Antonio Gómez Romera
Domingo, 4 de octubre de 2026
En el CXXII aniversario del fallecimiento del escultor Auguste Bartholdi, autor de la estatua de la libertad

Hoy domingo, 4 de octubre, festividad de San Francisco de Asís (Giovanni di Pietro di Bernardone, 1182 – 1226), patrono de los animales, los ecologistas y de la Conferencia Episcopal Española, en la que ya es cuadragésima semana de 2026, se cumplen 122 años (martes, 1904) del fallecimiento en París (Francia), a la edad de 70 años, del arquitecto, pintor y escultor Frédéric Auguste Bartholdi, conocido en el mundo entero por su gigantesca estatua “La Libertad iluminando el mundo”, popularmente nombrada como “La Estatua de la Libertad”. La tuberculosis acaba con su vida y tres días después, el viernes 7 de octubre, es enterrado en el cementerio parisino de Montparnasse (División 28, Sección 1, Línea 1 Oeste, Tumba Sur 11). Según las crónicas de la época, como “The New York Times”, su funeral fue una ceremonia sumamente imponente, a la que asistieron una multitud de personas, además de destacadas autoridades públicas, representantes del gobierno francés y miembros del mundo del arte.

Breves Notas Biográficas
Auguste nace el sábado, 2 de agosto de 1834, en Colmar, en el número 30 de la rue des Marchands, dirección que alberga actualmente el “Museo Bartholdi”. Proviene de una familia acomodada de la región alemana del Rin, en la Alsacia. Su padre, Jean-Charles (1791), es un funcionario (Consejero de Prefectura) que, gracias a la fortuna familiar, posee numerosas propiedades que le aseguran un estilo de vida próspero. Lamentablemente, fallece joven, en 1836, cuando su hijo tiene tan solo dos años de edad. Su esposa, Charlotte Augusta Beysser (1801 – 1891), administra entonces la fortuna de su marido con prudencia, permitiendo que su hijo disfrute de una herencia que les brinda libertad económica.

Tras la muerte de su padre la familia se traslada a París. Auguste estudia en el “Lycée Louis-le-Grand”, sito en la calle Saint-Jacques, V Distrito, donde se gradúa en 1852 y, posteriormente, en la Escuela Nacional de Bellas Artes que se ubica entre la Rue Bonaparte y el Quai Malaquais, donde estudia arquitectura y pintura. Se une al taller del pintor, grabador y escultor Ary Scheffer (1795 – 1858) en la “École des Beaux-Arts”, quien le aconseja que se haga escultor. Estudia este arte en el estudio de Jean-François Soitoux (1816 – 1891), en la Rue Chaptal, actual “Musée de la Vie Romantique”.
Su carrera profesional comienza con 18 años (1852) en París, cuando se instala en su propia residencia. Entre 1855 y 1856, con 21 – 22 años, realiza un viaje a Egipto y Yemen, acompañado de sus amigos el pintor Edward-Auguste Imer (1820 – 1881), el pintor y escultor Jean-Léon Gérôme (1824 – 1904) y el pintor paisajista Léon Belly (1827 – 1877), que le brinda las primeras ideas para la escultura monumental. Aprovecha la ocasión para traer a Francia un gran número de testimonios a través de numerosas fotografías, dibujos y grabados.

En 1856 recibe su primer encargo importante en su ciudad natal, Colmar, donde le ofrecen realizar una estatua del general Jean Rapp (1771 – 1821), famoso por ser uno de los ayudantes de campo más valientes y leales de Napoleón Bonaparte, apodado “el Intrépido”.
En 1859, con 25 años, presenta un proyecto al concurso arquitectónico urbano de Marsella para celebrar la llegada del agua potable del canal del Durance a la ciudad, que incluye una torre de agua y dos museos. Es seleccionado oficialmente, pero el Ayuntamiento, por el coste de las obras y la falta de experiencia arquitectónica de Auguste, le acaba encargando el proyecto al arquitecto Henri-Jacques Espérandieu (1829 – 1874). Espérandieu copia el proyecto de Auguste Bartholdi para el Palacio Longchamp con tanta exactitud que, tras años de pleitos contra la ciudad por plagio de propiedad intelectual, entre 1893 y 1894, Auguste logra que el Consejo de Estado de Francia dictamine a su favor, condenando a la ciudad a indemnizarle y obligando a que su nombre figurase inscrito en el monumento junto al de Espérandieu.

