✍Domingo A. López Fernández
Cronista Oficial de la ciudad de Motril
Fotografías: EL FARO
Recuerda los célebres terremotos ocurridos el día 13 de enero de 1804 y en la noche del día 25 de diciembre de 1884

Con extraordinaria solemnidad se ha celebrado este año el voto de la ciudad que recuerda los célebres terremotos ocurridos el día 13 de enero de 1804, voto que quedó renovado tras la serie de movimientos sísmicos que volvieron a repetirse en la noche del día 25 de diciembre de 1884. Llegado el 13 de enero de cada año, la tradición se impone y la vieja esencia del motrileñismo sale a la calle para acompañar a las dos imágenes sagradas que recorren en procesión las calles de la ciudad en acción de gracias por haber librado de males mayores a la población. Así se viene reiterando año tras año con igual disposición y presencia de fieles, aunque ha habido casos pasados en los que algún leve terremoto ha vuelto a remover las conciencias y ha determinado que ese año, la asistencia de motrileños a la manifestación religiosa haya sido bastante mayor. Ya lo dice el refrán, “uno solo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena”, expresión que se puede parangonar a los hechos citados, pues vuelven a las mentes de los motrileños aquellos hechos luctuosos que causaron el pavor y el miedo entre la población. Lo cierto es que han transcurrido ya 222 años de aquel primer terremoto, y la ciudad sigue recordando a aquellas generaciones pasadas que se juramentaron dedicar una procesión votiva a sus dos imágenes sagradas, el Nazareno y Nuestra Señora de la Cabeza, la Patrona de Motril. Y ello, al margen de las jornadas de ayuno, que como puso de manifiesto el vicario territorial, siguen practicando las monjas agustinas nazarenas en el interior de su convento. La fe sigue viva, pues en el pueblo “per secula seculorum”, y este año se ha visto un mayor número de personas, entre ellas muchos jóvenes, los que han participado en la conmemoración.

Previo a la celebración del voto, el pasado miércoles, 7 de enero, a las 20:45 h de la noche, tenía lugar el traslado de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno desde su sede parroquial hasta el Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza para integrar en su cortejo a la Patrona de Motril y regresar conjuntamente a la iglesia de la Encarnación. En ella, desde el día 8, se ha celebrado el tradicional quinario que se les dedica, que a diferencia de otros años ha estado presidido, cada día, por representantes eclesiásticos de la localidad. Así, el día 8 ha predicado D. Antonio Rodríguez Hervás, párroco de Capuchinos, en una función que ha ofrecido la intención por todos los enfermos. El día 9 ha sido el Padre Agustino Antonio Manuel Martin Blanco, con la intención dedicada a todos los matrimonios. El 10 ha oficiado D. Alejandro Pablo Anguís Rodríguez, con la intención por los niños y jóvenes. El día 11 ha sido el párroco del Santuario y San Antonio, D. Hermes Moreno Arias, quien ha ofrecido la intención por todos los difuntos. Y, finalmente, el 12, día en que finalizaba el quinario, ha sido el párroco de la Encarnación D. José Ignacio Martínez Garzón, quien ha oficiado con dedicación a todas las cofradías y hermandades de la ciudad.

Como se acostumbra, el día 13 de enero ha tenido lugar la función principal del voto en la iglesia Mayor de la Encarnación, templo que ha estado completamente abarrotado de fieles. Ha presidido la misma el vicario territorial, D. Alberto Sedano Rodríguez, asistido por el resto de párrocos de la ciudad y dos representantes de la Orden de Agustinos Recoletos. Como todos los años, se ha hecho presente la alcaldesa de la ciudad, Luisa María García Chamorro, que ha estado acompañada por el hermano mayor de la hermandad patronal, D. Miguel Ángel Gállego Martínez y la hermana mayor de la cofradía nazarena, Mari Carmen Ferrer García, juntamente con el Presidente de la Autoridad Portuaria, D. José García Fuentes. Junto a ellos, han ocupado sus bancos el resto de miembros del equipo de gobierno municipal. En la homilía, el vicario territorial ha recordado que en este día 13 de enero se conmemora no un acto de superstición, “sino el de actualizar, un año más, la imploración de súplica que nuestros antepasados hicieron en aquellos fatídicos acontecimientos de 1804 y 1884 cuando la tierra tembló y hubo esas consecuencias trágicas”. Y continuó en su discurso afirmando que “hoy volvemos la mirada al Señor y lo hacemos con un corazón agradecido por el año que termina y el que comienza, en este día en el que nuestros antepasados suplicaron al Nazareno, nuestro Señor, y nuestra querida Madre, la Virgen de la Cabeza, no como un acto de superstición, sino como un acto de fe y de esperanza”. Al igual que otros años, la santa misa ha contado con la participación del coro de Nuestra Señora de las Angustias, que ha puesto la música y sus voces al servicio religioso con cánticos tan señalados como “Mi alma canta de gozo”, Aleluya”, “Santo” de Handel, “Jesús de Nazaret” o “Ave María”, entre otros.

