EL FARO

La Asociación de Amigos de la Playa Nudista de Cantarriján (AAPNC) ha elevado una nueva petición formal a la Delegación Territorial de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía para que proceda a la instalación de cartelería informativa y de ordenación del uso público en los accesos a la Playa de Cantarriján, en el corazón del Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo.
El objetivo de la solicitud no es pedir una «declaración administrativa» de playa nudista —competencia de la que la Junta suele desvincularse— y que además legalmente no puede hacerse en dominios de uso público , sino hacer cumplir de forma estricta la propia normativa ambiental autonómica. Los colectivos recuerdan que Cantarriján acumula más de cinco décadas ininterrumpidas de tradición nudista (desde los años 70), constituyendo un patrimonio inmaterial que la administración tiene la obligación jurídica de visibilizar y proteger.
El blindaje jurídico: ¿Por qué la Junta estaría obligada a señalizar?
El escrito registrado fundamenta la obligatoriedad de esta cartelería en cuatro pilares irrenunciables de la legislación andaluza de espacios protegidos:
Una herramienta de gestión para evitar conflictos
La propuesta del colectivo insta a colocar unos paneles explicativos justo en los puntos de embarque de los microbuses lanzadera gestionados por la propia Junta de Andalucía. Al no haber un aviso previo arriba, los bañistas que desconocen la identidad histórica de la cala acuden masivamente, lo que genera choques culturales y el progresivo arrinconamiento del colectivo naturista en el arenal.
«No estamos pidiendo un derecho nuevo ni que se declare algo que sabemos muy bien que no puede declararse por Ley, estamos pidiendo gestión del uso público con una adecuada información sobre una realidad que ya existe. La Junta no puede usar la Ley de la RENPA de 1989 únicamente para prohibir o para cobrar el precio de un autobús lanzadera, debe usarla también para informar y ordenar las visitas. Hablamos de «Patrimonio Etnográfico y de Usos Tradicionales” que no solo es que estén autorizados a señalizarse en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Paraje, sino que deben estarlo. Si consientes que la gente baje hasta la playa sin saber que Cantarriján posee un histórico arraigo nudista (y además pagando por ir), estás programando y contribuyendo al conflicto en la arena. Carteles informativos adecuados arriba y abajo salvaguardan la esencia del paraje, ayudan a su preservación y garantizan una mejor convivencia a través del conocimiento de donde se va», explican los portavoces del colectivo.
Los promotores del escrito recuerdan, además, que el propio Ayuntamiento de Almuñécarya promociona de forma oficial este enclave como una playa nudista en sus portales turísticos institucionales, al igual que lo hace la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía en su página web. Por lo que resulta incoherente que la propia administración ambiental andaluza mantenga un total vacío informativo en sus infraestructuras de acceso.
Ya hubo un primer intento en 2018 al que le siguieron varias reuniones con los responsables del ejecutivo autonómico durante años sin que se atendiera esta demanda más que razonable.
A este nuevo escrito de petición se dará conocimiento tanto a la Concejalía de Medio Ambiente y Playas del consistorio sexitano como a la propia Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente.



