✍Domingo A. López Fernández
Cronista Oficial de la ciudad de Motril
📸Fotografías EL FARO
La Función principal de Instituto y la procesión de alabanza a la Patrona ponen el colofón a la Feria de Motril

El día 15 de agosto, fiesta excelsa para el catolicismo, se celebra la Asunción de la Virgen en cuerpo y alma a los cielos, dogma de fe que fue proclamado por el Papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950. En la historia de Motril, más de 400 años nos contemplan, pues en la Escritura de Posesión y Patronato de la ermita de Nuestra Señora de la Cabeza que fue formalizada en el año de 1635 ya se hace constar que la sagrada imagen ha de salir en procesión en dicho día portada por cuatro sacerdotes en loor de multitud. Así viene sucediendo desde entonces y así ha de continuar en los tiempos futuros, pues Nuestra Señora de la Cabeza es el faro y guía de la fe y la devoción de los motrileños.
Tras la jornada del día 13 en la que tuvo lugar la Ofrenda Floral y de alimentos a la Virgen, las flores que el pueblo de Motril ha entregado a la Patrona ya adornan el altar mayor de la ermita y el propio trono que ya aparece exornado para la procesión de alabanza que tendrá lugar en la tarde del día 15. Así pues, un año más, este día ha de llevar a la Virgen Morena a recorrer las calles de la ciudad con enorme sentir mariano.

Fiel al programa de actos diseñado por su Real Hermandad, el día 15 de agosto inicia su jornada cristiana con una santa misa a las 9 de la mañana que ha sido oficiada por el sacerdote motrileño D. Gregorio Ruiz Pérez, junto al rector del Santuario, D. Hermes Moreno Arias y el también sacerdote motrileño D. Pablo Castilla Domínguez. La eucaristía del día ha tenido una connotación especial, pues en la homilía, Gregorio Ruiz Pérez ha expuesto a los fieles el sentido de la fiesta religiosa que conmemora el día en el que sube a los cielos la Virgen María. Pero, con ello, también, la conmemoración de su 39 aniversario del nombramiento como sacerdote, función en la que ha desempeñado su cargo eclesiástico por numerosos lugares de España, aunque el día 15 tiene un significado especial que le hace volver a su lugar de cuna y ofrecer sus plegarias a la Virgen Morena.
En el día, también hubo celebración eucarística a las 10:30 h y a las 12:00 h, momento en el que tiene lugar la celebración de la función principal de instituto que ha dispuesto su Real Hermandad y que ha sido oficiada por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Granada, D. José María Gil Tamayo. Momentos antes era recibido en el atrio por el hermano mayor de la hermandad y el resto de su junta de gobierno, además de la alcaldesa de la ciudad y miembros representativos de su corporación municipal y el resto de autoridades civiles y militares. Minutos más tarde principiaba la función principal de instituto con la solemnidad que corresponde al acto, iniciándose la procesión de entrada con la cruz parroquial y los sacerdotes oficiantes que han precedido en su lugar al arzobispo de Granada. Como es tradición, la ermita ha presentado una masiva presencia de fieles, hasta el punto que muchos de ellos han tenido que seguir el oficio desde el pórtico y el exterior. De seguida ha tenido lugar la celebración eucarística que ha sido concelebrada con los sacerdotes motrileños y los que han venido de fuera acompañando a D. José María Gil Tamayo. Con la solemnidad propia de esta excelsa función, el arzobispo de Granada ha destacado en su homilía la celebración del día con la connotación especial que tiene la Patrona del lugar. Finalizada la función, ha tenido lugar el juramento de nuevos hermanos que se han incorporado a la hermandad patronal.

Ya en la tarde, minutos antes de las 20:00 h, hacía su aparición la banda de Música Zamarrilla de Málaga que es la que ha sido contratada en este año por la Real Hermandad para acompañar a la Virgen en su recorrido procesional y que ha accedido hasta la ermita por el carril derecho de la cuesta del Santuario con sus alegres interpretaciones. Con la puntualidad de que hace gala la junta de gobierno de la hermandad de la Virgen, ha dado principio la procesión de alabanza a la Patrona, que ha iniciado su partida con la cruz parroquial con manguilla que lleva por escolta dos ciriales. A la par, la banda de música de Zamarrilla figura en formación en el flanco derecho de la ermita. Posteriormente, a lo largo del itinerario, se han ido incorporando al cortejo las filas devocionales de fieles que con velas en las manos cumplen sus tradicionales mandas.
Tras la cruz parroquial han marchado las cofradías y hermandades establecidas en la ciudad, abriendo su cabeza la hermandad de la Santa Cena con su “bacalá” al frente, a la que siguen la cofradía del Santísimo Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Paz, la de la Oración de Nuestro Señor de la Humildad en el Huerto de los Olivos, la de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, Nuestro Padre Jesús del Perdón y María Santísima de la Misericordia, la cofradía del Cristo de la Buena Muerte, hermandad de la Borriquita, la del Santísimo Cristo de la Salud, Veracruz, Virgen de la Soledad, cofradía del Santo Entierro, Agrupación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa, Asociación San Antonio de Padua, Asociación de Santa Rita de Casia, Sección de la Adoración Nocturna Motrileña, hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, hermandad de Nuestra Señora del Carmen del Varadero, hermandad de la Divina Pastora de Capuchinos y la cofradía de la Virgen de la Cabeza de Marmolejo, que lo hace por primera vez invitada por la junta de gobierno de la hermandad patronal.

