Domingo A. López Fernández
Cronista Oficial de la ciudad de Motril
Fotografías: EL FARO
D. José María Gil Tamayo bendice, igualmente, la nueva capilla del Santo Cristo de Cabrilla y celebra el sacramento de la confirmación a fieles y hermanos

Jornada intensa y emotiva la vivida el pasado sábado, 27 de junio, en el Real Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, donde han acontecido hechos de gran calado para la hermandad que allí radica, tanto en el aspecto electoral que se ha llevado a cabo para elegir al nuevo hermano mayor, como en los actos estrictamente religiosos de la consagración de la mesa de altar, la bendición de la nueva capilla dedicada al Santo Cristo de Cabrilla y el solemne acto de la confirmación de una treintena de fieles por el Ilmo. Sr. Arzobispo de Granada, D. José María Gil Tamayo.
La jornada se iniciaba a temprana hora con el inicio del proceso electoral que ha tenido lugar en el salón parroquial de 11:00 h a 13:00 h de la mañana. Han sido dos las candidaturas presentadas, la de Juan Pablo Pérez Galeote y la de Miguel Ángel Gállego Martínez, anterior hermano mayor. Ultimado el proceso, ha resultado elegido Miguel Ángel Gállego por amplia mayoría de votos para este nuevo periodo que se inicia y que tendrá vigencia de 2026 a 2030. En verdad, en la reelección, han primado la serie de acontecimientos para el engrandecimiento del Santuario y la propia hermandad que han tenido lugar durante su mandato, tal y como pueden ser la contratación de la hechura de dos pequeñas imágenes para el Santuario, la de San Sebastián y Santiago Apóstol, ambas de gran raigambre en la ciudad y que ha de realizar el artista granadino Jorge Marín Montoya. Asimismo, la celebración del 25 aniversario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Cabeza, en la que se han podido programar un ciclo de conferencias sobre la historia y la advocación de la titular, visitas de la Patrona a las parroquias motrileñas y la edición de un libro conmemorativo de la historia de la Virgen.

Ya en la tarde del sábado, tenían lugar los actos estrictamente religiosos que iban a otorgar su grandeza desde el punto de vista litúrgico. El inicio de los mismos estaba programado para las 20:30 h, pero tuvo un ligero retraso por las retenciones practicadas en la autovía por un accidente de circulación y, asimismo, ya en Motril, por la celebración de la II Carrera Solidaria Ruta 091 que ha obligado a cortar el tránsito por varias calles de la ciudad.
El arzobispo de Granada, D. José María Gil Tamayo, hacía su entrada en la ermita a las 20:45 h, momento en el que se postraba ante Nuestra Señora de la Cabeza para orar durante breves minutos. Seguidamente, se trasladaba a la nueva capilla abierta en el templo bajo el título de Santo Cristo de Cabrilla para proceder a su bendición. Preside la misma un antiguo lienzo del siglo XVII que representa a Cristo Crucificado provisto de faldilla que ha sido donado por varios hermanos y cuya advocación entronca con la tradición devocional que existió en la ermita hasta la guerra civil. Asimismo, presidía la mesa de altar el relicario con la gota de sangre de San Josemaría Escrivá de Balaguer, y un lienzo original de la pintora granadina Irene Martín Melguizo que representa a la Virgen de la Cabeza junto al santo que le ofrece un ramo de azucenas.

Tras pasar por la sacristía, tenía lugar la procesión de entrada a la iglesia con el orden establecido por los sacerdotes y que ultima el Ilmo. Sr. Arzobispo en último lugar. La iglesia presentaba un lleno absoluto de fieles, habiéndose previsto sillas auxiliares en los espacios libres. Como representación institucional han estado presentes Dª Mayte Jiménez Cabrera y Dª Inmaculada Torres Alaminos en lo que respecta al ayuntamiento de la ciudad, juntamente con el presidente de la Autoridad Portuaria, D. José García Fuentes, el comandante de la Guardia Civil y jefe de la compañía de Motril, D. Luis Sánchez Choza, y el propio hermano mayor recién electo de la hermandad patronal, D. Miguel Ángel Gállego Martínez. Como marca la liturgia, al inicio de la eucaristía, el párroco del Santuario aspergió agua bendita a los fieles en recuerdo del bautismo y también sobre el altar que iba a ser consagrado para su purificación.

Seguidamente se dio inicio a la eucaristía, que ha sido concelebrada y presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. José María Gil Tamayo, asistido por el vicario territorial D. Alberto Sedano Rodríguez, el vicario de la prelatura del Opus Dei para Andalucía Oriental D. Luis Alberto Prados Rivera, el Rector del Seminario Mayor San Cecilio de Granada, D. Moisés Fernández Martín, el Rector del Real Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, D. Hermes Moreno Arias, el sacerdote y secretario del arzobispo de Granada, D. David Salcedo Sola, el párroco de la iglesia de la Virgen del Carmen del Varadero, D. Alejandro Pablo Anguís Rodríguez, y el sacerdote del Opus Dei D. Javier Zabaleta, estando auxiliados por los seminaristas motrileños D. Juan Aguado Gallego y D. David Fernández Sánchez.
Iniciada la ceremonia religiosa y tras la homilía del Sr. Arzobispo, se procedió a consagrar la mesa de altar, para lo cual el preste se revistió con el gremial que le preserva de manchas sobre sus vestiduras y esparció sobre el mármol de la mesa el santo crisma, aceite que cada año se consagra durante la semana santa en una misa en la que los sacerdotes renuevan sus promesas sacerdotales. En ese acto, el obispo bendice los tres tipos de aceites de la liturgia, el óleo de los enfermos, el óleo de catecúmenos y el santo crisma que se usa en bautismos, la confirmación y, en este caso, la consagración. Tras la unción del aceite sobre la mesa de altar con sus manos y su posterior secado, el arzobispo continuo el rito de colocar el pequeño brasero sobre el que se quema el incienso para simbolizar que sobre el altar se va a ofrecer el cuerpo de Cristo y se espera que ese sacrificio suba al cielo lo mismo que el humo del incienso que se eleva.

Finalizado este rito se procedió a entonar las letanías de los santos y extender el mantel sobre la mesa del altar para expresar que la mesa no es solo un instrumento del sacrificio, sino que lo es como mesa del convite eucarístico desde la que el Señor prepara al pueblo para el sacrificio. Finalmente, sobre dicho mantel, se colocaron velas encendidas para expresar que Cristo es la luz del mundo. Para la consagración de la mesa del altar se ha preparado un pequeño receptáculo en el que se ha colocado la reliquia que se ha sellado para su preservación.
Finalizado el acto de la consagración de la mesa de altar que en su día tallara el escultor D. Manuel González Ligero, tenía lugar la impartición del sacramento de la confirmación sobre la treintena de fieles y hermanos que han decidido fortalecer su relación con la iglesia y ser testigos activos de la fe. En el acto, cada uno de los confirmantes ha ido acompañado de su padrino y se ha postrado de rodillas frente al arzobispo y éste, siguiendo el rito, le ha impuesto sus manos y le ha uncido con el óleo sagrado. La santa misa ha estado acompañada en los cánticos religiosos por la Coral Armiz que dirige Chelo Martos y que ha culminado su intervención con la magistral interpretación de la “Salve Regina”.

Finalizada la santa misa, los sacerdotes concelebrantes y el Ilmo. Sr. Arzobispo de Granada se han retirado a la sacristía donde por bastante tiempo han recibido a los fieles recién confirmados, representantes de asociaciones religiosas y fieles en general, que le han agradecido su presencia en los actos celebrados que vienen a ensalzar la grandeza del Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza.





