EL FARO

La Policía Nacional ha detenido en el día de ayer a los dos implicados en una violenta pelea que tendrán que responder ante la justicia por los delitos de lesiones y amenazas. Ambos varones, de 32 y 23 años respectivamente, se enzarzaron en una reyerta donde de no ser por la actuación policial el desenlace podría haber sido fatal. Cuando el de 23 años de edad, ensangrentado y con cristales en las manos, pretendía clavárselos a su oponente, un agente hizo uso de su inmovilizador eléctrico evitando de esta manera que fructificase la agresión que pudo ser mortal. Los dos detenidos, tras recibir la correspondiente asistencia sanitaria, en la tarde de ayer pasaron a disposición de la autoridad judicial.
Reyerta que pudo tener un desenlace fatal o mortal sin la intervención policial
Los hechos ocurrieron cerca del mediodía en el distrito Norte de Granada. Una patrulla policial que se encontraba de servicio, fue comisionada por la Sala CIMACC 091 para desplazarse a un ambulatorio donde los servicios médicos manifestaban que acababa de acudir allí una persona ensangrentada, pero que se había marchado del lugar sin recibir asistencia.
Desde dicha sala ampliaron la información a la dotación policial, manifestando que, según declaraciones de algunos testigos que habían llamado al 091, dos varones se habrían agredido mutuamente en plena calle, resultando uno de ellos herido de bastante gravedad.
Por tal motivo, los agentes continuaron realizando batidas por la zona hasta que una mujer les requirió para informarles que, instantes antes, había pasado por allí una persona empapada de sangre, indicándoles la dirección que habría tomado esa persona.
A los pocos metros del lugar, la patrulla localizó a un varón ensangrentado el cual portaba cristales en ambas manos, indicándole que se detuviera y arrojase los vidrios al suelo, haciendo caso omiso esta persona a las instrucciones de los agentes. En un momento determinado y sorpresivamente, esta persona salió corriendo con los cristales a modo de cuchillos en las manos con la clara intención de agredir a su contrincante que se encontraba a escasos metros suya y de los agentes. Ante la gravedad de las circunstancias y el grave riesgo que suponía para la integridad física de esta persona y de los propios actuantes, uno de los agentes se vio obligado a hacer uso de su inmovilizador eléctrico (taser), evitando que el desenlace pudiera ser fatal.
En el lugar se presentó una ambulancia para trasladar urgentemente a esta persona por las heridas que presentaba a un centro hospitalario, quedando bajo custodia por un delito de amenazas graves. Se trata de un varón de 23 años con antecedentes policiales previos.
El otro varón participante en la pelea y acusado de un delito de lesiones, también fue atendido y trasladado en el momento a dependencias policiales. Tiene 32 años y casi una treintena de antecedentes policiales previos.
Ambos implicados en la reyerta, en la tarde de ayer fueron puestos disposición de la autoridad judicial.



