✍Antonio Gómez Romera
Domingo, 25 de octubre de 2026
En el CXIV aniversario del nacimiento de Pablo Ruiz Picasso
Tal día como hoy, domingo, 25 de octubre, festividad de San Crispín y San Crispiniano (mártires, siglo III), patronos de los zapateros, peleteros y curtidores, en la que ya es cuadragésima tercera semana de 2026, se cumplen 145 años (martes, 1881) del nacimiento en Málaga, a las 23:15 horas, en el segundo piso del nº 36 de la Plaza de la Merced, actual nº 15, del pintor y escultor Pablo Ruiz Picasso, que va a causar un cambio radical en el arte al romper con las normas académicas tradicionales. Ha pasado a la historia con su segundo apellido, el materno, “Picasso”, aunque empezó firmando solo con la inicial de su primer nombre y su primer apellido, “P. Ruiz”.

Picasso: infancia en Málaga y adolescencia en La Coruña
Su padre es José Ruiz Blasco (1838 – 1913), pintor ayudante de Dibujo en la Escuela de Bellas Artes de Málaga y conservador del Museo Municipal; y su madre es María Picasso López (1855 – 1938), de abuelo genovés (Tomasso, 1787 – 1851), nacida en el malagueño barrio del Perchel: muy vital, extrovertida, decidida y tolerante, amante de la lectura y del teatro.

Es bautizado el jueves, 10 de noviembre, en la Iglesia de Santiago Apóstol de Málaga, situada en la calle Granada, antigua calle Real, como Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Cipriano de la Santísima Trinidad. Recibe el nombre de Pablo en recuerdo de su tío paterno, el sacerdote Pablo Ruíz Blasco, fallecido dos años antes (1879, a los 46 años de edad). Diego, por su abuelo paterno (Diego Ruíz Almoguera, 1799 – 1876). José, por su padre. Francisco de Paula, por el sacerdote titular de la parroquia (Francisco de Paula Urbano y Vega). Juan Nepomuceno y María de los Remedios, por sus padrinos de bautismo, que también lo fueron de la boda de sus padres. El de Cipriano es un error del sacerdote que lo bautiza (José Fernández Gómez-Quintero), párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, ya que el correcto es Crispiniano, cuya onomástica se celebra el día en que nace Pablito y que es el que figura en el acta de nacimiento del Registro Civil (28 de octubre). Y, De la Santísima Trinidad, según el escritor y biógrafo de Picasso, Rafael Inglada Rosellló (Málaga, 1963), porque “era tradición de la época, que lo consignaba como un regalo que ofrecía la Iglesia a todo recién nacido”. Sus padrinos son su tío segundo, el abogado Juan Nepomuceno Blasco Barroso ( / – 1915) ysu esposa, María de los Remedios Alarcón Herrera (1858 – 1938), residentes en la cercanacalle Casapalma, donde tiene lugar el convite posterior al bautizo.Tiene dos hermanas menores: María Dolores (Lola, 1884 – 1958) y María de la Concepción(Conchita, 1887 – 1895).

El crecimiento de la familia hace trasladarse a la familia Ruiz – Picasso al actual nº 17 de la Plaza de la Merced, una vivienda más amplia, en la que también viven la abuela materna, Inés López Robles, y sus tías Eladia y Heliodora Picasso López, además de una sirvienta, su niñera, Carmen Mendoza Vega. A Pablito, como le llaman, le gusta jugar con sus primas y le encanta disfrazarse. El único niño del hogar se ve rodeado de figuras femeninas, siendo el centro de atención y espectador atento de los acontecimientos diarios. Sus tías trabajan en el propio domicilio cosiendo los galones de los uniformes de ferrocarriles; Pablito coge las tijeras de sus tías y juega a recortar con gran habilidad siluetas de animales, flores o guirnaldas, según las peticiones de sus hermanas o de sus primas.

Pablo se convierte en alumno de su padre, que se ocupa de enseñarle las técnicas de dibujo y pintura. A los 8 años, tras una corrida de toros y bajo la dirección de su padre pinta “El picador amarillo” (1889), su primera pintura al óleo, de la que siempre se negó a separarse. Su padre va a guiarle en su prometedora carrera artística. De él hereda su gusto por las palomas como tema pictórico y la afición al flamenco y a los toros.

En octubre de 1891 marcha con su familia a La Coruña, donde su padre ha de tomar posesión de una plaza de catedrático de Dibujo. La familia se instala en la calle Payo Gómez, número 14, piso 2º. Es alumno del colegio “Eusebio da Guarda” y, personalmente expone que “lo que más me divertía del Instituto da Guarda era cuando, por mal estudiante, me llevaban a los calabozos. Consistían en un espacio de paredes blancas, encaladas, y un banco para sentarme. A mí me divertía que me metiesen allí, porque llevaba un bloc y dibujaba sin parar. Por tanto, los castigos constituían una fiesta, y creo que hasta provocaba situaciones que obligaban a los profesores a castigarme… “.

