El Faro

SEGÚN DEL LADO DE LOS 50 CM

COMERCIAR

MANUEL MARÍA

Volvemos sobre lo mismo de tantos artículos, no ya míos, sino en general, pues suele ser habladuría más que comentada…

Había un concursante de Gran Hermano, ese concurso, una vez tan famoso de televisión ¿recuerdan?, pues bien, ese concursante una de las cosas que hizo viral, como se dice ahora, o cuando menos, frases famosas, recurrentes, fue aquella de: ¿Quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza?…. Pues bien, ni la frase es tan novedosa, ni el dicho tan recurrente e innovador… ya se decía lo mismo de mi pueblo -éste mi pueblo- pero con nombre propio, pues se citaba a quien- todos creíamos- nos ponía la pierna encima…

Todos, al menos los de cierta edad, hemos estado en un momento u otro convencidos de que había una “mano negra” que impedía, luchaba, se afanaba, se empeñaba, se esmeraba… en que Motril no levantara cabeza. A parte, claro está, de la en algunos sitios mencionada: Maldición de Larios…

Todo esto viene a que ahora, resulta que en un diario provincial, que además se empeña en convencernos que es el diario  de toda la provincia- incluso crea unas paginas especiales, dominicales eso sí, para conformarnos y para hacernos creer que está para y con nosotros. Pero, mira por donde, hoy, no es difícil adivinar que es martes cuando escribo esto, hoy, como digo, en sus paginas dedicadas a la provincia, anuncia que un autobús une Motril con el centro comercial de la capital. Pero no conforme con eso, por si alguien no lo sabía, detalla horarios y paradas…

Ya, con este servicio y detallada información no nos va ha hacer falta el día de los Terremotos, tan temido por el comercio motrileño. Es ahora, leyendo el artículo, cuando yo me pregunto: ¿Dónde está el tejido empresarial/comercial de Motril? ¿Dónde está la asociación de comerciantes que tanto clama por la mejora del mismo?.

Yo, creo -una opinión, simplemente eso; pero a  la par tan valida como la cualquier otro- que el comercio de mi ciudad, éste mi pueblo, nunca ha hecho nada para mejorar; al menos nada, de lo que hubiésemos esperado algunos, puede que no siempre acertadamente.

Pienso, y creo que conmigo mucha gente, que el comercio de Motril deja mucho que desear… desde todos los puntos de vista: variedad, servicio, calidad, precio, atención, facilidades, prestaciones… en fin, no sé, todo lo que se le puede pedir a un establecimiento dedicado al servicio y venta pública e inmerso, como se supone que están, en una encarnizada lucha contra las grandes superficies.

Se han empeñado, algunos, en creer que porque llevan no sé cuantos años en la ciudad, se merecen el visto bueno y la aprobación- léase compra- de la ciudadanía; pero no son capaces- vuelvo a repetir que algunos- de darse cuenta que ellos mismos han sido  los selectivos con su clientela, porque las vacas gordas, hacen a veces mucho daño- sobre todo si te pisan, perdón por el chiste, pero venía que ni pintado-; y no  me cabe la menor duda de que a ellos se lo han hecho. Pero mucho, mucho daño…- aunque no le hayan pisado.

Ha habido época de bonanza, en la que todos, cada uno en sus posibilidades y alcance, hemos menospreciado, minusvalorado,  ninguneado a otros, posibles clientes, amigos, personas a fin de cuentas, “Ebros” comercialmente hablando y en resumen. Y ahora, que la cosa no es que esté precisamente bien, pues eso, ahora, lo pagamos… “ya pagará el francés el vino que se bebió”- que decía aquel. U otro dicho, más popular- como me gustan los refranillos- que venía a decir algo así como: “si comes pollos, ya cagarás las plumas…”. Pues eso, de aquellos barros estos lodos…

Pero  lo que sigo sin alcanzar a comprender, por volver al  principio, es que gana éste diario o quien haya inculcado éste artículo, con proclamar tan cara a cara, no ya el servicio de una empresa de transporte, sino detallar incluso el horario de servicio. Lo mismo  que no comprendo, y quedo a la espera, la reacción del tejido comercial de mi pueblo. Pero como digo, éste texto lo escribo el mismo día de la publicación del artículo, por lo que a lo mejor, y con suerte, mañana surjan reacciones, o eso espero.

Y a la par, me pregunto: ¿seguirá el comercio empecinado en una lucha tan vana como inoportuna, de peatonalizar el centro si, o peatonalizar el centro no?. ¿Es que no tienen otras luchas más interesantes cara a su negocio?- no sé, pregunto. O ¿es que todo se arregla con poder ir andando a los negocios? ¿es que ellos no tienen nada de que ocuparse para mejorar?.

Yo, humilde opinión de un ciudadano de Motril y por ende, posible comprador/gastador en mi pueblo; colaborador en la economía local; participador en la vida diaria, diría que hay otras cosas, otros puntos, otras teclas que poder tocar en éste piano que no sean las que hasta ahora amparan a muchos de esos negocios…

Denle una vuelta; Echen el lápiz… Analicen aunque solo sea por un momento… A lo mejor, lo que los motrileños necesitamos es otra cosa, a lo mejor, solo queremos más de lo que nos dan u ofrecen fuera…

Si se han dado cuenta cuando menciono a los negocios, aclaro, que me refiero a algunos, pues bien, quiero dejar claro que no me refiero a  ninguno en concreto- creo que ellos solos son capaces de identificarse- pero a lo mejor, me refiero a todos, cada uno en sus posibilidades, medidas y actuaciones.

Un saludo. Ah! Y por favor, no lo olviden…INTERACTUEN

URL: http://www.elfaromotril.es/?p=104319

Escrito por ElFaro en 18 abr 2018. Archivado bajo Opinión. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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