EL FARO
La portavoz socialista, Gádor Domínguez, denuncia que más de 80 familias sufren las consecuencias de una gestión tardía y reclama ayudas municipales para paliar los desplazamientos a otros centros infantiles

El Grupo Municipal Socialista de Motril ha reiterado su apoyo a las familias de la Escuela Infantil Municipal Rosa López Cervantes, que continúan reclamando soluciones para evitar el cierre del centro. Tras registrar un escrito dirigido a la alcaldesa, Luisa García Chamorro, respaldado por más de 120 firmas, las familias han recibido una respuesta del Ayuntamiento que, según el PSOE, evita abordar el problema de fondo.
En su contestación, el Gobierno municipal se limita a afirmar que «el Ayuntamiento de Motril no está tramitando expediente alguno sobre el cierre de la Escuela Infantil Rosa López Cervantes» y recuerda los requisitos legales para acceder a expedientes administrativos, sin responder a las demandas planteadas por los padres y madres ni ofrecer alternativas para garantizar la continuidad del servicio.
Sin embargo, según ha reconocido la propia concejala responsable, la escuela no continuará abierta, lo que obligará a reubicar a más de 80 menores en otros centros infantiles. Además, las familias han contado con apenas tres días para elegir entre las plazas ofertadas por la Junta de Andalucía.
La portavoz socialista, Gádor Domínguez, ha denunciado que esta decisión provocará importantes dificultades para la conciliación familiar y laboral, ya que muchas familias tendrán que desplazarse varios kilómetros cada día para llevar a sus hijos e hijas a otros centros, una situación especialmente complicada para quienes carecen de vehículo o tienen horarios laborales incompatibles.
Por ello, el PSOE reclama que el Ayuntamiento asuma su responsabilidad y adopte medidas para reducir el impacto de una situación generada por su propia falta de gestión. Entre ellas, propone la creación de ayudas al transporte o la habilitación de conexiones mediante transporte público con los nuevos centros educativos. «Si no han sido capaces de evitar el cierre, al menos tienen la obligación de minimizar el perjuicio que van a sufrir decenas de familias motrileñas», ha señalado Domínguez.
A esta situación se suma la incertidumbre de las trabajadoras del centro, que perderán su empleo al finalizar el mes de julio y deberán buscar una nueva oportunidad laboral para el próximo curso.
Para la portavoz socialista, este desenlace era evitable. «La señora García Chamorro conocía desde hace más de dos años la situación de esta escuela infantil y decidió no actuar hasta que el problema trascendió públicamente. Hoy son las familias, los menores y las trabajadoras quienes pagan las consecuencias de esa inacción», ha afirmado.
Asimismo, considera incomprensible que el Ayuntamiento no haya alcanzado un acuerdo con la empresa concesionaria para resolver el contrato, licitar nuevamente el servicio y garantizar la continuidad de la escuela sin necesidad de cerrar un recurso educativo público.
«La señora García Chamorro vuelve a optar por la salida más fácil: cerrar un servicio público en lugar de gestionarlo. Ese parece ser el modelo de este Equipo de Gobierno: cuando un servicio presenta dificultades, en lugar de buscar soluciones, se deja deteriorar hasta hacerlo desaparecer. Motril necesita un Ayuntamiento que cuide y fortalezca sus servicios públicos, no que los abandone cuando surgen problemas», ha concluido.



