El Faro

SEGÚN DEL LADO DE LOS 50 CM

EFÍMERO

MANUEL MARÍA

En la última semana del mes de mayo -creo recordar- en fin de semana, concretamente, un paisano nuestro sufrió un terrible suceso. Y como decía la copla, para colmo de males, los sufrió: ‘…en tierra extraña…’.

Creo que en mayor o menor medida todos recordaran el suceso. Pero de todas formas, opto por recordarlo someramente, los hechos fueron más o menos los siguientes: un grupo de amigos, jóvenes, se juntan y deciden celebrar una despedida de solteros en Italia. Hasta ahí, todo más o menos normal, si tenemos en cuenta su juventud, y las facilidades que ahora mismo tenemos, tanto para viajar, de forma económica, así como para realizar la compra de billetes, hacer las reservas pertinentes, organizar más o menos el sarao, etc., a través de Internet. Pues, como digo, todo más o menos  normal.

Lo que no parece tan normal, obviando los acontecimientos predecesores, puesto que, entre otras cosas, los ignoramos; una vez metidos en la celebración, el grupo de amigos baila, bebe, se divierte, celebra la  despedida, en resumen, en una discoteca de Milán, en un momento dado uno de ellos decide abandonar el grupo y el local y, al parecer, se dirige a la salida…y de allí, hasta que, no sé, ¿horas? más tarde es encontrado su cuerpo, malherido, en las vías del tren, a cierta distancia de donde se encontraba hasta entonces.

Bueno, como se pueden imaginar, ahí comienza el ritual que, al parecer, se aplica en esos casos: aviso a los médicos, aviso a la policía -no tiene porqué ser en este orden-, identificación de la persona, traslado urgente a un hospital, localización y aviso a la familia, traslado de ésta hasta el lugar, etc., etc.…, como digo, más o menos, ya que esto no pretende sino ser un somero repaso de lo supuestamente acontecido.

Unos tres días más tarde, la noticia salta a la prensa internacional, y como no, entre ella la española. Todo son titulares, entrevistas, relatos de los hechos, hipótesis…

Recuerdo, que si bien, en algunos medios se informaba de lo bien que lo estaban haciendo las autoridades españolas en la zona, no coincidía en su entrevistas con la opinión de los familiares más allegados, que se quejaban del abandono que estaban padeciendo en  una situación tan cruel como la que estaban viviendo, llegando incluso a mencionar las palabras de que se sentían “abandonados”.

Después, de igual forma, y a través de los diferentes medios fuimos conociendo algo más de la vida de este paisano nuestro: joven, sí, aunque más que preparado, como parece demostrarlo el hecho de que sea, según se publica, físico e ingeniero superior en electrónica, con un master de ingeniería, se encontraba preparando el doctorado y trabajaba para el Instituto de Física Corpuscular de Valencia, dependiente del CSIC; es decir, que los posibles prejuicios y pensamientos primeros que pudieran pasar por nuestras cabezas, parecen que podían quedar disipados, en tanto en cuanto, a su juventud, o a su posible ignorancia del mundo o de las relaciones.

También se conocieron varias hipótesis: que si un posible mareo y posible desorientación, con las consecuencias de un hipotético accidente; que si una posible agresión, por no sé sabe quién…todas ellas como digo, hipótesis, pues según creo, a día de hoy, todavía no se sabe con certeza lo ocurrido en aquella trágica madrugada.

Trágica sobre todo para él y para su familia, y ahí es donde quiero llegar, pues al margen, de las hipótesis, al margen de la posible mala actuación de los intervinientes, al margen de las quimeras, más o menos lógicas, existentes en éstas situaciones, amén de todo ello, lo que yo me pregunto es más simple: ¿Qué ha sido de Daniel? ¿Cómo está Daniel? ¿Cómo está la familia de Daniel? ¿Cómo lo están llevando? ¿Siguen estando, o lo que puede ser peor, sintiéndose solos en éste amargo trance?.

¿Dónde están los medios? ¿Dónde los titulares?, antes tan constantes, ¿Es que todos hemos pasado página de tan desgraciado incidente?, con tal fatal desenlace.

