Desde que se conoce la oficialidad de la misma, hace escasamente seis horas, más de mil artículos han vomitado los medios españoles, a través de sus noticiarios, artículos y comentarios. Ríos de tinta, se diría de no existir los nuevos medios digitales, ha derramado la decisión de la Comisión Europea declarando dónde y cuánto a financiar para construir el trazado, plazos y porcentajes. Y, por ende, los que nos quedamos excluidos. O sea, Motril. (Entre otros)
Hacia la una del mediodía, un conocido motrileño no asaltaba por la calle y, se echaba las manos a la cabeza dirigiéndose a nosotros, exclamando: «Nos han dejado fuera». ¿De dónde?, preguntamos. Del Corredor Ferroviario. Tú eres otro de los que le han tomado el pelo con tanto mamoneo informativo. Nunca hemos estado ni en las previsiones de que el Corredor pasara por Motril.
Primero, que no tenemos a nadie con voz solvente para que nos contemplaran. Segundo, que trazar el recorrido de Almería a Málaga y poner el dinero para hacerlo es una quimera. No hay técnico o ingeniero, ni científico alguno, que se atreva a hacer su estudio… y tercero porque nuestros representantes públicos se enteraron ayer de que hoy se decidía la cuestión.
Lo del tren a Motril fue el cachondeo del siglo pasado y desde hace unos meses lo va a ser durante el siglo XXI.
Ahora, más en precampaña y campaña electoral, van a tomar el tema por bandera. Proponemos que los que nos hablen a los motrileños del tema, sea de aquí o de allá, del PSOE o del PP, los mandemos a «c. a las pitas».
Creemos que si hay algo posible sobre un futuro ferrocarril para nuestra ciudad y nuestro puerto es el imposible de que se vaya estudiando una conexión con Granada. Claro, que si hacemos cuentas de que aún no tenemos las uniones de autovías completadas, ni sacando oro del Cerro del Toro nos ponen el ferrocarril. Tal vez en el siglo XXII.



