✍Domingo A. López Fernández
Cronista Oficial de la ciudad de Motril
📸Fotografías: Carlos Rodríguez Bustos
Fervor mariano a la Divina Pastora por las calles de la ciudad

Se han celebrado en Motril durante este fin de semana las fiestas del barrio de Capuchinos. En el transcurso de siete días, la alegría y el bullicio de las atracciones de feria, actuaciones de diverso tipo y las celebraciones religiosas se han trasladado desde la zona noroeste de la ciudad, del barrio de las Angustias, al sector sureste de la población, el populoso barrio de Capuchinos. En su génesis se encuentra la secular devoción a las dos titulares marianas del lugar, la Madre del Hijo de Dios con el cuerpo de su Hijo descendido de la cruz y la Divina Pastora de las Almas. En realidad, su celebración queda enmarcada en una antigua tradición que, salvando las distancias, y con el lógico paso del tiempo se sigue manteniendo ya que se trata de las que fueron fiestas oficiales de la ciudad. Eran, entonces, los únicos momentos de diversión de un pueblo anclado en el pasado, un pueblo inmerso en la tradición agrícola del lugar y de un atraso supino que hablaba de un Motril provinciano. Al margen de las celebraciones religiosas, las fiestas incluían en su programación la popular fiesta del ganado que durante días convertía a la ciudad en un centro comarcal de venta de animales agrícolas y de granja. Motril quedaba revestido así como centro comarcal de las transacciones más variopintas y en las que gentes venidas de los cortijos y las poblaciones cercanas examinaban con detalle el material animal expuesto para, finalmente, decidirse a adquirir los ejemplares con el siempre bien visto chalaneo que se circunscribía en los tratos regidos por la oferta y la demanda. Durante estos días, para los mayores queda en su memoria la celebración de la pública de las fiestas con el recorrido de los gigantes y cabezudos, los bailes típicos de la época, las atracciones de feria y, en los más pequeños, la suelta de fantoches que la autoridad municipal prendía en los barrios para que ascendieran al aire con la alegre participación de la chiquillería.

PROGRAMA DE ACTOS
Este año de 2026, las fiestas del barrio de Capuchinos se han celebrado desde el viernes, 16, al domingo, 18 de octubre. La programación diseñada por la Asociación de Vecinos incluye numerosos actos que llaman a la diversión y el ocio, juntamente con los propios que tienen como centro de atención los actos religiosos. Comienza su celebración en la tarde del viernes con la ofrenda floral a la Divina Pastora, donde los fieles devotos han podido adquirir las flores en el puesto ubicado junto al atrio de la iglesia para posteriormente ser depositadas a los pies de la imagen. Al margen de ello, han sido numerosas las instituciones, asociaciones, cofradías y hermandades y colectivos de diverso tipo los que han procurado sus ofrendas a la Virgen. En el ámbito festivo hay que señalar que a las 19:30 h se ha convocado la muestra de trabajos participantes al concurso de pintura Trasarte y, a las 20:45 h, ha tenido lugar el inicio de la actuación de la Escuela Flamenca de Mercedes Martín. Ya a las 21:30 h, se ha dado paso al pregón oficial que ha quedado a cargo del vecino del barrio Álvaro Ruiz Carmona. El acto lleva consigo, igualmente, el reconocimiento a una conocida vecina del barrio, Ana María Maldonado Rodríguez, por la implicación que todos los años ha llevado a cabo en el desarrollo de las fiestas. Posteriormente, a las 22:00 h, ha intervenido en el escenario la Asociación de Baile Virgen de las Angustias, acto al que ha dado continuación la esperada verbena popular.

El sábado, 17 de octubre, ha comenzado con una chocolatada que ha tenido lugar en la plaza de las Hermanas Mercedarias. Finalizada ésta, se ha dado paso a un pasacalles que lleva inmerso un concurso de disfraces que acompasa la charanga “Llena que nos vamos”. En el plano religioso, a las 12:00 h, se ha impartido la santa misa conmemorativa y, a las 14:00 h, se ha dado principio al XVI concurso de cocina, juntamente con el XVI concurso de rentoy. Ya en la tarde, a las 18:30 hrs, daba principio la procesión de alabanza a la Divina Pastora, Reina Madre del barrio de Capuchinos. Paralelamente a su desarrollo, a las 20:00 h, ha tenido lugar la actuación de baile de la Asociación Agua Viva y la Asociación de Vecinos de San Antonio, que ha proseguido con la intervención de la Academia de Baile Punta y Tacón. A las 21:30 h ha dado principio la exhibición de baile de bachata y salsa, acto con el que ha de continuar la verbena popular que dirige el grupo “Dúo Voltaje”.

