La Comunidad de Regantes del Bajo Guadalfeo denuncia el «desperdicio histórico» de agua, mientras la canalizaciones de Rules siguen sin ejecutarse

EL FARO

Rules, al 99 % de su capacidad, y Béznar, al 85%, descargan miles de litros por segundo al mar mientras la Costa Tropical continúa sin las infraestructuras prometidas desde hace décadas

Presa de Rules (EL FARO)

La Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo ha vuelto a denunciar públicamente la grave situación que atraviesa la Costa Tropical de Granada ante la falta de ejecución de las canalizaciones de Rules, una infraestructura considerada “vital y estratégica” para el presente y el futuro de la comarca.

La Comunidad General del Bajo Guadalfeo ha mostrado su preocupación ante las imágenes que se están produciendo estos días en las presas de Rules y Béznar. Actualmente, Rules se encuentra al 99% de su capacidad y Béznar al 85%, circunstancia que está obligando a ambas infraestructuras a realizar desembalses continuos para garantizar la seguridad y evitar posibles desbordamientos.

Según las estimaciones actuales, podrían estar vertiéndose al mar alrededor de

7.000 litros por segundo, además del correspondiente caudal ecológico.

El presidente de la Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo, Maxi Prados, ha asegurado que “es incomprensible e indignante que en pleno año 2026 sigamos viendo cómo miles de metros cúbicos de agua  terminan perdiéndose en el mar mientras la Costa Tropical continúa esperando unas canalizaciones prometidas desde hace décadas”.

Prados recuerda que esta situación no es nueva y que, año tras año, se repite el mismo escenario sin que las distintas administraciones den una respuesta definitiva a una de las principales demandas históricas de la comarca.

Desde la Comunidad General de Regantes insisten en que las canalizaciones de Rules no son únicamente una obra hidráulica, sino una infraestructura esencial para garantizar el desarrollo económico, agrícola,  social y medio ambiental de toda la Costa Tropical.

La paradoja es absoluta. Tenemos agua, tenemos embalses llenos y tenemos una agricultura que necesita estabilidad hídrica, pero seguimos sin las infraestructuras necesarias para aprovechar nuestros propios recursos naturales”, señala Maxi Prados.

La puesta en marcha de las canalizaciones permitiría reducir significativamente la dependencia de los pozos del margen derecho e izquierdo del río Guadalfeo, favoreciendo una agricultura mucho más sostenible medio ambientalmente, mas eficiente y económicamente más viable. Además, posibilitaría disponer de un sistema regulado y controlado, ofreciendo mayores garantías tanto a agricultores como al conjunto de la comarca.

El presidente de la Comunidad General de Regantes considera especialmente grave que esta situación continúe produciéndose en un año especialmente favorable en cuanto a precipitaciones, donde las reservas hídricas han alcanzado niveles históricos.

Llevamos años escuchando anuncios, compromisos políticos, promesas institucionales y titulares grandilocuentes, pero la realidad es que en 2026 las canalizaciones siguen sin estar terminadas y el agua continúa perdiéndose delante de nuestros ojos”, critica.

Asimismo, advierte de que esta falta de compromiso institucional supone un freno directo al crecimiento de la Costa Tropical, limitando las posibilidades de creación de empleo, generación de riqueza y expansión agrícola de una comarca que tiene en el agua uno de sus principales motores económicos.

La Costa Tropical no puede seguir siendo la comarca de las oportunidades perdidas. Cada litro de agua que hoy se tira al mar es una oportunidad menos para nuestros agricultores, para nuestras empresas y para las futuras generaciones”, subraya.

Desde la Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo reclaman a las distintas administraciones “menos fotografías y más ejecución”, exigiendo que las canalizaciones de Rules dejen de ser una promesa permanente para convertirse, de una vez por todas, en una realidad.

Cuando regresen los años de sequía —porque volverán— todos recordaremos que hubo un momento en el que las presas estaban llenas y el agua se desperdiciaba simplemente porque nadie hizo a tiempo lo que llevaba décadas prometiendo”, concluye Maxi Prados.

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