✍Opinión.-

A la vista de la información recogida en los medios de comunicación provinciales de Granada se acumulan los proyectos de nuevos y amplios desarrollos inmobiliarios para realizar en Motril. Tales desarrollos buscan la proximidad del Cerro de la Virgen en el pueblo y del Paseo Marítimo y Playa Granada por las payas de poniente.
Construir en el entorno del Cerro y de la antigua fábrica de alcohol afectará a la hermosa vista actual del Cerro, una de las pocas cosas que los turistas se paran a mirar en Motril. En tiempos del cultivo de la caña de azúcar se decía que “la vega se cerraba en cañas”, ahora se va a cerrar, pero en ladrillo. El puerto de Motril sigue siendo una promesa de desarrollo, y que aportará más con las empresas que se instalen en su entorno que con los ferrys, cuya presencia tanto se anuncia a través de las emisoras locales.
Junto a las construcciones anunciadas en la periferia de Motril próxima al Cerro, destaca el alcance de los proyectos de construcción masiva en las playas de poniente, a partir del paseo marítimo y en detrimento de los actuales campings. Se presentan tales desarrollos como una promesa de desarrollo económico. Promesa favorable sobre todo a los promotores inmobiliarios, pues al motrileño medio las nuevas edificaciones más bien le crearan problemas para desplazarse y acceder al mar.
La creación de un nuevo pueblo, Carchuna-Calahonda, supondrá reducir la población de Motril en unos 5.000 habitantes y también llevará consigo la disminución del término municipal de Motril en unos cien kilómetros cuadrados, pues la extensión del llano de Carchuna es considerable, cerca de un tercio de la superficie actual de Motril.
Predomina un sesgo favorable a la construcción de un volumen mayor de edificios, como si de ello se derivase un mayor nivel de desarrollo para Motril, cuando un mayor desarrollo implica muchas mas cosas, sobre todo la posibilidad de aumentar el nivel de producción y reforzar la posibilidad de exportar.
Anticipando el futuro y lanzando ideas que vayan más allá del perfil silencioso habitual de Motril se pueden defender para el futuro de esta ciudad algunas ideas como las que se resumen a continuación.