Para el domingo, 18 de octubre, se han programado numerosas actuaciones para los más pequeños y la gente del barrio, así como una comida popular, actos todos que han tenido que ser suspendidos por las inclemencias meteorológicas que se han extendido durante toda la mañana.
SOLEMNE SEPTENA A LA VIRGEN
La Real e Ilustre Hermandad de la Divina Pastora ha dedicado a su titular mariana la solemne septena que todos los años ofrece a su devoción. Ha comenzado este septenario el sábado, 10 de octubre, con la santa misa que ha oficiado el consiliario de la hermandad, D. Antonio Rodríguez Hervás. El domingo, 11, ha presidido la misma D. Rubén Pino Fernández, párroco de Calahonda. El lunes lo ha sido D. Fernando Rodríguez Fernández, párroco de La Herradura y, el martes, 13, ha oficiado D. Ignacio Martínez Garzón, párroco de Nuestra Señora de la Encarnación. El miércoles, 14, le ha tocado el turno al sacerdote motrileño Javier Sabio Sánchez, que actualmente desempeña su ministerio en las parroquias de Molvízar, Itrabo y Lobres. El jueves, 15 de octubre, ha sido el vicario y párroco de las Angustias, D. Alberto Sedano Rodríguez, quien ha presidido la eucaristía, al término de la cual ha tenido lugar la vigilia de alabanza carismática a la Divina Pastora. Finalmente, el vienes, 16, ha sido el prior de los Agustinos Recoletos, D. Antonio Manuel Martín Blanco, quien ha oficiado asistido por el párroco de Capuchinos. En esta tarde, igualmente, se ha procedido a la imposición de medallas a los nuevos hermanos de la corporación. Finalizada la septena, el sábado, 17 de octubre, a las 12:00 h, se ha celebrado la solemne función de iglesia dedicada a la titular mariana que ha gozado de una masiva presencia de fieles en el recinto eclesial.

PROCESIÓN DE ALABANZA
Tal como ha sido programado por la hermandad de la Virgen, a las 18:30 h de la tarde se ha iniciado la procesión de alabanza a la Divina Pastora de las Almas. En verdad, todo el día, la Real Hermandad que le da culto ha estado pendiente de la evolución del tiempo, que preveía posibles precipitaciones sobre el lugar, aunque la evolución meteorológica ha persistido sin ningún tipo de contratiempo.
Cercana la hora de la salida procesional ha hecho su aparición la banda de música “Las Golondrinas” de Vélez Málaga, que ha esperado la hora de salida en formación en la calle Manuel de Falla, desde donde sus alegres sonidos se han hecho llegar hasta la iglesia. Puntualmente, el cortejo procesional ha salido a la calle desde el atrio de la iglesia, abriendo su marcha la cruz parroquial y ciriales. Ha marchado a su cabeza la cofradía del Resucitado y Nuestra Señora de la Paz, a la que ha seguido la cofradía de Humildad y Victoria, Veracruz, Soledad y Cristo Yacente y Santo Sepulcro y Nuestra Señora de los Dolores. Tras las hermandades penitenciales se han situado las de gloria, figurando a su cabeza la corporación de San Antonio de Padua, a la que ha seguido la hermandad de la Virgen del Carmen del Varadero, la hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, la congregación de la Divina Pastora de Algarrobo (Málaga) y la de la Divina Pastora de Gójar, que todos los años se desplaza a Motril para participar con su típicos cayados pastoriles. Finalmente, ha cerrado la marcha la hermandad patronal de Nuestra Señora de la Cabeza Coronada con su guion representativo al alza.