En 1864, año en que es nombrado “Caballero de la Legión de Honor», realiza la fuente dedicada al almirante Armand Joseph Bruat (1796 – 1855), también en Colmar. En 1865 participa en una comida ofrecida por el jurista y político Édouard René Lefèbvre de
Laboulaye (1811 – 1883), un republicano estadounidense convencido, durante la cual surge la idea de ofrecer a la joven nación de Estados Unidos una colosal estatua como símbolo de la amistad franco-estadounidense.
En 1869 realiza un segundo viaje a Egipto para proponer la construcción de una gigantesca estatua en la entrada al Canal de Suez: la imagen de una mujer sosteniendo una antorcha que se llamaría “Oriente iluminando el mundo”. Pero este proyecto es rechazado por el jedive de Egipto, Ismail Pasha (1830 – 1895), por falta de fondos para tal obra.

En 1870, la guerra entre Francia y Prusia se intensifica: Prusia ataca e invade territorio francés y París es sitiada. La ciudad de Colmar, situada en el frente oriental, es la única que resiste al invasor. Auguste, obligado a luchar, encuentra un puesto como jefe de escuadrón en la Guardia Nacional, donde trabaja como ayudante del general Giuseppe Maria Garibaldi (1807 – 1882). Exiliado en Burdeos, se lamenta y decide abandonar Francia hasta que termine la guerra. Al final de la guerra estalla la Comuna de París, que provoca una importante inestabilidad política en Francia.
Para conmemorar la heroica resistencia de Belfort durante la guerra de 1870, ofrece a la ciudad una imponente escultura de 22 metros de largo y 11 metros de alto que se integra en la muralla de la ciudadela. Esta escultura, tallada en arenisca rosada de la región de los Vosgos, representa a un león herido rugiendo furiosamente, popularmente conocido como el “León de Belfort”.

En 1870, Estados Unidos está en pleno proceso de reconstrucción después de la guerra civil que ha desangrado al país entre 1861 y 1865 y, al mismo tiempo, se prepara para los festejos del Centenario de la Independencia, declarada el 4 de julio de 1776. Cuando finaliza la Comuna de París el día 28 de mayo de 1871 y se establece la Tercera
República, Auguste regresa a Francia para continuar su carrera como escultor. Viaja a Estados Unidos (junio de 1871), para conocer el país y establecer los contactos necesarios para la construcción de una futura gran estatua, concebida como un regalo para Estados Unidos. Durante 2 años, redefine el diseño y realiza varios modelos y bocetos. Sustituye la vestimenta oriental por una toga clásica, le coloca el brazo izquierdo, realiza pruebas haciéndole sostener cadenas rotas, etc., y comienza a buscar la ubicación ideal. Sabe que debe estar en Nueva York. Descarta Battery Park, al sur de Manhattan, porque el horizonte está bloqueado por los rascacielos, y Central Park no le parece lo suficientemente simbólico. La bahía de Nueva York, situada a la entrada de la ciudad, es una ubicación ideal, ya que la estatua va a ser visible para cualquiera que entre o salga de ella y elige una pequeña isla de nombre Bedloe, hoy Isla de la Libertad, donde antes se encontraba un fuerte militar en ruinas, el Fuerte Wood, parte del sistema de defensa portuaria de Nueva York durante la Guerra de 1812.

