El Faro

EL ÚLTIMO VIAJERO ROMÁNTICO

EL MÉDICO Y EL GENERAL

IÑAKI RODRÍGUEZ -Escritor-

Mientras otros niños buscaban excusas para no acudir al médico, a mi me sobraban razones para no dejar de ir. Don Emilio Garvayo Dinelli, además de gran doctor y buena persona, era, simple y llanamente, un libro de relatos abierto de par en par. Recuerdo que me acercaba en incontables ocasiones hasta su consulta, muchas de ellas con una herida leve o cualquier otra excusa, solo para oírle narrar anales de nuestra historia. Fue alcalde de Motril desde 1957 hasta 1960. Cuando rememoraba su etapa en el consistorio, mencionó que no deseaba ese puesto, pero lo nombraron para suceder a su hermano Antonio, que acababa repentinamente de morir. Su pasión era la medicina, no la política. A pesar de todo, fue buen alcalde y excelente médico. Solo podía equipararse a esa predilección por la medicina, su afición a la historia. Le maravillaban las gestas militares. De todas las que me contó, las que más me cautivaron fueron protagonizadas por el General don Cándido Hernández de Velasco. Contaba el médico que, el famoso general, nació en nuestra ciudad el 4 de septiembre de 1846. Ingresó en el colegio de infantería de Toledo a los catorce años. Su enorme valentía hizo que todos sus ascensos los ganara en los campos de batalla. Obtuvo el grado de capitán durante las guerras carlistas. Lo destinaron a Cuba en 1872 donde muy pronto ascendió a comandante por su valía en el combate. Durante la guerra de independencia cubana, se enfrentó en varias ocasiones al gran general Antonio Maceo y capturó a Juan Rius, otro importante general independentista, para posteriormente deportarlo a España hasta el fin de la conflagración. Fue ascendido de coronel a general de brigada por ambas acciones militares. Además, el hecho de perdonarle la vida a Rius, en contra de la voluntad del capitán general Weyler (quien había sustituido al general Martínez Campos), hizo que fuera respetado por los propios soldados cubanos. Cuando estalló la contienda contra Estados Unidos, se le encargó la defensa de la zona conocida como Pinar del Río, donde su actuación fue increíblemente audaz, rechazando en numerosas ocasiones el desembarco enemigo y los intentos de dichas tropas de apoderarse del vapor español ¨Alfonso XII¨. Fue tan grande su valor (pues de todos es bien conocida la gran superioridad militar norteamericana ya entonces) que, al declararse el final de las hostilidades, los generales estadounidenses pidieron a Hernández de Velasco que no entregara su espada, en señal de admiración hacia el motrileño por su lealtad y valentía. El general acabó sus días como capitán general de Canarias y con más de una docena de medallas al mérito militar en la solapa. También me relató don Emilio, que la arboleda que se encuentra en el ¨Jardín del Generalife¨, no el de la Alhambra, sino aquel sito en el Hotel Casa de los Bates, en Motril, fue traída por nuestro general como un regalo a los propietarios de la finca. Son árboles centenarios, helechos, palmeras y plantas que recolectó en sus numerosos viajes y constituyen, en la actualidad, uno de los jardines históricos más pintorescos de nuestra tierra. Un triste día, me comunicaron la muerte de don Emilio, mi anciano amigo y doctor. Me queda aun en la memoria aquel valiente que no tuvo más remedio que sustituir a su hermano en un precario ayuntamiento español de los años cincuenta, que reunió, de motu proprio, dinero para reconstruir el derruido santuario de la Virgen de la Cabeza, denunció a las autoridades estatales pertinentes sobre la extrema pobreza en la que vivían nuestros vecinos de Santa Adela, trajo el agua potable a las casas del pueblo y salvó innumerables vidas durante la post guerra ( entre otras muchas cosas), a pesar de la enorme cantidad de enfermedades letales que había entonces y sin penicilina. ¨No había horario para las consultas¨, decía. Yo añadiría, además, en la mayoría de los casos, sin cobrar al paciente.  Cuando alguien me pregunte quienes son mis héroes, me referiré, sin pestañear, a estos dos conciudadanos, compatriotas nuestros, que lucharon por sacar a España adelante, en momentos convulsos, dedicando y arriesgando sus vidas, en pro de nuestro bienestar.

URL: http://www.elfaromotril.es/?p=56287

Escrito por ElFaro en 28 feb 2016. Archivado bajo Opinión. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

Deja un comentario

WordPress Blog

Galería de fotos

Acceder WordPress主题
Wp Advanced Newspaper WordPress Themes Gabfire