La sección del Grupo Joven de la hermandad de la Virgen se ha situado a continuación con una numerosa cohorte de niños ataviados con hábito de color blanco y capelina de color celeste, portando en sus pequeñas cestas recordatorios de su titular mariana que son ofrecidos al público que se apresta en las aceras. Asimismo, han hecho tañer durante todo el recorrido sus pequeñas campanillas que señalan al pueblo la próxima llegada de la Madre del Hijo de Dios. Ultimada la sección, se ha dispuesto en dos largas filas el cuerpo de hermanas de luz de la Virgen, cuyas componentes marchan con traje de color negro y mantilla de color crudo como corresponde a una hermandad de gloria. Portan, asimismo, velas en una de sus manos y en la otra el rosario. Finalizada la sección, se da inicio a la propiamente corporativa, figurando en su centro el estandarte de la hermandad de la Divina Pastora flanqueado por dos faroles labrados en orfebrería que son estreno de este año. Tras el estandarte marcha la representación de la hermandad, figurando en su centro el hermano Andrés Correa Salvador, miembro de la anterior junta de gobierno al que se ha agradecido la labor de coordinación de la hermandad en el último año. Junto a él, Amalia de la Flor, camarista de la Virgen por muchos años, y Ángeles García, también antigua camarista y vice-hermana mayor durante diez años. Seguidamente, la presidencia oficial de la procesión que ostenta el presidente de la Comisión Gestora de la hermandad, D. Carlos Torcuato de la Flor, junto a la alcaldesa de la ciudad, Dª Luisa Mª García Chamorro, un representante del cuerpo de Nacional de Policía y la tesorera de la hermandad, Dª Ana García Martín. Seguidamente, el cuerpo de acólitos y el propio de incensarios que da paso al trono de la Reina Madre de Capuchinos. Han acompañado igualmente el cortejo en labores de coordinación, David Fuertes Campos, Carlos Gustavo Fernández Páramo e Inmaculada Torcuato de la Flor, actuales camaristas.

LA IMAGEN EN LA CALLE
Marcha sobre la canastilla de su trono la sublime imagen de la Divina Pastora de las Almas que tallase en Málaga el insigne escultor Fernando de Ortiz en 1748. Se trata de una imagen de vestir que sufrió los efectos devastadores de la guerra civil y que milagrosamente fue encontrada en el matadero municipal con un hachazo en el rostro, razón por la cual fue restaurada en los primeros años de posguerra por el escultor granadino Domingo Sánchez Mesa. La Virgen se presenta ataviada para la ocasión por su tradicional vestidor, José Manuel Díaz, que ha referido a EL FARO el preciosista detalle con que le define, afirmando que “se presenta ante el pueblo con una espectacular saya en color terracota tostado que ha sido realizada por Bienvenido Calvo sobre un rico tejido de otomán y profusamente bordada en oro. Asimismo, sus elegantes ornamentos vegetales y motivos florales evocan la identidad motrileña, con especial protagonismo de los claveles y las azucenas. Esta nueva pieza realza su icónico vestido de cauda de polisón, cuya singular cola le confiere un porte regio y define la impronta estética inconfundible de la Divina Pastora de Motril. Sobre él descansa un suntuoso manto de espolín y oro cuajado de motivos florales que figura recogido mediante una gran lazada de “lamé” de hojilla de oro. El conjunto se completa con una cinturilla bordada en oro, que está rematada con tradicionales borlas de bellota y la emblemática pellica de borrego natural, símbolo de su dulce y entrañable advocación pastoril. Luce, asimismo su inconfundible pamela de encaje de concha, rematada con una elegante tiara, junto a unas solapas de tisú con encaje de concha de oro, una delicada mantilla goyesca de Chantilly y puños de encaje de Bruselas. En cuanto a su tradicional joyero, aporta distinción al conjunto, destacando el afamado camafeo de oro y turquesas, una de sus condecoraciones militares y la Medalla de Oro de la ciudad, testimonio de la estrecha vinculación de la Santísima Virgen con su pueblo. Porta igualmente en sus manos el cayado de salida y un fino rosario de nácar, a la vez que en su cabeza resplandece la aureola de ráfaga y estrellas. Símbolo de su gloria celestial”. En palabras de José Manuel Díaz, la Reina Madre de Capuchinos “se presenta una vez más, fiel a una estética única, heredera de una tradición propia y enriquecida con nuevos matices que engrandecen su patrimonio devocional”.