Siguiendo el protocolo del cortejo, a continuación marcha el estandarte del Cuerpo de Camareras de la Virgen, que va flanqueado por dos faroles que son estreno de este año, tras los que se disponen las dos largas filas de camareras en traje de mantilla, figurando a su término la representación del cuerpo directivo que preside María Ángeles Rodríguez Tovar. Sigue, a continuación, la antepresidencia oficial de la procesión que hace presente el libro de reglas junto a miembros de la Asociación de Patrones de Yate y el equipo de gobierno municipal. Posteriormente, la representación de los cuerpos de Seguridad del Estado, además del Ejército del Aire, Protección Civil y Cuerpo de Bomberos de la ciudad. Finalmente, la presidencia oficial que componen anteriores hermanos mayores de la hermandad patronal, junto a varios hermanos en hermandad. Culmina esta representación el hermano mayor, Miguel Ángel Gállego, la alcaldesa de la ciudad, Luisa María García Chamorro, el presidente de la Autoridad Portuaria, José García Fuentes, y su antiguo hermano mayor, Carlos Martín Balderas. Tras ellos, niños del grupo joven de la hermandad tocados con capelina de color celeste reparten entre el público recordatorios de Nuestra Señora de la Cabeza.

Próximo a figurar el trono de Nuestra Señora de la Cabeza, se muestra el cuerpo de acólitos con su pertiguero en el centro y el cuerpo de incensarios que van flanqueados por los hermanos portadores del trono que han de ocupar su puesto en los lugares determinados por su capataz. Nuestra Señora de la Cabeza se yergue majestuosamente sobre su trono de Reina y Patrona del lugar. Este año inaugura su cometido como vestidor el conocido cofrade Antonio Ruiz Blanco, que ha optado por ataviar a la Virgen con el conocido terno atribuido a la Reina María Isabel de Braganza. Muestra la Patrona la corona de Reina gloriosa del cielo y el cetro que viene a reforzar su carácter real, y con esa señera apostura muestra en su brazo izquierdo al Niño Dios con su corona real y el orbe terrenal. Exhibe la Virgen, igualmente, el rostrillo de plata sobredorada y pedrería que data de 1964, el fajín de almirante que donara en 2022 el contra-almirante de la armada D. Ignacio Villanueva y numerosas preseas, entre ellas, la Medalla de oro de la ciudad y las alhajas que sus hijos le han ido ofreciendo a lo largo de los años. Además, se deja ver este año la medalla de la Virgen del Amparo de Sevilla con motivo de su próxima Coronación Canónica que va a tener lugar en el mes de noviembre.
Espléndido, igualmente, el adorno floral que muestra el trono de la Virgen, que ha sido compuesto con la mayoría de nardos que le fueron ofrecidos por el pueblo de Motril y sus instituciones el pasado 13 de agosto, exorno que ha sido realizado por la empresa El Olivo-Atelier Floral que dirige el hermano en hermandad Antonio Ruiz Blanco. Por segundo año consecutivo dirige el trono su capataz, Juan Miguel Benavides. La hermandad se ha esforzado este año en realizar algunos estrenos en la procesión de alabanza, y así se ha podido ver en dos faroles que acompañan al simpecado del estandarte del cuerpo de camareras y el báculo del consiliario que ha realizado el orfebre Jesús Pretel.

Novedoso ha sido, desde luego, el itinerario marcado por la junta de gobierno de la hermandad para este año por causa de las obras que se vienen realizando en el centro urbano. Así, la procesión ha partido desde el Santuario para continuar por la Rotonda del Ejército del Aire, Avenida de Salobreña, José Felipe Soto, Muralla, Zapateros, Avenida de San Agustín, Ruíz, Señor de Junes, Rambla del Manjón, Cañas, Jazmín, Plaza de la Libertad, Cardenal Belluga, Canalejas, Catalanes, Emilio Moré, Plaza Gaspar Esteva, Plaza Cruz Verde, Tecla, Carrera, Narciso González Cervera, Rotonda del Ejército del Aire y de aquí su regreso al Real Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza.
Llegado el momento de su encierro, las cofradías y hermandades presentes han hecho un pasillo de honor al trono de la Virgen con sus estandartes al frente, momento que se ha verificado pasados unos minutos de las 23:00 h. El momento sublime de la entrada en la ermita se ha verificado a los sones de la Marcha Real, mientras que el cuerpo de hermanos portadores quedaba diezmado dadas las dificultades de acceso a través del pórtico de la iglesia.
Con el encierro de la Virgen se daban por concluidos los actos religiosos de este año de 2026, aunque el definitivo colofón de la fiesta tenía lugar media hora más tarde, momento en el que tenía lugar el espectáculo piro musical que por tiempo de veinte minutos ha suscitado el interés del público desde distintos puntos de la ciudad.