José Manuel González/EL FARO
«Lo que no es aceptable es faltar al respeto, dañar o destruir lo que es de todos. Los espacios públicos se cuidan», ha indicado el presidente de la Entidad Local Autónoma, Juan Alberto Ferrer

El presidente de la ELA de Carchuna – Calahonda, Juan Alberto Ferrer, ha indicado que esta semana han tenido que lamentar el destrozo intencionado de parte del mural cerámico situado en la iglesia de Carchuna.
«No ha sido un accidente. Los azulejos han recibido un golpe y han acabado en el suelo. Este mural no es solo un adorno, es el resultado del trabajo de una asociación cultural del pueblo, que dedicó tiempo, esfuerzo y cariño a dejar una pieza que forma parte de nuestro patrimonio local y de nuestra identidad. Podemos no compartir, no entender o no sentirnos identificados con todas las expresiones culturales o simbólicas que hay en los espacios públicos. Eso entra dentro de la normalidad», ha subrayado el presidente.
«Lo que no es aceptable es faltar al respeto, dañar o destruir lo que es de todos. Los espacios públicos se cuidan. El patrimonio se respeta. Y el trabajo desinteresado de la gente del pueblo merece, como mínimo, consideración. Desde aquí pedimos responsabilidad, civismo y respeto».

Juan Alberto Ferrer ha señalado que «Carchuna-Calahonda es nuestro hogar y entre todos debemos protegerlo. Seguiremos trabajando para reparar los daños y mantener nuestros espacios en condiciones dignas. Gracias a la inmensa mayoría que sí cuida y respeta lo que es común», ha concluido.





