EL FARO
Se trata del tercer accidente laboral mortal en lo que va de año en la provincia de Granada

Delegadas y delegados de UGT y CCOO se han concentrado esta mañana ante la sede sindical para condenar la muerte, en accidente laboral, de un trabajador ayer tras sufrir una caída de unos 25 metros de altura en Lanjarón mientras trabajaba en unas obras del paraje del Tajo del Colorao, en la construcción de un sendero peatonal. Se trata del tercer accidente laboral mortal en lo que va de año en la provincia de Granada.
En primer lugar, la secretaria general de CCOO Hábitat de Granada, Angustias Díaz, ha expresado su más profundo pésame a los familiares, y compañeros del trabajador fallecido. La responsable sindical ha informado que, tras personarse en el lugar de los hechos los técnicos del sindicato no han podido acceder al lugar concreto donde tuvo lugar el accidente, ya que por la orografía del terreno solo puede hacerlo personal especializado en montaña, o con medios aéreos. En este punto, la responsable sindical ha pedido que se realice una investigación exhaustiva de las causas que produjeron este fatal desenlace, ya que las mismas se desconocen. Tenemos constancia de que el trabajador contaba con 3 años de antigüedad en la empresa, tenía los conocimientos necesarios en la materia y llevaba puesto el arnés de seguridad, y por eso pedimos una investigación a fondo que permita esclarecer lo sucedido.
Desde CCOO, insiste Díaz (CCOO) en la importancia del cumplimiento de los protocolos en este tipo de trabajos con desnivel a gran altura, donde un pequeño fallo resulta mortal de necesidad. Precisamente, las caídas en altura son una de las causas más comunes de accidentes de trabajo con resultado de muerte a pesar de que son fácilmente evitables. “Aunque lleven colocado el arnés, hay que asegurarse que los trabajadores estén sujetos a una línea de vida que esté bien fijada” explica la responsable sindical, y por ello exigimos a la patronal y a las administraciones un mayor conocimiento de los riesgos y la dotación de medios para evitar este tipo de accidentes laborales y las consecuencias que muchas veces tienen en términos de mortalidad. “Que cumplan lo que establece la ley, formen a los trabajadores y trabajadoras como es debido y les proporcionen los equipos de protección necesarios para que no tengan que jugarse la vida por ganar una nómina”, ha terminado la secretaria general de CCOO Hábitat de Granada, Angustias Díaz.
Por su parte, Francisco Ruiz-Ruano, Secretario General de la Federación de industria, Construcción y Agro (FICA) de UGT Granada ha manifestado su más profundo pésame y condolencias a los familiares, allegados y compañeros del trabajador fallecido trágicamente tras sufrir una caída en las obras del Tajo Colorao en Lanjarón, el tercer accidente laboral mortal en Granada en lo que llevamos de año (el octogésimo en Andalucía).
El representante de UGT ha anunciado que el sindicato elevará de inmediato una denuncia ante la Inspección de Trabajo y la Fiscalía, para aclararlo lo sucedido y depurar las responsabilidades penales y laborales correspondientes. Según las primeras valoraciones, el trágico desenlace apunta a un fallo en el sistema de anclaje, por lo que la investigación deberá determinar con precisión si el operario contaba con la cualificación técnica indispensable para realizar trabajos en altura y si la evaluación de riesgos laborales de la empresa, obligatoria por ley, preveía este tipo de labores y en qué grado se pudo haber incumplido.
Asimismo, Ruiz-Ruano ha vuelto a señalar directamente la inacción institucional para hacer frente a la siniestralidad laboral, reivindicando con firmeza la creación y articulación de la figura del Delegado Territorial de Prevención como una herramienta indispensable para supervisar la seguridad en aquellas obras y PYMES donde no existe representación sindical. El responsable sindical ha denunciado que la Junta de Andalucía no se está implicando de forma decidida ni aportando los recursos necesarios para erradicar de una vez por todas esta lacra que sigue cobrándose la vida de los trabajadores, , por lo que exige un compromiso político firme e instrumentos reales de vigilancia preventiva para evitar que sigan produciéndose fallos de seguridad intolerables en el ámbito laboral.



