EL FARO
Una aldea con una treinta de personas censadas, que ha recibido el encuentro de vecinos, visitantes y peregrinos

La pequeña aldea de Jolúcar, perteneciente al municipio de Gualchos-Castell de Ferro, ha acogido un año más la Romería de San Cayetano, una de las celebraciones religiosas y patronales más singulares de la provincia.
La aldea, que cuenta con una treintena de personas censadas aunque en ella residen habitualmente solo unas pocas, se convirtió durante estos días en punto de encuentro para vecinos, visitantes y peregrinos, en un entorno natural extraordinario.
Los actos comenzaron con la Misa de Vísperas, y después, tuvo lugar la verbena popular, con barra y música, que reunió a cientos de vecinos y visitantes en Jolúcar.
La celebración continuó esta mañana con la misa solemne y la procesión de San Cayetano, patrón de la localidad y uno de los santos más honrados.
Vecinos de Castell de Ferro y de Gualchos, junto a peregrinos procedentes de distintos lugares, acudieron a la aldea para realizar sus ofrendas. Algunas personas llegaron incluso caminando durante la madrugada, cruzando el monte hasta la ermita del siglo XVIII donde se encuentra el santo, para cumplir con la tradicional ‘manda’, acompañarlo en procesión y participar en la celebración.