Si miramos en el diccionario de la RAE la palabra “efímero”, nos da una definición exacta y contundente -como ella, la RAE, acostumbra para lo bueno y para lo malo- del devenir de la lengua digo, pero ese es otro tema. Como digo la definición dice:

1. Adj. Pasajero, de corta duración.

2. Adj. Que tiene la duración de un solo día.” (SIC).

Pues hasta ahí es donde yo quiero llegar. Nos hemos acostumbrado a lo EFÍMERO, a lo pasajero, a lo rápido, a lo novedoso, a…. no sé, todo rápido, último, e indoloro, si puede ser…

Y es por ello por lo que me pregunto: ¿Tanto nos hemos deshumanizado? A tal punto hemos llegado que no nos importa para nada el dolor, el sufrimiento, el padecimiento, las penas, las penurias, etc…de los demás…

Ni aún pensando que cualquier día nos puede tocar a nosotros, punto de vista éste algo egoísta, pero ni aún así. No, no soy de los que piensan que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero si sé y conozco algunas cosas o costumbres que sí, seguro que sí eran mejores. Si todos somos conscientes de que en ésta época, en éste país, bueno me imagino que en todos, en el que nos ha tocado vivir, si no existe presión no existen resultados…pero no, no me miren así, esto es así, pero en todos los ámbitos de nuestra vida, en nuestro día a día, en todos, sin excepción. Para que algo funcione, no falla, hay que empujarle…

Y precisamente por ello, es por lo que no alcanzo a entender, como en un suceso, tan lamentable, como éste no se hace más presión, como se olvida y pasa página con tanta facilidad. En un suceso, en el que a buen seguro quedan muchas dudas por aclarar, mucho por andar, mucho por avanzar…queda mucho por mejorar, queda mucho por informar…y sobre todo, y por encima de todo, queda mucho por COLABORAR y por APOYAR, sobre todo a esa pobre familia, a la que el sino ha señalado con su varita negra…Si alguien lo entiende que me lo explique, por favor…

Y desde aquí, y con ello termino, quisiera brindar ésta humilde columna, éste humilde artículo, que cada semana ocupo, y por supuesto, con el consiguiente permiso de mi Director/Editor, brindarlo, como digo, a los familiares de éste infortunado joven, por si quieren expresarse, comentar algo, no sé, desahogarse…aquí queda…

Ánimo DANI…

Un saludo. ¡Ah! y por favor, no lo olviden…INTERACTÚEN…

URL: http://www.elfaromotril.es/?p=92867

Escrito por ElFaro en 17 sep 2017. Archivado bajo Opinión. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

2 Comentarios por “SEGÚN DEL LADO DE LOS 50 CM”

  1. Maria

    Hola Manuel, en primer lugar me presento, soy Maria la novia de Daniel. Queria agradecerte personalmente esta columna que has dedicado a Daniel y a la familia. Me ha gustado mucho. Nosotros no olvidaremos nunca aquel 30 de abril ni los siguientes dias que pasamos en Milán sin el amparo de ninguna autoridad. Me duele recordar cómo gente que podria haber ayudado no lo hizo y en cambio gente anonima, como algunas enfermeras o la propia abogada que nos tuvimos que buscar, nos dieron tanto.
    A dia de hoy Dani sigue trabajando con mucho empeño y una fuerza que es de admirar. Asi que agradezco de corazon tus palabras y que hayas reflexionado a cerca de algunas cosas que deberian cambiar.

    Un abrazo.

  2. Pues daros muchos animos a daniel muchos mas , que no se quede el caso de daniel aislado, que intentaremos compartir por que como se suele decir que la union hace la fuerza .es triste que haya tanta dejadez en este tipo de casos yo solo deciros que ojala salga a la luz e investigen que este chico se ponga bueno pronto y que no dejeis de luchar y de pedir ayuda a quien.sea y si hay que manifestarse pues se manifiesta hay qud ir a por todas y con fuerza y no dexaigan esos animos fuerza familia yo soy una persona humilde que deje todo para cuidar de mi ex pareja cuando le dio en agosto un iptus severo saludos.

Deja un comentario

WordPress主题

Galería de fotos

Acceder Weboy
Wp Advanced Newspaper WordPress Themes Gabfire