La Junta inicia la temporada 2026 del servicio de lanzadera a Cantarriján para proteger el Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo

EL FARO

El dispositivo permitió el pasado verano evitar la entrada de más de 11.300 vehículos al espacio protegido y reforzar la seguridad ante posibles emergencias

Las autoridades en la zona de acceso a Cantarriján. EL FARO.

El delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Granada, Antonio Granados, acompañado por el alcalde de Almuñécar, Juan José Ruiz, ha presentado la nueva temporada del servicio de regulación de accesos y transporte lanzadera a la playa de Cantarriján, una iniciativa impulsada por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente para compatibilizar el uso público de este enclave con la conservación de los extraordinarios valores ambientales del Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo.

Durante la presentación, ambos responsables institucionales han destacado la importancia de un servicio que se ha consolidado como una herramienta fundamental para la protección de uno de los espacios naturales más valiosos del litoral andaluz, evitando la presión que supondría la entrada masiva de vehículos privados durante los meses de mayor afluencia turística.

Antonio Granados ha señalado que “la regulación de accesos a Cantarriján constituye un ejemplo de gestión sostenible que permite compatibilizar la conservación del medio natural con el disfrute de la ciudadanía, garantizando al mismo tiempo la seguridad de los visitantes y la preservación de un espacio protegido de enorme valor ecológico”.

El delegado del Gobierno ha recordado que antes de la implantación del sistema de control de accesos y transporte alternativo, la playa de Cantarriján soportaba una importante presión derivada del tráfico rodado y del estacionamiento indiscriminado de vehículos, una situación que provocaba problemas de degradación ambiental, dificultades de movilidad y riesgos asociados a la seguridad de las personas.

Seguridad y protección frente a emergencias

En este sentido -ha destacado el delegado-, los resultados obtenidos durante la temporada 2025, en la que el servicio de lanzadera fue utilizado por un total de 33.952 personas entre los meses de junio y septiembre, permitieron evitar la circulación de aproximadamente 11.317 vehículos privados dentro del Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo, una estimación realizada tomando como referencia una ocupación media de tres personas por vehículo.

Granados ha subrayado que la importancia del servicio no se limita únicamente a la protección ambiental del espacio natural, sino que constituye una medida esencial para la gestión de la seguridad y las emergencias. “La playa de Cantarriján dispone de una única carretera de acceso y salida. En caso de producirse una emergencia, especialmente un incendio forestal durante los meses estivales, la presencia de cientos de vehículos particulares estacionados junto a la playa podría provocar el colapso de esa única vía de evacuación, dificultando tanto la salida ordenada de los usuarios como la entrada de los servicios de emergencia”, ha explicado.

Por ello, el delegado ha señalado que el sistema de regulación de accesos permite mantener despejada la carretera, facilitando una eventual evacuación y garantizando la intervención rápida de los dispositivos de protección civil y extinción de incendios. “La experiencia acumulada durante más de quince años demuestra que este servicio es una herramienta fundamental tanto para la conservación del entorno como para la seguridad de las personas”, ha añadido.

El dispositivo para la temporada 2026 contará con dos áreas de estacionamiento habilitadas para los usuarios, que suman un total de 180 puntos de estacionamiento distribuidos en 75 plazas en el aparcamiento principal, 82 en el secundario, 16 plazas para motocicletas, dos plazas reservadas para personas con movilidad reducida y cinco plazas específicas para bicicletas.

Asimismo, el servicio funcionará diariamente entre las 9:00 y las 21:00 horas, con una frecuencia aproximada de paso de entre diez y quince minutos. De lunes a viernes laborables operarán dos vehículos de 22 plazas cada uno, mientras que los fines de semana y festivos se incorporará un tercer vehículo de 20 plazas para atender el incremento de la demanda. Durante el mes de agosto, considerado el periodo de máxima afluencia, el servicio contará con tres autobuses operativos todos los días de la semana.

El precio del billete de ida y vuelta se mantiene en tres euros, existiendo además la posibilidad de adquirir un bono semanal por 15,75 euros y un abono de diez días por 22,50 euros.

Una concesión estable que genera empleo y mejoras en el espacio natural

La gestión del servicio se desarrolla mediante una concesión administrativa otorgada por la Junta de Andalucía a la empresa ROALFA. En 2022, la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente adjudicó la gestión integral del servicio de regulación de accesos, transporte lanzadera y atención al visitante por un periodo de diez años, por lo que la concesión permanecerá vigente hasta el año 2032.

Como parte de las obligaciones recogidas en el contrato, la empresa ha ejecutado la totalidad de las inversiones comprometidas, por importe de 66.733,79 euros. Entre las actuaciones realizadas destacan la instalación de una caseta desmontable para el Punto de Información, una marquesina de espera para los usuarios de la lanzadera, la mejora del vallado de protección existente y la implantación de una barrera automática para el control de accesos.

Además, el servicio genera actualmente diez empleos directos vinculados a la conducción de los vehículos, la atención al público, el control de accesos y la información ambiental.

Junto al servicio de transporte, la Junta mantiene operativo un Punto de Información Ambiental situado junto a la barrera de acceso, desde el que se ofrece atención a los visitantes y se difunden los valores naturales del Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo.

Este espacio protegido, declarado Paraje Natural en 1989, cuenta además con figuras de protección de ámbito europeo e internacional como la Zona Especial de Conservación (ZEC), la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y la declaración como Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM).

Con una superficie superior a las 1.900 hectáreas, de las cuales cerca del 80% corresponden al medio marino, el paraje alberga algunos de los ecosistemas costeros y submarinos mejor conservados del Mediterráneo andaluz, incluyendo importantes praderas de Posidonia oceanica, hábitats marinos prioritarios para la Unión Europea y especies de elevado interés para la conservación.

Antonio Granados ha concluido destacando que “la Junta de Andalucía seguirá trabajando para garantizar la conservación de este enclave excepcional, promoviendo un modelo de turismo sostenible que permita disfrutar de nuestros espacios naturales de forma compatible con su protección y con la seguridad de quienes los visitan”.

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