaluación respiratoria y funcional hasta maniobras de higiene bronquial y expansión torácica, entrenamientos de la musculatura respiratoria y ejercicios terapéuticos avanzados. Asimismo, se trabaja la movilización precoz y el posicionamiento, la reeducación postural y neuromuscular y la gestión emocional del dolor y del delirio. “En algunas de estas técnicas que explicamos en UCI, se hace partícipe a los familiares del paciente en estado crítico, pieza clave en su recuperación y en los cuidados posteriores que deben recibir en casa”, ha añadido la fisioterapeuta.
Visitas de familiares a UCI
La unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Santa Ana de Motril permite la visita de familiares a UCI. Se autoriza el acompañamiento del paciente crítico, siempre que los profesionales de la unidad lo estimen conveniente y la situación clínica del enfermo no lo impida, para mitigar el delirio del enfermo y aligerar los tiempos de estancia. Al mismo tiempo, las familias aprenden las habilidades necesarias para acompañar al paciente en su domicilio, asumiendo un papel crucial en su recuperación integral. Esta medida forma parte del Plan de Humanización del Área de Gestión Sanitaria Sur de Granada, que prioriza estrategias de escucha y participación del paciente y de sus familiares en un entorno confortable y de excelencia en la atención asistencial