A partir de 1874, tras la aprobación del modelo final, inicia los trabajos de la“Estatua de la Libertad” en los talleres parisinos de Gaget, Ghautier y Cía. Comienza con los elementos más impactantes para mostrar rápidamente el progreso de la obra e impulsar campañas de donaciones para financiarla. Presenta dos maquetas: la primera tiene una altura de 3 metros, y la segunda de 10 metros. “La Libertad” está representada por una mujer revestida de largos ropajes que enarbola una antorcha en la mano derecha.
Auguste, heredero del culto dieciochesco a la razón, firme defensor de las conquistas científicas de su siglo y exponente del anticlericalismo que deriva en las leyes que sientan las bases del estado laico francés, ingresa el 14 de octubre de 1875 en la logia masónica “Alsacia-Lorena” (Alsace-Lorraine) y, 5 años después, el 9 de diciembre de 1880, es elevado al grado de “Maestro”.
El 15 de diciembre de 1875, Auguste Bartholdi contrae matrimonio con Jeanne Emilie de Puysieux Baheux (1829 – 1914) en el Ayuntamiento de Newport (Rhode Island, EE. UU.). En 1876, la mano derecha con la antorcha se expone en la Exposición del Centenario en Filadelfia y luego en Nueva York para recaudar fondos. Durante la Exposición, conoce a Richard Morris Hunt (1827 – 1895), futuro arquitecto de la base pedestal de la Estatua. Entre el 1 de mayo y el 10 de noviembre de 1878, la cabeza de la Estatua se exhibe al público en la Exposición Universal de París.

Entre 1881 y 1884, se completa la construcción con la ayuda de Gustave Eiffel (1832 – 1923) en la ingeniería. Auguste diseña una estatua de 33’86 metros de altura medida desde los pies hasta la corona, que se erige sobre un pedestal de 34 metros. Es hecha de tiras de cobre repujado y batido, cuyas planchas están remachadas sobre una estructura de acero. Con el pedestal totaliza una altura de 92’99 metros. El perímetro de la cintura sobrepasa los 10 metros; la nariz mide más de 1 metro; la cabeza puede contener 40 personas y los visitantes pueden pasearse alrededor de la antorcha. Auguste escoge a Isabella Eugénie Boyer (1841 – 1904), casada con Isaac Merritt Singer (1811 – 1875), de la compañía de máquinas de coser “Singer”, como modelo para el rostro de la estatua. En 1884 la estatua es desmontada en 350 piezas y embalada en 214 cajas que son transportadas por el navío de guerra francés “L’Isere” desde Le Havre hasta Nueva York
(EE.UU.), donde llega el jueves, 17 de junio de 1885.
En agosto de 1885, una vez conseguido el dinero para la construcción de la base pedestal de la estatua, se encarga su diseño al arquitecto Richard Morris Hunt, quien dona el importe de sus honorarios a la causa. El cuerpo de granito sobre el que se coloca la Estatua de la Libertad se termina en abril de 1886. La Estatua es reensamblada definitivamente e inaugurada oficialmente el 28 de octubre de 1886 en una espectacular ceremonia presidida por Grover Cleveland (1837 – 1908), antiguo gobernador de Nueva York y actual presidente de EE.UU.

Colofón
Una réplica reducida de “La Libertad” de 11 metros de altura y regalada por Estados Unidos a Francia en 1889 se encuentra en París, en el extremo meridional de la isla de Cygnes, de espaldas a la Torre Eiffel.
La casa de Bartholdi en Colmar aún existe; fue convertida en museo en 1922. Su viuda la vendió a la ciudad de Colmar en 1907, junto con sus maquetas, bocetos, recuerdos y todo lo relacionado con su actividad profesional. En su honor, la ciudad de Colmar erigió un monumento póstumo en su memoria. En 1912, se inauguró en Belfort la última estatua de Bartholdi, su obra «Monumento de los tres asientos», que no pudo terminar.
En 1933, la administración del monumento de la Estatua de la Libertad pasa a manos del “National Park Service” y entre 1984 y 1986 se realiza una gran reconstrucción de la Estatua y se reemplaza la antorcha original por una nueva cubierta con láminas de oro de 24 quilates.