MANIFIESTO DE LA CONFEDERACIÓN DE FAMILIAS Y MUJERES DEL MEDIO RURAL (AFAMMER)

El 15 de octubre es una fecha importantísima para AFAMMER, y para todas las mujeres rurales. Somos más de un tercio de la población mundial y al 43% de la mano de obra del planeta, y sobretodo, cuando tenemos ante nosotros el gran reto de garantizar la supervivencia de nuestros pueblos, y asegurar que sus habitantes vivan en condiciones dignas. Y al mismo tiempo, el desafío de conseguir la preservación y conservación de los espacios naturales y de nuestro patrimonio histórico y cultural.
En este Día Internacional de la Mujer Rural tenemos que reconocer y visibilizar el rol vital que desempeñamos como mujeres de los pueblos, y nuestra contribución decisiva en el desarrollo sostenible; en la seguridad alimentaria y en la erradicación del hambre en el mundo. Algo que desde AFAMMER reivindicamos los 365 días desde hace más de 37 años.
En estas casi 4 décadas de vida, venimos alertando de que sin mujeres no habrá futuro en nuestros pueblos. Un duro camino en el que hemos conseguido algunos avances, como es el hecho de que se empiece a tomar conciencia de que es necesario contar con ellas para garantizar el futuro rural.
Sin embargo, todavía tenemos que seguir alzando la voz para seguir denunciando las desigualdades y la falta de oportunidades que sufrimos las mujeres rurales. Y para decir alto y claro, que la igualdad real de oportunidades no será posible hasta que no entendamos el valor y el papel fundamental que jugamos en el progreso económico y social de los diferentes pueblos y estados de la comunidad internacional. Se estima que si cada país cerrara la brecha de género en su economía, el PIB mundial podría aumentar en 12 billones de dólares para el año 2025.
Para derribar los obstáculos a los que nos seguimos enfrentando y cuando se acerca el 25 Aniversario de la IV Conferencia Mundial de la Mujer de Pekín, debemos hacer un llamamiento para continuar avanzando en mejorar la situación de las mujeres del medio rural en todo el mundo.
Tenemos que tener presente que EL FUTURO DEL MEDIO RURAL DEPENDE DE OFRECER OPORTUNIDADES A LAS MUJERES Y SUS FAMILIAS.
En el Día Internacional del Día Internacional de la Mujer Rural reivindicamos:
Según estimaciones de la FAO, cerrar la brecha de género en la agricultura reduciría el número de personas hambrientas en unos 150 millones y potenciaría la producción agrícola en los países en vía de desarrollo entre un 2,5 y un 4%.
Las mujeres rurales estamos demostrando que sabemos liderar nuestras propias iniciativas empresariales. Somos nosotras las que creamos el 54% del empleo autónomo en el medio rural, frente al 70% de los hombres.
Una mujer que se integra en el mercado laboral, que se prepara y estudia, impacta no solo a las mujeres de su alrededor; sino también a sus pueblos; a sus comarcas y genera un impacto en todo el país. Por ello, hay que impulsar más proyectos viables y sostenibles liderados por mujeres rurales pues de esta forma se asegura el futuro y el desarrollo de sus municipios y comarcas, repercutiendo al mismo tiempo a la vertebración social y territorial del país. Los programas de formación y empleo de AFAMMER tienen un 60% de empleabilidad.
La despoblación y el envejecimiento de los municipios rurales duplica el coste de servicios públicos básicos como la educación y la sanidad. El 35% de los hogares rurales en España en pueblos de menos de 10.000 habitantes solo tiene acceso a un servicio público.
Para alcanzar estos objetivos es necesario contar con las mujeres del mundo, en especial con las mujeres rurales que somos las cuidadoras del planeta.
Son necesarias más campañas de prevención y sensibilización que conciencien a la sociedad de que está en nuestra mano acabar con la violencia de género. Más de 1650 personas asistieron en 2018 a las charlas-coloquio para la prevención de la Violencia de Género en el Medio Rural que AFAMMER desarrolló por toda la geografía española. Sabemos que queda aún mucho por hacer, por ello seguiremos trabajando por erradicar esta lacra.



