José Manuel González/EL FARO
El colectivo motrileño ha subrayado que «cerca de 40.000 euros han sido repartidos entre cinco entidades sin ánimo de lucro»: la Asociación Virgen de la Cabeza (Jesús Abandonado), la Asociación Española Contra el Cáncer, Aprosmo, las Reverendas Madres Nazarenas y el área de Pediatría del Hospital Comarcal Santa Ana de Motril

Tras cinco décadas de trabajo, ilusión y entrega, su adiós definitivo y su legado patrimonial ha sido entregado en beneficio de colectivos necesitados de la ciudad motrileña.
Ahora, en estas señaladas fechas, en la que Motril vive los últimos compases de 2025 con la emoción propia de la época navideña y la cercanía de la Cabalgata de Reyes -el día más esperado por niños y niñas de la ciudad-, y, en un ambiente cargado de recuerdos, la señera Asociación Pro Cabalgata de Reyes de Motril -que ya no organizada el desfile Real como cada 5 de enero- ha celebrado un acto profundamente emotivo que simboliza el cierre definitivo de una historia marcada por medio siglo de trabajo altruista, ilusión y entrega, en la que ha colaborado la práctica totalidad de los comercios, empresas y entidades sociales motrileñas.

La asociación, que durante 50 años organizó la Cabalgata de Reyes en la capital de la Costa Tropical -Motril-, dejó de hacerlo hace algunas navidades tras asumir el Ayuntamiento esta responsabilidad. Sin embargo, sus integrantes han querido despedirse de Motril con un último gesto de generosidad: «destinar todo el patrimonio obtenido de la venta de sus carrozas a colectivos sociales del municipio».
En total, cerca de 40.000 euros han sido repartidos entre cinco entidades sin ánimo de lucro: la Asociación Virgen de la Cabeza (Jesús Abandonado), la Asociación Española Contra el Cáncer, Aprosmo, las Reverendas Madres Nazarenas y el área de Pediatría del Hospital Comarcal Santa Ana de Motril, donde la donación servirá para humanizar y alegrar la estancia de los niños ingresados durante la Navidad.
El presidente de la asociación, Manuel Martín, reconocía que la jornada ha estado marcada por «sentimientos encontrados, con la tristeza de cerrar una etapa vital y la alegría de saber que el fruto de tantos años de esfuerzo, se queda en Motril».

Un acto sencillo, pero cargado de simbolismo, que pone punto final a una trayectoria que durante décadas llenó de magia, trabajo silencioso y sonrisas las calles de la ciudad cada 5 de enero, entregando lo mejor de sí, en beneficio de toda una ciudad y de los miles de visitantes que siempre acudieron a ver la emblemática y grandiosa Cabalgata de SSMM los Reyes Magos de Oriente en Motril.
Su legado queda, su historia también y el recuerdo de tantos bellos momentos vividos, bajo el amparo de una ilusión compartida.