ADORNO FLORAL, TRONO Y MANDAS DE DEVOCIÓN
En lo que respecta al adorno floral, ha sido confeccionado por Casa Floral Palmira, que le ha conferido suavidad con el aporte de la rosa y la verticalidad del “Liatris” y el nardo, rematando todo con un marcado toque silvestre que se asienta sobre un tapiz de color verde muy natural que ha sido elaborado con roble, lentisco, eucalipto y helecho. Como es habitual, el trono ha sido dirigido en labores de capataz por Sergio Urrutia, asistido en labores de auxiliares por Adrián Jiménez Pretel, Francisco Camacho y Alejandro Urquízar. Tras el trono, ha marchado el consiliario de la hermandad, D. Antonio Rodríguez Hervás, que ha ido acompañado por numerosos fieles con velas en las manos. Además, hay que hacer constar que desde el inicio de la procesión se han situado tras la cruz parroquial una inmensidad de fieles que han querido cumplir sus mandas acompañando en todo su recorrido a la Reina Madre de Capuchinos. Finalmente, ha cerrado la marcha la Banda de Música “Las Golondrinas”, que ha dado buena cuenta de su saber hacer en las alegres marchas marianas que ha ofrecido a la Virgen.

RECORRIDO PROCESIONAL
El itinerario marcado por la comisión gestora de la Real Hermandad de este año ha partido desde la iglesia de Capuchinos para ofrendar seguidamente el ya obligado acto de fe en la residencia de San Luis. Tras la Marcha Real, la imagen ha salido a la calle a los sones de “El amor de un barrio”, al que ha seguido la marcha “Dios te salve” en el preciso momento de adentrarse en el patio de entrada de la residencia. Desde aquí el cortejo ha marchado por la avenida de Pío XII y continuado por calle Depósito, Ernesto Mira, Espíritu Santo, Isaac Peral, Salvador Huertas, Doctor Fleming, Calderón de la Barca, Alto de los Leones, Alcázar de Toledo, Blas Infante, Majuelo, 28 de Febrero, Batalla de Brunete, Telares, Canteras, Era, Carretas, Parra Alta, Rambla de Capuchinos, Avda. Pío XII y de aquí a su templo, momento que se ha podido verificar pasados unos minutos de las 23:00 h.

MOMENTOS SIGNIFICATIVOS
Momentos significativos del recorrido procesional han sido incontables y todos ellos han estado acompañados de una ingente cantidad de fieles que han seguido en silencio la procesión, al margen de la devoción manifiesta de numerosas personas que han recibido a la Virgen en sus casas con infinidad de bengalas encendidas y tracas de cohetes. Es de destacar, sin duda, el momento de la salida procesional, que ha sido anunciado con el incesante sonido de las campanas al vuelo de la iglesia y una sonora traca que ha sido encendida en el local de los Sindicatos. Y como no, de aquí, el viraje que ha hecho el trono para adentrarse en la Residencia de San Luis, donde le han estado esperado los internos para ofrecerle a la Virgen un ramo de flores. Asimismo, el tránsito por la calle Espíritu Santo, donde Bienvenido Calvo ha ofrecido a la Virgen un emotivo cántico pastoril que ha sido secundado por una brillante quema de cohetes. También, la espectacular “petalá” de la calle Carretas, lugar ya emblemático para la procesión de la Divina Pastora que concentra todos los años a una inmensidad de fieles. Igualmente, la llegada de la imagen a la iglesia para su encierro, en la que la Virgen ha sido recibida por el cuerpo de hermanas de luz con bengalas encendidas, juntamente con el público que flanqueaba ambos lados de la calle. Y, finalmente, el momento de la clausura de la procesión que ha tenido lugar a las 23:00 h y que ha quedado ensalzado por una atronadora traca de cohetes.

Un año más, se ha cumplido la tradición, y la Divina Pastora de las Almas ha sido ejemplo de devoción para el extenso barrio de Capuchinos. La comisión gestora de la hermandad ha tenido presente que ha de continuar innovando en las calles para que el paso de la Virgen gratifique la fe y la devoción de los vecinos en un recorrido que este año se ha hecho más extenso. Y como tal, ha estado revestido del extraordinario acompañamiento de fieles tanto a pie de calle como los que han enseñoreado los balcones y ventanas de sus casas con banderolas con la imagen de la Pastora, esa Madre del Hijo de Dios que cuida de sus hijos desde el trono que mantiene en la iglesia de Capuchinos desde hace más de dos siglos de historia.



