La JM World Orchestra, integrada por 52 jóvenes músicos de distintos países, ofreció en el Teatro Calderón un concierto excepcional con el que Juventudes Musicales de Motril culminó la celebración de sus 50 años de historia

Hay conciertos que terminan cuando se apagan las luces del escenario y otros que permanecen durante mucho tiempo en la memoria de quienes tuvieron la fortuna de vivirlos. El ofrecido anoche por la Orquesta Mundial de Juventudes Musicales (JM World Orchestra) en el Teatro Calderón de Motril pertenece, sin duda, a esta segunda categoría.
El concierto puso el broche de oro a la celebración del 50 aniversario de Juventudes Musicales de Motril, asociación que inició su trayectoria el 1 de noviembre de 1976 con la actuación de la Orquesta de Cámara Paul Kuentz de París. Cincuenta años después, una de las grandes formaciones internacionales vinculadas al movimiento de Juventudes Musicales regresaba a Motril para cerrar simbólicamente medio siglo de actividad musical y cultural.

La expectación fue máxima y las entradas se agotaron durante la primera semana. El público que llenó el Teatro Calderón pudo disfrutar de una formación integrada por 52 jóvenes músicos procedentes de 25 países, unidos por una misma vocación: hacer de la música un lenguaje universal capaz de superar fronteras.
La actuación llegó a Motril en el marco del Festival NEORAMA, celebrado durante tres días en Granada y que ha reunido a más de 500 jóvenes músicos para ofrecer alrededor de 40 conciertos en algunos de los espacios más emblemáticos de la ciudad.
El festival ha sido impulsado por Juventudes Musicales de España, bajo la presidencia de Andrea González Pérez, cuya apuesta por la juventud y por la música como instrumento de encuentro internacional ha permitido reunir el respaldo de numerosas instituciones públicas y entidades privadas.
En este gran proyecto ha tenido además un papel especialmente destacado el músico motrileño Luis Barbero, vicepresidente de Juventudes Musicales de Andalucía y presidente en funciones, cuya intensa labor de coordinación y organización ha contribuido decisivamente al desarrollo del festival y a la participación de agrupaciones procedentes de diferentes comunidades españolas.

Una orquesta joven, una interpretación extraordinaria
Desde los primeros compases quedó patente la extraordinaria calidad de la Orquesta Mundial. Potencia sonora, afinación, precisión técnica y, sobre todo, una contagiosa energía juvenil convirtió el concierto en una experiencia musical excepcional.
Al frente de la formación estuvo el joven director cordobés David Fernández Caravaca, que supo transmitir desde el primer momento una extraordinaria intensidad interpretativa.
El programa se inició con Homenaje a la Tempranica, de Joaquín Rodrigo, y continuó con Noches en los jardines de España, de Manuel de Falla, obra en la que brilló especialmente la pianista madrileña Susana Gómez Vázquez.
La velada concluyó con la Suite Carmen, de Georges Bizet, que desató una prolongada ovación de un público entregado desde el primer momento.
Cincuenta años después
Para Juventudes Musicales de Motril, la presencia de la Orquesta Mundial en el Teatro Calderón ha supuesto mucho más que un concierto. Ha sido la culminación de cincuenta años de compromiso con la música y con la cultura en Motril y en la Costa Tropical.
Desde aquel primer concierto de 1976 hasta la noche del 4 de septiembre de 2026, Juventudes Musicales de Motril ha mantenido una misma convicción: que acercar la música de calidad a la ciudadanía y ofrecer oportunidades a los jóvenes intérpretes constituye una de las mejores formas de construir una sociedad más culta, más abierta y más universal.
La entidad quiere expresar su agradecimiento a Juventudes Musicales de España y a su presidenta, Andrea González Pérez, por hacer posible esta celebración; a la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Motril, por su acogida y colaboración; a Luis
Barbero, por su decisiva labor en el Festival NEORAMA; a David Fernández Caravaca, Susana Gómez Vázquez y los 52 jóvenes músicos de la Orquesta Mundial; y, muy especialmente, al público de Motril, que volvió a responder llenando el Teatro Calderón.
Cincuenta años después de aquel primer concierto, Juventudes Musicales de Motril cierra sus bodas de oro como las comenzó: con música, con juventud y mirando al futuro.
Y pocas maneras podían ser mejores que hacerlo con la Orquesta Mundial de Juventudes Musicales.



