EL FARO
La AAPNC advierte que exigir vestirse a quienes practican nudismo contradice décadas de tradición en Cantarriján y aumenta el riesgo de “textilización” de uno de los enclaves naturistas más emblemáticos del litoral andaluz

La Asociación de Amigos de la Playa Nudista de Cantarriján (AAPNC) ha comunicado públicamente el cambio de criterio adoptado por los chiringuitos (La Barraca y La Bola Marina) ubicados en esta conocida playa de Almuñécar, donde sus propietarios, según ellos mismos han informado al colectivo, estarían obligando a las personas nudistas a vestirse para poder utilizar zonas o servicios de los establecimientos en los que antes no hacía falta llevar ropa.
Para la asociación, este cambio de criterio resulta especialmente preocupante en un enclave que cuenta con una larga tradición naturista. Décadas antes de la existencia de los actuales chiringuitos, toda la playa de Cantarriján, incluyendo el anterior servicio de comidas que existió durante los años setenta y ochenta, ya era frecuentada por personas que practicaban nudismo con normalidad y respeto, convirtiéndose con el tiempo en uno de los espacios naturistas más conocidos y consolidados de Andalucía.
INTENTOS DE DIÁLOGO SIN ACUERDO
Desde su creación, la AAPNC ha mantenido una relación de colaboración con los responsables de los negocios y ha tratado durante años de trasladarles la importancia de comprender y respetar la identidad naturista del lugar. Según la asociación, en las últimas semanas se han mantenido conversaciones con ambos establecimientos para intentar alcanzar un acuerdo que permitiera seguir manteniendo una convivencia inclusiva y respetuosa entre todos los usuarios de la playa, pero estas gestiones no están dando resultados.
“Durante años hemos trabajado conjuntamente con los chiringuitos para que entendieran que el naturismo forma parte inseparable de la historia de Cantarriján”, señalan desde la asociación. “Los nudistas no somos una excepción ni un problema aquí: somos también parte de la clientela habitual de la hostelería de esta playa desde hace décadas”.

SUS ARGUMENTOS CONTRA EL NUDISMO
Entre las razones que los establecimientos habrían trasladado a los nudistas para justificar este cambio se encuentra la supuesta falta de rentabilidad del espacio naturista que se acondicionó hace años.
“Desde La Barraca nos dicen que la zona nudista que acordamos establecer con ellos, no era rentable porque no se llenaba”-explican desde la AAPNC-“Pero la realidad es que esa zona, que no era solo nudista sino de “ropa opcional, si que tuvo mucho éxito al principio. Hasta que pasados unos meses, en la mayoría de días de gran afluencia, la tenían cerrada. O en los pocos que funcionaba, lo hacía únicamente como autoservicio, obligando a los clientes a vestirse para
pedir su consumición en la barra y luego llevársela ellos mismos a la mesa. En esas condiciones, cualquier espacio acaba siendo poco rentable, ya sea para nudistas o para clientela vestida”.
Otra de las explicaciones mencionadas por el principal chiringuito, La Barraca, sería que algunos trabajadores “no se sentían cómodos” atendiendo a personas desnudas. Desde la asociación muestran su sorpresa ante este argumento.
“Nos han dicho que hay camareros que no quieren atender a personas desnudas. Nuestra experiencia con el extraordinario servicio que ambos locales tienen en plantilla, es todo lo contrario a lo que nos quieren hacer creer. Estamos hablando de negocios situados en una playa conocida desde hace décadas precisamente por su tradición nudista, y sus empleados saben a donde vienen y están más que habituados. Siempre nos han atendido y tratado con absoluta cordialidad cuando hemos estado desnudos allí”-señalan desde la asociación.
Asimismo, ambos chiringuitos también habrían trasladado que algunos clientes prefieren “no encontrarse cerca de personas nudistas” y que los dueños no desean perder a esos clientes por este motivo.
Ante este argumento, la asociación se muestra especialmente crítica. “Nos resulta difícil entender que alguien acuda a una playa conocida por su tradición nudista y después se queje de ver nudistas”-explican desde la AAPNC- “Es como ir a una pista de esquí y quejarse de que hay nieve. La intolerancia no debería tener cabida en los restaurantes de la misma manera que no la tiene en el resto de la playa. No encaja con el alma de Cantarriján”.

UNA DECISION QUE PONE EN RIESGO LA PLAYA
La asociación advierte además de que determinadas decisiones comerciales y sus estrategias de promoción dirigidas principalmente a un público no nudista, pueden contribuir a acelerar todavía más el proceso de “textilización” y el consiguiente deterioro de la playa, algo que, a su juicio, pone muy en riesgo la identidad histórica de Cantarriján.
“Entendemos que los chiringuitos son lugares privados y cada cual dispone su derecho de admisión como quiera considerar, pero ellos se establecieron después de que la playa ya fuera un referente naturista en Andalucía y en toda España”, recuerdan desde la AAPNC, “y ahora parece que han decidido apostar por atraer a un turismo mucho menos sostenible con la zona, haciendo un llamamiento a través de sus redes sociales obviando, primero, que están asentados en una playa de carácter nudista. Y luego, negando el acceso para ellos. Por eso creemos que es importante que los establecimientos que trabajan aquí no remen en contra de la propia naturaleza del lugar”.
Cantarriján forma igualmente parte de un paraje protegido donde durante décadas han convivido el uso público de la playa y la práctica del nudismo en un clima de respeto mutuo y por el entorno natural. Este equilibrio ha sido uno de los rasgos más característicos del enclave y uno de los motivos por los que atrae cada año a miles de visitantes naturistas de distintos puntos del país y del extranjero.
EL CASO LLEGARÁ A LA FEN
Ante esta situación, la Asociación de Amigos de la Playa Nudista de Cantarriján, que en breve espera formar parte de los colectivos colaboradores de la Junta de Andalucía tras la aprobación de la nueva Ley de Gestión Ambiental de Andalucía (LEGAM), comunicará a la
Federación Española de Naturismo F.E.N (formada por los más de cinco mil integrantes de las cuatro asociaciones nudistas andaluzas federadas y las otras catorce que operan en toda España) la perdida de la opción naturista en ambos chiringuitos y escuchará las directrices que se marquen desde la propia Federación. Los nudistas de Cantarriján esperan y desean que los responsables de los negocios reconsideren la nueva medida restrictiva hacia su clientela habitual y en algún momento se pueda retomar el camino del diálogo, en pro de la buena convivencia por la que es conocido este arenal de la costa granadina.
“Cantarriján es una playa muy protegida donde estar desnudo en cualquier zona dentro de ella siempre ha sido lo natural”, indican desde la asociación. “Confiamos en que los chiringuitos se replanteen esta decisión para que el nudismo, que forma parte de la historia de esta playa, tenga de nuevo su espacio y siga siendo tratado con normalidad, cotidianeidad y respeto en ambos establecimientos, como siempre ha sido”, concluyen desde la Asociación de Amigos de la Playa Nudista de Cantarrijá