Terminada la santa misa, ha tenido lugar la lectura del bando redactado por el gobernador político y militar de Motril, D. Jaime Moreno, en fecha de 9 de marzo de 1804, en el que animaba a los vecinos a cumplir el voto y todo lo que ello llevaba implícito como las jornadas de ayuno y la función solemne del día 13 “para con presencia de los expresados Ilustres Cabildos perfeccionar y establecer para siempre jamás el enunciado Voto”. Este año, la persona encargada de la lectura del bando ha sido Carlos Bustos Rodríguez, hermano nazareno en activo de los más antiguos de la corporación, quien recibía de manos de la alcaldesa de la ciudad un cuadro conmemorativo con un pergamino en el que figuraba impreso el mencionado bando refrendado por el escudo de la ciudad y los respectivos de la cofradía patronal y la nazarena.
La procesión votiva del 13 de enero ha dado comienzo a las 21:15 hrs, momento en el que han quedado abiertas las puertas del crucero para dejar salir al cortejo sacro. Abre su cabeza la cruz parroquial y ciriales, al que ha seguido miembros de la junta de gobierno de la cofradía nazarena que han dado escolta al emblema de su “bacalá”. A continuación se ha dispuesto el cuerpo de acólitos y las andas de Nuestro Padre Jesús Nazareno, tras las que ha seguido la representación municipal y una gran presencia de fieles devotos. Tras ellos ha formado la sección de Nuestra Señora de la Cabeza, igualmente con la cruz parroquial y ciriales. Seguidamente, ha marchado la representación de la hermandad patronal con su “bacalá” al frente y la representación oficial que ostenta el hermano mayor de la hermandad, D. Miguel Ángel Gállego Martínez, junto a la alcaldesa de la ciudad, Dª Luisa Mª García Chamorro y el Presidente de la Autoridad Portuaria de Motril, D. José García Fuentes. Sigue a ellos el cuarteto de cámara “GranaMusic” que componen Adrián Rodríguez Márquez al bombardino, Aarón Mingorance López con saxofón tenor, Eva Carrillo Cabezas, con saxofón alto, y Javier Robles Gutiérrez al fliscorno, que han interpretado una extensa selección de adaptaciones de marchas de palio entre las que se pueden citar “Ossana in Excelsis”, “Concha”, o “Macarena”, de Abel Moreno, entre otras muchas más. Seguidamente, las andas de Nuestra Señora de la Cabeza, que han estado acompañada por la representación eclesiástica que ostenta el vicario territorial, D. Alberto Sedano, el párroco del Santuario, D. Hermes Moreno Arias, el Padre Agustino motrileño D. Antonio Manuel Martín Blanco, y el de la iglesia Mayor, D. José Ignacio Martínez Garzón, juntamente con una gran presencia de fieles.

El itinerario seguido por la procesión ha sido el tradicional de todos los años, de modo que partiendo desde la plaza de España ha continuado por calle Romero Civantos, Plaza Díaz Moreu, Catalanes, Jardinillos, Carrera, González Cervera y, desde aquí, acceder al Santuario para proceder al encierro de la Patrona en su santa casa, acto que se ha verificado a las 22:30 h. Verificado éste, la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno ha sido llevada hasta el antiguo “Mentidero”, donde el párroco de la iglesia de la Encarnación ha entonado la oración por la que el copatrono procede a la bendición de la ciudad y su vega. Seguidamente, el cortejo ha continuado su marcha en sentido inverso al practicado en la ida, siendo acompañado por sus fieles devotos. Finalmente, el encierro de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno se ha practicado en la iglesia Mayor pasados unos minutos de las 23:00 h.

Un año más, la tradición se ha vuelto a imponer en la ciudad para dar cumplimiento al sentir espiritual de los motrileños en ese voto sagrado que suscribieron generaciones pasadas. Lo hicieron en acción de gracias por haberles librado de los grandes males que hubiera supuesto la persistencia y reiteración de los movimientos sísmicos que tuvieron lugar en el año de 1804, voto que volvió a renovarse con la irrupción del llamado gran terremoto de Andalucía en la navidad de 1884.