Ingresa con 12 años en la Escuela de Bellas Artes y sus dibujos revelan un espíritu crítico precoz, un análisis de la sociedad coruñesa sobre el que le invita a reflexionar Ramón Pérez Costales (1832 – 1911), médico, mecenas, político, filántropo, intelectual y vecino de la familia Ruíz Picasso, y también su maestro escultor, Isidoro Brocos Gómez (1841 – 1914), que lo introduce en las vanguardias europeas.

“Picasso aprendió a pintar y a dibujar en A Coruña”, afirma Elizabeth Cowling, Historiadora de Arte y Catedrática en la Universidad de Edimburgo. Pablo publica caricaturas y dibujos en las revistas auto-editadas a mano “La Coruña”, “Azul y Blanco” y “Torre de Hércules”. Pablo recuerda sobre su estancia en La Coruña que “los porteros y acomodadores permitían que me colase en el interior del Teatro Principal por el que, sobre todo en verano, desfilaban las mejores compañías españolas … acompañando a mi hermana Lola, no nos perdíamos ni una función de Echegaray, del coruñés Linares Rivas, del jovencísimo Jacinto Benavente, ni los ferrallos, funciones que asumían los actores aficionados (…) nos apuntamos a las clases de baile que impartían gratuitamente a los niños en el Círculo de Artesanos (…) el lugar más cercano para bañarnos era la playa de Riazor desde la que veíamos la Torre de Caramelo (Torre de Hércules). Mi madre iba tapada hasta los tobillos en un original traje de baño, a rayas, que más bien parecía el uniforme de un presidiario. A mí me prestaba unos calzoncillos que me cubrían hasta los tobillos y que pertenecían a mi padre”.

El 10 de enero de 1895, fallece su hermana Conchita, víctima de la difteria, con sólo 7 años de edad. Es enterrada dos días después en la zona de párvulos del Cementerio General de La Coruña (San Amaro). He leído un artículo publicado en “El Ideal Gallego” (20 febrero 2025), titulado “El día en que Picasso cumplió en la calle Real de A Coruña su “máxima ilusión”, en el que los periodistas Rubén Ventureira y Elena Pardo, afirman: “Antes del fallecimiento, promete ante Dios que si este la salva él deja de pintar. Eso no ocurre y se siente pintor por decisión divina”.
Pablo hace su primera exposición un mes después, el 20 de febrero, con 13 años de edad, en el escaparate del almacén de muebles situado en el nº 20 de la calle Real, propiedad de los herederos de don Joaquín Latorre. De acuerdo con una de las muchas leyendas sobre el artista, su padre, tras reconocer el extraordinario talento de su hijo al contemplar sus primeros trabajos infantiles, le entrega sus pinceles y su paleta y promete no volver a pintar en su vida. Rubén Ventureira y Elena Pardo, añaden en el artículo citado: “Tras el éxito de la primera exposición, no tarda mucho en producirse la segunda, abierta el 3 de marzo de 1895. Se desconoce el lugar exacto, pero todo apunta al número 54 de la calle Real, donde hoy hay una churrería Bonilla pero que en ese año albergaba la paragüería de Bernardo Hernández. Sí se sabe, por la descripción que hace la elogiosa crítica de ‘La Voz de Galicia’, qué cuadro mostró en el escaparate: se trata de ‘El hombre de la gorra’, en la que el artista retrata a un conocido mendigo de la época, don Adolfito. El malagueño conservó hasta su muerte esta obra, que hoy custodia el Museo Picasso de París”.

Colofón
En abril de 1895, la familia se traslada a Barcelona, al conseguir su padre la permuta de la cátedra en la Escuela de Bellas Artes. Pablo es un estudiante brillante y precoz: supera en un solo día, a la edad de 14 años, el examen de ingreso en la Escuela de la Lonja. Pablo va a regresar en cinco ocasiones a Málaga: en los veranos de 1895, 1896, 1897 y 1899, y durante unos días de invierno entre 1900 y 1901.

En 1901, Pablo vuelve a París y presenta la Primera Exposición personal allí, y comienza a firmar sus cuadros con el apellido materno, “Picasso”.
El Real Decreto 1392/1983, de 25 de marzo, por el que se declara monumento histórico-artístico, de carácter nacional, la casa natal de Pablo Ruiz Picasso, en plaza de la Merced, número 15, en Málaga, es publicado en el BOE núm. 126, de 27 de mayo de 1983. Cinco años después (1988), el Ayuntamiento crea el “Museo Picasso Málaga” (MPM), arraigada institución que conserva parte de la estructura decimonónica y en la cual se exponen una generosa representación de recuerdos y obras de Pablo.



